Acuicultura Articulistas Venezuela

Bases conceptuales para el desarrollo de una piscicultura comercial, armónica e integral

Por: Germán Robaina G.

robainag@gmail.com

 

Basado en WCED, 1987. FAO, 2011, 2017.BAP, 2018.

La producción global de la acuicultura está creciendo considerablemente y suministra de manera creciente volúmenes significativos de pescado y otros alimentos acuáticos para consumo humano, una tendencia que se proyecta en ascenso continuo.

Se calcula que para el año 2030, más del 60% del pescado consumido a nivel mundial, tendrá su origen en actividades acuícolas.

Si bien el crecimiento de la acuicultura tiene el potencial para satisfacer la creciente necesidad de alimentos acuáticos y contribuir a la seguridad alimentaria mundial, la reducción de la pobreza y más ampliamente para alcanzar el desarrollo sostenible y los denominados Objetivos de Desarrollo del Milenio, se reconoce cada vez más, que es necesario un manejo idóneo del sector para alcanzar dicho potencial.

La acuicultura es un sector productivo altamente diverso que incluye a muchas modalidades,agentes, sistemas, locaciones, instalaciones, prácticas, procesos y productos diferentes, y se realiza bajo una amplia gama de condiciones políticas, sociales, económicas y ambientales.

Los esfuerzos dirigidos a promover el desarrollo de la acuicultura deberán tener en cuenta tanto los intereses de la especie a cultivar, el país y/o localidad que asienta el desarrollo, las cadenas de comercialización a utilizar, los proveedores de equipos e insumos, el destino final del producto obtenido, como el de los productores e inversionistas, sin los cuales no habría inversiones y desarrollos, entre otras.

De moda esta utilizar el término “sostenible”, para aquel desarrollo que satisface las necesidades del presente sin comprometer la capacidad de generaciones futuras al satisfacer sus propias necesidades.

Sin embargo, que para que un desarrollo alcance un verdadero nivel de “sostenible”, debe ser primeramente armónico, entendiendo como “armonía”, el equilibrio, proporción y correspondencia adecuada entre las diferentes fases de la actividad como un todo; y como “actividad acuícola armónica”, aquella en la que existe una fuerza restauradora (o por lo menos de efecto minimizador) proporcional para cada una de las acciones realizadas para el logro de los objetivos trazados.

Según la FAO, la producción y el comercio de la acuicultura han aumentado, pero han surgido preocupaciones en relación con los posibles impactos negativos sobre el ambiente, las comunidades y los consumidores. La aplicación de un diseño armónico e integral a los desarrollos piscícolas se considera la principal herramienta para minimizar los riesgos, eventuales impactos negativos, aumentar los beneficios sociales y del consumidor, así como la confianza en el proceso productivo y de comercialización de la piscicultura.

Algunos de los principales sistemas propuestos para lograr la certificación de la actividad acuícola (BAP), preestablececomo principios o directrices fundamentales:

  1. la salud y el bienestar animal;
  2. la inocuidad alimentaria;
  3. la integridad ambiental; y
  4. los aspectos socioeconómicos asociados con la acuicultura.

Y según la FAO, la sostenibilidad de una actividad acuícola se basa en cinco pilares fundamentales, tales como:

  1. Sostenibilidad técnica,
  2. Sostenibilidad económica,
  3. Sostenibilidad social,
  4. Sostenibilidad ambiental, y
  5. Sostenibilidad Legal.

Consideramos que la propuesta que debe basarse en estos 6 componentes básicos que deben ser considerar para el logro de un desarrollo piscícola integral y armónico:

  • Aspectos biológico/pesqueros de la especie (A).
  • Aspectos tecnológicos del cultivo (E)
  • Aspectos administrativos-financieros de la actividad desarrollada (F).
  • Aspectos políticos y legalesdel país (I)
  • Aspectos ambientales y socialesde la localidad seleccionada (C, D, G y H).
  • Aspectos ingenieriles (hidráulica, eléctrica, etc.) de las instalaciones.

Sin embargo, reiteramos que cualquier nivel de desarrollo piscícola que se intente, se encuentra regido por lo que denominamos la “Ley del Mínimo de Liebig para la Piscicultura”, ya que, al igual que un barril de duelas desiguales, el éxito del cultivo estará limitado por el componente representado en la duela de menor tamaño, y cualquier intento de sobrepasar este nivel, estará destinado al fracaso.

Así, los piscicultores que deseen iniciar una operación piscícola comercial exitosa, deben evaluar el efecto de cada uno de estos componentes con el entorno en el que se ubica la finca, ya que las posibilidades de éxito son bajas si un sistema de alta tecnología se ubica en un país donde los alimentos nutricionalmente completos que se requieren para garantizar un adecuado crecimiento no están disponibles, los costos de energía son exageradamente altos, el marco legal regulatorio es inadecuado, los conflictos de orden social son muy arraigados, no se dispone de los insumos mínimos requeridos, la inestabilidad política es muy acentuada, o simplemente no existe un marco mínimo regulatorio al cual ceñirse, por sólo citar algunos.


Germán Robaina es colaborador destacado de Mundo Agropecuario

 

Este trabajo fue enviado por el autor o autores para Mundo Agropecuario, en caso que se desee reproducir le agradecemos se destaque el nombre del autor o autores y el de Mundo Agropecuario, redireccionando hacia el artículo original.

 

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