Acuicultura Ganadería y Pesca Piscicultura Venezuela

Aunque la producción mundial de tilapia aumenta, la caída de las exportaciones chinas podría favorecer a Latinoamérica


La tilapia del Nilo (Oreochromisniloticus), originaria de África, tal como su nombre lo indica, era consumida por los antiguos egipcios hace más de tres mil años, y hoy en día es el pez con mayor producción mundial, detrás de las carpas, de acuerdo con la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).


Germán Robaina G.

robainag@gmail.com

Aunque el mercado mundial de esta especie ha sido tradicionalmente dominado por los países asiáticos, durante los últimos años, la creciente falta de normas sanitarias en sus cultivos, y un manejo inadecuado de la cadena de frio para garantizar su calidad, viene afectando este comercio.

Algunos países latinoamericanos, gracias a sus ventajas comparativas y competitivas, están llamados a competir por ese nichodel mercado americano.

La producción global de tilapia ha aumentado de manera constante durante la última década, con una producción estimada en 2018 de casi 6.3 millones de toneladas métricas (TM). Sin embargo, se pronosticó que las importaciones de EE. UU. probablemente alcanzaran su más bajo nivel en varios años.

Los datos, compartidos durante la Conferencia Mundial del Mercado de Productos del Mar de 2019 en Coronado, California, a principios de este año, estiman que los EE. UU. Importaron alrededor de 300,000 TM de tilapia en 2018, un 60% menos que el máximo de 500,000 MT alcanzado en el 2012.

“Hasta octubre del 2014, las cosas habían estado mostrando un descenso bastante constante”, dijo un representante de Endeavor Seafood.

Los descensos son claros en las ventas de línea amplia de los Estados Unidos, y prácticamente todas las categorías comerciales tienen una disminución constante de las ventas durante los últimos años.

Las cadenas medianas comerciales, que representan cadenas con entre 100 y 249 unidades, fueron las que más cayeron con 46 por ciento en las ventas, mientras que los restaurantes no comerciales, que representan la mayor parte de las compras de tilapia en más de 14 millones de libras, cayeron un seis por ciento.

Las ventas en prácticamente todas las regiones de los EE.UU. se redujeron, y solo en la región del Atlántico sur se registró un crecimiento de un dos por ciento, pero incluso con ese crecimiento, la demanda fue más baja en 2018 que hace tres años.

La baja demanda por el producto, y la alta oferta de los países productores, han dado lugar a la caída significativa de los precios, con filetes congelados con un peso que oscila entre siete y nueve onzas que se sitúan en poco más de USD 2.10 (EUR 1.83) en contraposición a los USD 2,90 (EUR 2,53) de hace cuatro años.

Sin embargo, incluso con los precios cayendo a niveles inferiores que los de otros productos similares, la demanda no logra recuperarse en el mercado americano.

Según TheFishin’Company, gran parte de la disminución no se debe tanto a la percepción per sede la calidad del producto, sino a la desconfianza por las normas sanitarias imperantes en los países de origen.

Gran cantidad de advertencias, infundadas o no, se encuentra día a día en los principales medios de comunicación especializados, en una evidente guerra de mercado y promoción por el consumo de alimentos más saludables.

Así, que el hecho que la mayoría de las tilapias ofertadas en el mercado americano se asocien con China, ha ayudado a frenar las ventas de estos productos.

Por otra parte, aunque la producción mundial de tilapia ha aumentado en países como India, Tailandia e Indonesia, países que pudieran competir con china en lo que a exportaciones se refiere, la mayor parte del pescado producido en esos países se consume en la propia región.El producto se produce allí y permanece allí por la gran demanda existente, y la carencia de cadena de frío adecuada para procesos de exportación.

Esta coyuntura, favorece sustancialmente a los diferentes países productores de tilapia en Latinoamérica (Colombia, Brasil, México, Costa Rica), los cuales, gracias a sus ventajas comparativas y competitivas, luchan por esa adueñarse del mercado americano que pudiera dejar China.

La cercanía al principal mercado importador (USA), además de adecuadas normas de cultivo, procesamiento y manejo de la denominada cadena de frio, les favorecerá sustancialmente.

Otros países, como Venezuela, aun ni sueñan con ese nivel de producción.

La ceguera e indiferencia de las instancias oficiales a tan productivo sector, no permite el desarrollo de tan floreciente actividad, aún con las innumerables ventajas y recursos que se poseen.


Germán Robaina G. es colaborador destacado de Mundo Agropecuario

Este trabajo fue enviado por el autor o autores para Mundo Agropecuario, en caso que se desee reproducir le agradecemos se destaque el nombre del autor o autores y el de Mundo Agropecuario, redireccionando hacia el artículo original.

Leer más


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *