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Baja competitividad del sector ganadero colombiano, principal amenaza frente al TLC


El más reciente informe de análisis comercial de la Unión Nacional de Asociaciones Ganaderas Colombianas (Unaga) recalca que los tratados de libre comercio suscritos por Colombia en los últimos 10 años con diferentes países no han contribuido con el desarrollo y la modernización del sector ganadero.



Uno de los principales problemas del TLC está en que no se ha logrado el crecimiento comercial de los productos bovinos nacionales en el mercado internacional; por ejemplo, las ganancias en exportaciones oscilan entre 45 y 218 millones de dólares y el 60 % de las importaciones de carne y productos lácteos depende solo de Estados Unidos.

El estudiante Diego Fernando Morato Gutiérrez, de la Maestría en Administración de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) Sede Manizales, exploró las capacidades estratégicas y competitivas del hato ganadero colombiano en el contexto económico actual, en una investigación orientada hacia los pequeños productores, con el fin de proponer alternativas de desarrollo y sostenibilidad.

Para el estudio acudió a instituciones gubernamentales como el DANE, Fedegán, Ministerio de Agricultura y la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), y para recolectar información aplicó un cuestionario a los directivos de las 50 empresas más representativas del sector ganadero del Meta.

Los resultados de la investigación señalan que la competitividad del sector ganadero es baja por la ausencia de institucionalidad del Estado, que no ha implementado las acciones definidas en los planes, programas y legislación emitida para lograr el aprovechamiento de lo negociado en el TLC con Estados Unidos.

El sector ganadero es importante porque le proporciona al país productos que satisfacen las necesidades alimentarias y subproductos que transforman las empresas.

La investigación

La encuesta se dividió en cuatro categorías: entrada de nuevos competidores al mercado; poder de negociación de los clientes y de los proveedores; productos sustitutos; y rivalidad entre competidores.

Sobre los nuevos competidores se determinó que las empresas del sector ganadero desarrollan reducidas economías de escala, es decir que las organizaciones no se enfocan en producir más, para disminuir sus costos, porque por lo general la producción es dispersa.

Según el investigador, esto se daría porque el Estado no proporciona suficientes herramientas de apoyo a las organizaciones y actores del sector, en forma de créditos, transferencia tecnológica, investigación y desarrollo, infraestructura y en general recursos físicos, técnicos, financieros y humanos que permitan una mayor productividad.

En cuanto al poder de negociación con los clientes se determinó que aquí la mayor fuerza se da en el sector de los minoristas que adquieren los productos para llevarlos a los consumidores: “estos no se están organizados y por eso no pueden exigirles a sus proveedores, quienes la mayoría de los veces imponen las condiciones, lo mismo que ocurre en los clientes o consumidores que no están agremiados y solo adquieren el producto según las condiciones en que se les comercializan”, explica el estudiante Morato.

Por otra parte, la rivalidad entre competidores se da porque existe una concentración de minoristas que comercializan los cárnicos y lácteos, lo cual hace que se genere una mayor competencia en el sector, que obliga a mejorar cada día la productividad del sector y la situación global de eficiencia que es importante para elevar su competitividad.

Estrategias para el sector ganadero

Según la investigación es determinante reforzar aspectos como la capacitación de los diferentes actores del sector ganadero: “el Estado y los gremios del sector deben avanzar en programas encaminados a brindar educación a los diferentes actores del sector, en especial a los productores de las áreas rurales, donde no existe la infraestructura ni la presencia del Gobierno nacional para satisfacer una necesidad básica que es la herramienta primaria para ganar competitividad en los diferentes sectores económicos”, comenta el investigador.

Otro aspecto fundamental es implementar el régimen de registro sanitario, para lo cual, según el estudiante Morato, debe existir interés general del Gobierno nacional de avanzar en el desarrollo del sector ganadero; además los gremios deben exigir que el Estado los apoye y siga de forma concreta y ágil la búsqueda de la admisibilidad sanitaria no solo para cumplir con el TLC con Estados Unidos, sino para lograr abrir mercado en otros países que tienen protocolos para la compra o importación de productos alimenticios.

Así mismo, el Estado debe modernizar las instituciones que fomentan el desarrollo del sector ganadero, porque es allí donde se realizan todas las actividades administrativas, legislativas y de control para conseguir los objetivos definidos en las políticas. Esto redundará en productividad y competitividad hacia el mercado objetivo, tanto en el país como internacionalmente.


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