Agricultura Colombia Enfermedades y Plagas

Biopreparados reducirían plagas en cultivo de mora


Estos productos, que se logran mediante la mezcla de elementos de origen vegetal, animal o minero, tienen grandes beneficios para las plantas, según lo demostró un estudio en cultivos de mora, en los cuales se logró disminuir la incidencia de áfidos o pulgones de 47 a 22 % en solo una semana.



Estas mezclas o sustancias son completamente orgánicas, brindan propiedades nutritivas y son repelentes y atrayentes de insectos para la prevención y el control de plagas y enfermedades en los cultivos. Su preparación más común deriva en un producto líquido, aunque existen otras formas de preparación.

Así lo explicó Daira Cuarán Cuarán, ingeniera agrónoma adscrita como profesional de apoyo a la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) Sede Palmira, quien participa en el proyecto “Incremento de la competitividad sostenible en la agricultura de ladera en todo Valle del Cauca, occidente”, adelantado por la Institución.

Los biopreparados se clasifican además según la función que desempeñan, así: bioestimulantes (enraizadores), biofertilizantes (bioinoculantes), biofungicidas y bioinsecticidas o biorrepelentes. Estos se pueden aplicar como extracto, infusión, decocción, purín, macerado o caldo, y son populares entre muchos agricultores, quienes los desarrollan de manera empírica.

Entre los muchos problemas que pueden enfrentar los agricultores en sus parcelas de cultivos, y que pueden ser atacados con estos biopreparados, se encuentran los insectos plaga y las condiciones pobres de suelos o plantas, o la dificultad de estas para asimilar nutrientes.

Con la preparación de estas sustancias, los investigadores buscan implementar un manejo integrado (sin químicos) de insectos plaga en el cultivo de mora, en especial aquellos de hábito chupador como escamas, mosca blanca, cochinillas, ácaros y otros invertebrados de cuerpo blando.

Para dicho propósito, se seleccionó una finca del corregimiento La Carbonera, en Pradera (Valle del Cauca), con cultivos de mora bajo macrotúneles, con cultivares San Antonio (130 plantas), Brazos (54 plantas) y Castilla sin espinas (109 plantas).

Pulgones, la principal amenaza

Para identificar el grado de incidencia y severidad de las plagas en la finca se llevó a cabo un muestreo, en el cual se tomó el 10 % de las plantas sembradas de cada cultivar. Allí se evaluaron los brotes más afectados por plagas y se identificó la de áfidos o pulgones como la principal amenaza. A partir de esta caracterización, los investigadores eligieron un biopreparado para controlarlos y tres para brindar propiedades nutricionales a las plantas.

Estos últimos son de tipo comercial: el EM-Comercial –que contiene microorganismos eficientes como Lactobacillus casei, Saccharomyces cerevisiae y Rhodopseudomona palustris– el humus de lombriz y el compost sólido, los cuales tienen elementos nutricionales mayores y menores.

En cuanto al purín de ajo y ají, elaborado por los investigadores, contiene moléculas insecticidas como la capsaicina, la alicina y algunos compuestos azufrados.

Es el más utilizado en este proyecto por la problemática acentuada de las plagas, y es elaborado con unas cantidades de ingredientes minuciosamente medidas, cuyo proceso incluye trituración, fermentación y filtrado.

Cabe resaltar que la aplicación de estos purines se hace según el grado de infestación de la plaga. En el caso de la finca evaluada, que presentaba un pico alto de áfidos, se aplicó cada siete días. Cada litro de este biopreparado se disuelve en 20 litros de agua, y esta cantidad se destina para cerca de 450 m2 o 130 plantas.

Como resultado de esta aplicación se observó una disminución significativa de insectos plaga como los áfidos o pulgones en las plantas, al pasar de un 47 % de incidencia a un 22 % en solo una semana. Esto alentó a que, para el manejo de la plaga en los cultivos de la finca, el agricultor Osvaldo Gutiérrez adoptara esta alternativa de manejo agroecológico.

Conservación de los purines

La ingeniera Cuarán explicó que “para conservar bien los purines se debe tener un buen manejo de aireación, guardarlos envases oscuros y sellados, y así pueden durar hasta seis meses, aunque es recomendable utilizarlo en el menor tiempo posible y según la incidencia de las plagas”.

Otra de las recomendaciones que hacen los investigadores es que se debe evitar aplicarlos en días lluviosos o soleados. Además es preferible utilizar agua de lluvia o de pozo no potable; no deben recibir luz directa porque pierden sus principios activos y se debe adicionar jabón para permitir la fijación en la superficie de las plantas.

Entre los beneficios del estudio de eficacia de los biopreparados se encuentra que forman parte de las prácticas culturales de la producción limpia.


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