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¿Cómo nutrimos nuestros cultivos?


ING. ROBERTO SIERRA B.


El muy complejo concepto de la nutrición vegetal,”arranca” de otro no menos complejo concepto que es la fertilidad del suelo. Cuando pensamos o ideamos la concepción de establecer un vegetal sea por semilla o bien utilizando otros métodos como el de esquejes y estacas, necesariamente llegaremos a la encrucijada en donde se cruzan los caminos de la duda, y sin embargo siendo la madre naturaleza un concepto de entidad inescrutable y aun, por mucho que creemos que en verdad poseemos el conocimiento necesario para enfrentarnos al gran enigma, la verdad es que en ese lapso de tiempo pequeño mediano o largo en el que se toman las decisiones, es pues necesario ubicarnos nosotros mismos en un determinado entorno que ahora manejamos mas y este es, el ecológico.

            Con frecuencia escuchamos decir que lo que es arriba es abajo; y si bien, la geología y la hidrología son apenas parte de ese decir, es por que también hemos de considerar la orografía y por supuesto para nuestros usos más cercanos la topografía.

Tres reinos se conocen y parece ser que hay una interacción en la cual las fronteras son indivisibles, por haber estado debidamente marcadas: reino mineral, reino vegetal y reino animal. Tenemos pues tres formas de vida aunque en una de ellas (la geológica), nos parezca inanimada.

Los reinos animal y vegetal dependen y en mucho del mineral; y, aunque actualmente las preocupaciones humanas por la ecología parecen crecer cada vez más en el animo de las sociedades, la verdad es que vegetales y humanos dependemos y en mucho pues, de los minerales.

DE LLENO EN EL CONCEPTO

Población bacteriana de los suelos.- continuando con cierta aseveración de exposiciones que llevamos hechas en el espacio de estas páginas dominicales, se ha mencionado que en cada gramo de tierra (suelo) existen colonias de microorganismos que pasan el medio millón (mínimo) y cada colonia es poblada por millones tal vez cincuenta a doscientos cincuenta millones según recientes informaciones de la ciencia de la microbiología y difundidas por el organismo mundial que es la FAO.

El número de bacterias llamémoslas así pues presentes en el suelo es variable, ya que muchas condiciones afectan profundamente a su desarrollo. Por esto y actualizando el sentir de la sociedad productora aficionada o profesional dentro del cultivo de los vegetales, el término composta debe ser tomado y entendido en el amplio concepto que podamos conocer o entender de las poblaciones microbiológicas cuya función, en la degradación de la materia es tan importante como activa. En general, la mayor población radica (de las bacterias) en los horizontes superficiales (otra vez 0-30 0-40 centímetros), según las condiciones de temperatura, humedad, aireación, y alimento, que sean o no favorables. Es cierto que la cantidad de bacterias en un suelo es muy grande como ya hemos dicho. Debemos mencionar un aspecto por demás interesante e importante y es que, los cálculos arrojan de 450 a 560 kilogramos de peso de tejido bacteriano viven así en el espesor arable de una hectárea; sin embargo consideramos este cálculo todavía un tanto modesto. Los suelos buenos parecen llevar las mayores cantidades. La flora bacteriana, como la de otros organismos, fluctúa marcadamente según la estación, siendo casi siempre mayores sus cantidades a principios de verano y de otoño en regiones como la nuestra considerada templada aunque estemos a 1500 metros sobre el nivel del mar. De cualquier manera consideremos 200 metros más arriba y 300 metros mas debajo de la cifra mencionada como zonas ecológicas de influencia.

PONGAMOS NUESTRA IMAGINACION

De ser posible y para obtener parte de la cultura del productor podemos hacer muestreos para análisis microbiológicos y para ello tenemos la colaboración de laboratorios y magníficos laboratoristas.

En el suelo, las bacterias aparecen en sustratos, masas amorfas o filamentosas, conocidas como colonias, sobre o alrededor de las partículas del suelo, donde quiera que el alimento y otras condiciones sean favorables. La mezcla de aspecto de jalea de materia coloide mineral y orgánica es (coloide la partícula más pequeña en la presencia de estructura de un suelo), casi siempre, un medio ideal para su desarrollo. Mientras las fuerzas naturales tienden a distribuir los organismos através del suelo, muchas colonias de agrandan, viven y mueren más o menos fuera de su situación primitiva. Su existencia depende de las condiciones del suelo, particularmente de la abundancia de alimentos. Así, hay una fluctuación constante y rápida: multiplicación y muerte, casi siempre por inanición (hambre o falta de alimento).

Muchas de las bacterias del suelo pueden producir esporas o cuerpos resistentes parecidos, representando así un estadio vegetativo y latente. Esta última capacidad es importante por permitir que los organismos sobrevivan más fácilmente bajo condiciones desfavorables.

CIENCIA EN APOYO

Especialistas de suelos, especialistas de la bacteriología específica (sic) y fisiólogos trabajando en equipo de investigación nos han dado a los agricultores, tanto como a los ganaderos, posibilidades de explotar las reservas de alimentos o nutrientes en el suelo y en el semoviente.

Están ahí los plásmidos y la gama de bacterias para dinamizar organismos latentes de la materia orgánica de los suelos agrícolas.

FUENTE DE ENERGÍA

Las bacterias del suelo se clasifican de una manera práctica para su mejor entendimiento en un concepto común y corriente, en dos clases, las autótrofas y las heterótrofas. Las primeras con cualidad de nutrirse por sus propios medios; las segundas que requieren de la presencia y colaboración de terceros organismos. Así pues las  autótrofas obtienen su energía de la oxidación de los constituyentes minerales, como el amonio el azufre y el hierro, y la mayor parte de su carbono, del bióxido de carbono. En cifras son comparativamente insignificantes, pero al incluir los organismos que producen la nitrificación y oxidación del azufre son enormemente importantes para el sustento de las plantas superiores.

Un aspecto por demás importante en la nutrición de los vegetales en esta época de casi fin de año y con nuestro entorno ecológico, es el manejo del sulfato de amonio, el azufre (en caso de usarlo como enmendador de pH), y el hierro, que aunque elemento de mínimo dosis es de mayor importancia en el equilibrio de los compuestos nutricionales y, aun indispensable, para ciertas especies. Hay que estar pendientes de no abusar de las dosis de temporada.

Muchas bacterias del suelo, sin embargo, son heterótrofas, que como ya dijimos nutriéndose de terceros elementos entre ellos el carbono que toman directamente de la materia orgánica del suelo. En la línea general de la descomposición, las bacterias amoniacales, así como los hongos y actinomicetos (otras familias de preferencias distintas), tienen un carácter también heterótrofo.

LAS BACTERIAS Y SU IMPORTANCIA

La atención prestada por el hombre a las varias condiciones del hombre que influyen en el desarrollo de las bacterias se vislumbra muy lejos de la concedida a otras formas de la vida del suelo. No necesitamos ir muy lejos en la búsqueda de razones de todo ello. En primer lugar, las bacterias, como grupo, casi sin excepción, participan con vigor en todas las transacciones orgánicas tan vitales para un suelo que haya de soportar con éxito a las plantas superiores. No rivalizan solo con lo hongos y  actinomicetos en este aspecto, sino que incluso les aventajan. En segundo lugar podemos decir que “detentan” el monopolio prácticamente de tres transformaciones enzimáticas fundamentales: nitrificación; oxidación del azufre; y fijación del nitrógeno. Si todo esto falla, la vida de las plantas superiores y de los animales se manchita muy pronto. Observado desde este ángulo las bacterias son acaso los seres mas importantes, siendo las mas simples y  numerosas de las formas vivientes.

Como la nutrición de los cultivos pudiera significar el éxito o el fracaso y, en el mejor de los casos la medianía es decir (salir casi a mano con la inversión), creemos de mayor interés para nuestros amigos productores y lectores, continuar con el tema que bien pudiera ser un serial y, que en espacios para esta colaboración podamos nuevamente exponer.

El autor es productor asesor-consultor


Roberto Sierra B.  es colaborador destacado de Mundo Agropecuario

Este trabajo fue enviado por el autor o autores para Mundo Agropecuario, en caso que se desee reproducir le agradecemos se destaque el nombre del autor o autores y el de Mundo Agropecuario, redireccionando hacia el artículo original.



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