Agricultura Articulistas México Suelos

COMPOSTACION DE LOS SUSTRATOS


Ing. Roberto Sierra B.


Mucho que hablar todavía en la continuación de este tema, sin embargo de que se ha puesto de moda, y de ello debemos felicitarnos, el término composta; el cual, sencillamente trata de materiales que reúnen  optimas condiciones para que estas sean conjuntadas en los movimientos físicos, químicos y biológicos que sedan constantemente en los suelos agrícolas principalmente si dichos suelos se mantienen activos en el desarrollo de diversos cultivos. Debemos entender que las condiciones ambientales se pueden dar en los múltiples microclimas de la producción agricola; así pues hemos de esperar que las condiciones se den más o menos  de una manera acelerada o, quizás lentamente y pues, todo depende del trabajo del hombre en cuanto este aplique conocimientos en el manejo de maquinaria e implementos.

LO NATURAL Y LO ARTIFICIAL

La palabra o término composta nace en Alemania (compost), hace unos setenta años; los granjeros de ese país decidieron aprovechar los esquilmos de sus cosechas preparando “montones” de paja, basuras y estiércoles a  los que agregaban las orinas. Estas acumulaciones de materia orgánica fueron removidas frecuentemente para que se obtuviera oxígeno y con el cual la vida de los microorganismos siempre presentes se dinamiza.

En los suelos agrícolas en constante actividad la compostación se da de una manera natural, si bien es cierto  que a diferentes profundidades a donde puede llegar el implemento de roturación, aradura o barbecho. Para auxiliarnos en la mejor y mayor comprensión de este mecanismo, nuestros amigos productores van a encontrar en la presente colaboración nuestra acostumbrada exposición con algunos términos o nombres que esperamos, establezcan sólidos conceptos en la temática;

LA CALIDAD Y SUS CARACTERÍSTICAS

Para satisfacer las necesidades de nutrición actual y de reserva que manifiestan las plantas bajo cultivo es indispensable que una gran parte en la gama de poblaciones de la flora microbiana del suelo este presente y aporte a través o, con la interacción, condiciones que repercuten en la salud del vegetal a lo largo de su ciclo biológico; el resultado de lo anterior arroja parámetros de calidad a veces, muy específica. Por ello consideramos una responsabilidad dar la información de que ya existen en el mercado de la producción vegetal, productos cuya presentación es en gel o bien concentrados que se venden, en “bloques”, estos productos que contienen amplia gama de microorganismos son diluíbles en agua y luego, rociados directamente a los campos de cultivo. Con todo debemos hacer mención que los parámetros de calidad tienen legalmente una normativa; esto lógicamente representa una seguridad de inversión y de eficacia. Bien quisiéramos nosotros que el grande mercado que ahora a aparecido ofreciendo materiales comportados, pudieran ser regulados mediante una certificación oficializada. ¡Nada imposible aunque si un tanto difícil por la falta de laboratorios especializados en microbiología agrícola! A pesar pues,”de lo hay se gasta” o lo que es lo mismo,”a falta de pan buenas son semas”. Sugerimos a nuestros amigos agricultores que al utilizar la composta artificial, cuiden de que esta penetre cuando menos los cuarenta centímetros, zona común de la mayoría de los sistemas radiculares de nutrición.

VAMOS PUES AL GRANO

Se han hecho y se siguen haciendo investigaciones y experimentos en la microbiología, toda vez que aparecen y se publican resultados obtenidos en la biotecnología; mismos, que arrancan a partir de la tabla periódica del Ruso Mendeleyeb. Nuevos elementos, nuevas necesidades.

Los estudios sobre el abono orgánico empleando los métodos de dilución demuestran la presencia de hongos. Por otra parte, la cantidad de estos organismos varía de forma más o menos lenta. Aún cuando las cantidades se restituyen con rapidez, el descenso casi siempre dura varios meses. En parte esto es debido a la longevidad de cada uno de los hongos, y en parte al hecho de que en los recuentos realizados por los métodos de dilución, sobre los que se basan la mayoría de los trabajos, las colonias proceden mas bien de esporas que se hifas activas (estas últimas, filamentos gelatinosos en apariencia). El continuo aumento de la población fungácea puede por lo tanto, deberse a la persistente producción de esporas (semillas del griego) durante el corto período de actividad. Es de suponer que la sucesión señalada, represente solamente una generación de esporas, que puede dar origen a las colonias en las placas de dilución, sin embargo las poblaciones de esporas pueden derivar de poblaciones de hifas, y el aislamiento subsiguiente, puede predominar durante una dos semanas; esto suscita, la presencia del Penicillium y Aspergillus, y mas tarde del Trichoderma y Cladosporeum, ambos de vital importancia y de una manera constante en el desdoblamiento de enzimas altamente especializadas durante la compostación de la materia orgánica, esto representa pues, o así debemos tomarlo una sucesión genuinamente ecológica desde nuestra óptica de los cultivos orgánicos.

En las compostas “de edad” conocida se puede demostrar mediante el examen directo que la hifas tabícales (paredes como su nombre lo indica) aparecen después de la invasión de los ficomicetos, y los suelos ofrecen mas dificultad de estudio y no es fácil lograr pruebas que nos permitan relacionar el elevado número de esporas en placa con la población de hifas lo cual puede tener lugar antes. Desafortunadamente entre nosotros, se dispone de pocos datos sobre el tiempo empleado desde la germinación a la producción de esporas en condiciones naturales, a no ser el interés o la curiosidad de observación que permiten detectar la presencia en tiempo y espacio de organismos micro. Por ello, encontramos ciertas dificultades al intentar intercalar la escala ante los distintos cambios que tienen lugar.

Los trabajos de campo agronómicos pueden llevar a nuestros colegas a la recolección de suelos “sospechosos” y a la vez utilizar el gel llamado agar en placa Petri. Aquí es donde debemos aprovechar el gran auxilio o respaldo que nos brindan los pocos laboratorios establecidos actualmente.

Continuamos. En un suelo bien constituido, la población microbiana alcanza un equilibrio muy estable y aunque pueden aparecer fluctuaciones y cambios estacionales en la mayoría de los individuos (pensemos que las generaciones tienen una genética), la población, en conjunto, es muy resistente a estas variaciones; sobre todo se pone de relieve cuando se intenta introducir especies ajenas a la comunidad. Sería positivo, conveniente y hasta curioso, que se tuviera un conocimiento de poblaciones zonales o regionales, tal vez simplemente como estadística curiosa, sin embargo de ser susceptible de su utilización. Los parásitos vegetales que llegan a invadir el suelo (algunos tienen como hábitat espacios cercanos a los sistemas radiculares y generalmente manifiestan sus hábitos nocturnos para causar el daño) pueden presentarse de forma precaria, a pesar de que su número se ve incrementado en todo momento como consecuencia del continuo crecimiento del huésped susceptible. Es decir pues que el daño va siendo causado conforme a la disponibilidad de madurez de tejido correspondiente. De la misma forma, las especies características del suelo procedentes de distintos ambientes son eliminadas rápidamente cuando se las traslada a otro suelo. Un ejemplo: la presencia de Mucor silvaticus, Fusarium roseum, Monotospora daleae, Penicillium roqueforti, Cladosporeum Cladosporioides y Trichoderma viride, todos ellos pues viviendo en comunidad en un suelo determinado. Otro grupo asaz antagónico lo integra Rhizopus sexuales, que habita los fresales, Aspergillus níger, un contaminante aéreo, Botrytis cinerea, derivado de tallos de rosales enfermos, Penicillium digitatum, que los vemos en el limonero, Trichothesium roseum, que procede de manzanos enfermos y finalmente Stemphylium sarcinaeforme, procedente de cualquier tipo de suelo. Todos ellos organismos de vital importancia para el conocimiento de la compostación. ¿Cuantos debemos considerar benéficos a nuestro cultivo y cuantos nocivos al mismo? El uso o utilización liberal o indiscriminada de productos sugeridos, no siempre nos dan los resultados esperados.

ESTABLECIENDO CONCEPTOS

Los criterios para abrazar las nuevas tecnologías requieren de un acucioso cuidado en su aplicación; de otra forma, nos expondremos a las deficiencias y fracasos y quizás decepciones tan grandes, que no queramos volver a oír más de tal o cual producto. Es deseable una preocupación entre los técnicos, por organizar pequeños foros regionales en donde  hablaran y dieran a conocer las novedades tecnológicas aplicadas a la producción de cosechas de distintos usos.

El autor es productor asesor-consultor


Roberto Sierra B.  es colaborador destacado de Mundo Agropecuario

Este trabajo fue enviado por el autor o autores para Mundo Agropecuario, en caso que se desee reproducir le agradecemos se destaque el nombre del autor o autores y el de Mundo Agropecuario, redireccionando hacia el artículo original.



WP Twitter Auto Publish Powered By : XYZScripts.com