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CONOCIENDO LA PLANTA VEGETAL


Ing. Roberto Sierra B.


COMPOSICIÓN QUÍMICA DE LAS PLANTAS

Nos obliga el concepto del subtitulo, a los agrónomos fitotecnistas, actualizarnos en una revisión constante de los trabajos que los científicos llevan a cabo para mejorar los cultivos cuantitativa y cualitativamente; y, como nadie sabe tanto y todos los días se aprende, con un saludo afectuoso desde esta editorial invitamos a nuestros colegas a ubicarse en los niveles correspondientes para hacer de la producción agrícola, lo que un consumidor cada vez más extenso nos reclama.

Así pues, expresamos que la planta construye su organismo de determinados elementos químicos que se encuentran en  el medio ambiente. Se compone de substancia seca y contiene gran cantidad de agua. En la mayoría de los órganos vegetativos el contenido de agua alcanza del 70 al 95%, y en las semillas del 5 al 15%.

El abastecimiento de las células vegetales de agua en mucho determina la velocidad y la tendencia de los procesos de la actividad vital en el organismo vegetal. A su vez, las condiciones de la nutrición mineral y también las condiciones del abastecimiento de agua y las peculiaridades biológicas de las plantas determinan el nivel de contenido de agua en las células.

La substancia seca de la planta se compone del 90 al 95% de compuestos orgánicos y de 5 a 10% de sales minerales.

Las principales substancias orgánicas representadas en las plantas son las proteínas y otros compuestos nitrogenados, grasas, almidón, azúcares, celulosa, y substancias pectosas.

La calidad de la producción agrícola se determina por su contenido de imprescindibles compuestos orgánicos y minerales.

Distintas plantas agrícolas se cultivan para obtener productos con determinado contenido de proteínas, azúcares, celulosa, vitaminas y otras substancias. Por ejemplo (un alerta a los amigos productores de plantas forrajeras), alto contenido de celulosa en el forraje henificado empeora sus propiedades forrajeras, al mismo tiempo cultivos como el algodón, lino, cáñamo, henequén, se cultivan para obtener fibra, la que se compone en lo fundamental de celulosa; queremos mencionar fuera de olvido, al kenaf.  Tuvimos la oportunidad de hacer el cultivo de kenaf.  

Otros cultivos se valoran por su contenido de sacarosa como los cultivos de caña. Una cosecha que la contiene en alto grado, es la remolacha azucarera que bien, pudiera establecerse en muchos suelos en condiciones cuasi salino sódicos.

Las plantas y la materia seca vegetal se diferencian significativamente por la composición de elementos.

El oxígeno compone la parte fundamental de la materia de las plantas vivas.

Del ácido carbónico, absorbido en lo fundamental por las hojas, y del agua, que llega a través de las raíces, en las plantas durante el proceso de la fotosíntesis se forman substancias orgánicas no nitrogenadas simples, compuestos de carbono, oxígeno e hidrógeno; en la composición de las proteínas también entra el nitrógeno. El 95% de la materia seca de las plantas se compone de carbono, oxígeno, hidrógeno y nitrógeno en las cantidades siguientes: carbono, 45%; oxígeno, 42%; hidrógeno, 6.5%; nitrógeno, 1.5%. Estos cuatro elementos se llaman organogénicos.

Después de quemar las plantas quedan los llamados elementos cenizosos, que componen casi el 5% de la maza de la materia seca.

El contenido de nitrógeno y elementos cenizosos depende de las peculiaridades biológicas y condiciones de cultivo de las plantas, pero no es igual en los diferentes órganos. Por ejemplo, en raíces, tallos y hojas hay más elementos cenizosos que en las semillas.

La composición de la ceniza de diferentes plantas es distinta y refleja desigual demanda de las plantas en elementos de nutrición mineral. (Aquí uno de los retos para el fitotecnista al considerar las formulaciones en las mezclas de los diferentes fertilizantes, para ser aplicados a un  cultivo determinado en sus requerimientos diversos durante su desarrollo biológico). Así en la ceniza de las semillas de cereales el contenido de fósforo expresado como (P2 O5) alcanza del 30 al 50%, en la ceniza del arroz, cerca del 16% y en la ceniza de la paja de éste grano hay fósforo de 3 a 5 veces menos. Otro ejemplo, se nos da en la ceniza de la paja y de las semillas de las plantas leguminosas es rica en azufre, y la ceniza de los tubérculos como la papa y otras raíces tuberosas, en potasio del 40 al 60% expresado como (K2O).

Se puede considerar que, en la ceniza de las hojas de la mayoría de las plantas al potasio le corresponde de un 30 a un 50% ; y en la alfalfa por ejemplo el contenido de calcio es mucho más alto que el de potasio. Para que nuestros amigos agricultores productores de esta leguminosa conozcan el contenido de estos elementos en su cultivo, es aconsejable muestrear cada dos o tres cortes para análisis bromatológicos; esto, apoyaría con mucho al ganadero usuario de la alfalfa. El contenido de potasio, fósforo y azufre se reduce en las hojas viejas y el del calcio aumenta de 20 a 40%  y 50 a 60% de la maza de ceniza.

En las pasadas colaboraciones mencionada ya al principio de ésta, hicimos una reflexión con ánimos comparativos, de la cantidad de elementos de la tabla periódica utilizados en países con agricultura avanzada y , nosotros que como “país emergente”, nos limitamos a sólo el uso de 14 cuando mucho.

En las plantas pues, se tienen revelados a la fecha, 70 elementos químicos. Se puede suponer que métodos de análisis más exactos y modernos permitirán ampliar estos datos en lo sucesivo. Los elementos, imprescindibles para las plantas pertenecen a diferentes grupos del sistema periódico del ruso Mendeleyeb.

ELEMENTOS QUÍMICOS IMPRESCINDIBLES PARA LAS PLANTAS

En la etapa actual de desarrollo de los conocimientos científicos, 20 elementos pertenecen a los elementos de nutrición imprescindibles y 12 elementos se consideran convencionalmente imprescindibles. A los imprescindibles pertenecen los elementos, sin los cuales las plantas no pueden terminar por completo el ciclo de desarrollo como los cuales tampoco pueden ser sustituidos por otros elementos. Por los trabajos de experimentación en los laboratorios de botánica y fisiología vegetal de diversas universidades, a nivel mundial, es que nos enteramos de las actualidades en el tema.

A continuación insertamos una lista evaluada de contenido medio de elementos químicos en las plantas; oxigeno, carbono, hidrógeno, calcio, potasio, nitrógeno, silicio, magnesio, fósforo, azufre, aluminio, sodio, hierro, cloro, manganeso, cromo, rubidio, zinc, molibdeno, cobre, titanio, vanadio, boro, vario estroncio, zirconio, níkel, arsénico, cobalto, flúor, litio, yodo, plomo, cadmio, cesio, selenio, mercurio, radio.

Los elementos que se encuentran en el organismo vegetal en considerables cantidades esto es, desde centésimas partes hasta uno tanto por ciento, se designan con el nombre de macro elementos. Los elementos, el contenido de los cuales en las plantas se expresa (forma sencilla en milésimas o cien milésimas partes de por ciento), pertenecen a los micro elementos y los elementos que se encuentran aún en menores cantidades, pertenecen a los ultra micro elementos, conocidos entre nosotros como de traza. Sin embargo esta división debe considerarla el fitotecnista como muy convencional; ya que por ejemplo, el hierro por el contenido cuantitativo debería considerarse de pertenecer a los macro elementos, y por las funciones que cumple, a los micro elementos.

La acumulación de micro elementos en los diferentes órganos de las plantas tiene cierta regularidad. Así, por ejemplo, el manganeso y el molibdeno, como regla, se encuentran en grandes cantidades en las hojas, y el cinc, boro, cobalto y cobre con el suficiente abastecimiento en estos elementos, se acumulan lo mismo en los órganos vegetativos como en los generativos o reproductivos. Para los cultivos de cereales es característico el contenido relativamente más alto de boro en el grano, y para la mayoría de las plantas leguminosas, en los órganos vegetativos.

Distintos grupos biológicos de plantas se diferencian esencialmente por sus exigencias a las concentraciones óptimas de algún micro elementos. Un ejemplo las azaleas. Otro ejemplo son el maíz y el tabaco que necesitan grandes cantidades de cinc los cultivos de cereales son susceptibles al suministro suplementario de manganeso.

En correspondencia con el contenido y distribución en las plantas de los elementos de nutrición mineral son distintas las exigencias de los cultivos a los elementos de nutrición por todo lo expresado en este último párrafo, hemos de considerar seriamente, los técnicos responsables de la producción agrícola, los beneficios de los muestreos constantes sobre el cultivo de los análisis foliares.    


Roberto Sierra B.  es colaborador destacado de Mundo Agropecuario

Este trabajo fue enviado por el autor o autores para Mundo Agropecuario, en caso que se desee reproducir le agradecemos se destaque el nombre del autor o autores y el de Mundo Agropecuario, redireccionando hacia el artículo original.



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