Articulistas Oleaginosas Opinión Venezuela

Día de campo: Inoculación de la soya


Pedro Raúl Solórzano Peraza

Hoy es viernes 23 de agosto de 2019, hace un par de días, el miércoles 21, tuve la oportunidad de asistir a un día de campo en soya en la Finca Monte de Luna, propiedad del señor Antonio Pestana, ubicada cerca de la población de Turén en el estado Portuguesa. Allí fuimos testigos de la presencia de unos excelentes campos sembrados con este cultivo, donde nos explicaron el proceso de inoculación de las semillas y pudimos apreciar la profusa nodulación presente en las raíces de las plantas. La inoculación de las semillas de soya antes de la siembra es solo un aspecto, de primordial importancia, en el manejo agronómico de esta planta.

La soya [Glycine max (L) Merril] es una especie que pertenece a la familia Leguminosae o Fabaceae, en la cual, la mayoría de sus especies, tienen la propiedad de establecer simbiosis a nivel radical con algunas bacterias capaces de fijar nitrógeno atmosférico, fenómeno que se conoce como Fijación Biológica de Nitrógeno (FBN) o Diazotrofía. Este proceso es posible debido a que estas bacterias poseen la enzima nitrogenasa (Nasa) que participa en la transformación de N2 a NH4+, que es incorporado inmediatamente a los aminoácidos. Estos microorganismos que actúan en la FBN se conocen genéricamente como Diazótrofos o consumidores de nitrógeno: di=dos, azoto=N y trofo=comer.

Afortunadamente la soya es capaz, por medio de la FBN, de obtener casi todo el nitrógeno que requiere, ya que sus necesidades por este nutriente son bastante elevadas, estimándose que en general se producen 12 kg de granos por cada kilogramo de N acumulado por la planta. Quiere decir, que para un rendimiento de 2.000 kg/ha, la planta debe acumular 167 kg de N/ha, que correspondería a la aplicación de 363 kg de urea/ha con una eficiencia de 100%. Sin embargo, sabemos que una eficiencia muy buena en el uso del N de los fertilizantes químicos es alrededor de 60%, por lo que la aplicación de urea, asumiendo que no hay otras fuentes de N en el suelo, debería ser de 600 kg/ha para cubrir los requerimientos de un cultivo de soya con rendimiento esperado de 2.000 kg/ha. Esto sería demasiado de no existir la FBN, por lo tanto, una correcta inoculación de la semilla de soya es de primerísima importancia en el manejo de este cultivo.

La simbiosis entre las raíces de la soya y su diazótrofo, es muy específica, y solo ocurre FBN cuando la bacteria es el Bradyrhizobium japonicum. Otras bacterias pueden invadir las raíces de la soya pero no son capaces de fijar N atmosférico. Una vez que se siembra la semilla inoculada, en un suelo con adecuado contenido de humedad para promover su germinación, los B. japonicum producen unos nódulos radiculares que van a ser los sitios de fijación y reducción del nitrógeno atmosférico (N2), las plantas pueden utilizar este elemento y las bacterias utilizar productos elaborados por el metabolismo de las plantas.

Los nódulos comienzan a formarse tan pronto como aparezcan los pelos radicales, lo cual puede ocurrir unos ocho días después de la siembra, dependiendo de las condiciones para germinación de las semillas de soya. Estos nódulos se van desarrollando y maduran en unas tres a cuatro semanas, alcanzando una forma más o menos redondeada y un tamaño de 4 a 6 mm de diámetro. Los nódulos más efectivos en la fijación de nitrógeno son los localizados más cerca de la raíz principal y al abrirlos presentan una coloración rojiza. Nódulos de color verdoso o crema en su interior no fijan nitrógeno, lo cual puede ser debido a que son originados por otras especies de Bradyrhizobium o porque el suelo es rico en este nutriente (NH4+), que es utilizado por los microorganismos y dejan de fijar N de la atmósfera. La FBN consume gran cantidad de energía, por lo que es una ruta metabólica alterna para los microorganismos Diazótrofos, que solamente la realizan cuando no tienen otras fuentes alternas de N que requieran un menor gasto energético, como es el caso mencionado de que el suelo tenga suficiente NH4+.

Durante el ciclo de desarrollo de la planta, constantemente ocurren reinfecciones de la raíz con B. japonicum, por lo que una planta adulta puede presentar nódulos de diferentes edades. Durante los estados vegetativos de la planta la fijación de N atmosférico es poca, comienza lentamente a los 15-18 días de edad y alcanza un máximo en la etapa R5. Por esto, durante los primeros días debe asegurarse un adecuado suministro de N a la planta, de lo contrario, se presentará una decoloración del follaje asociada a insuficiencia de este nutriente. En este sentido, cuando el suelo es muy pobre en N y materia orgánica, se debe aplicar una pequeña dosis de N en la fertilización de base procurando no exceder los 20 kg de N/ha.

Existe una serie de normas para realizar un manejo adecuado del inoculante, las condiciones de almacenamiento, el proceso de inoculación propiamente dicho, la vigencia del producto, y otras consideraciones, las cuales tienen que ser indicadas por el fabricante. Muy importante es inocular las semillas al ritmo de la siembra, para evitar lapsos de tiempo después de la inoculación que puedan causar la muerte de las bacterias. En este sentido, pensar que cuatro horas es suficiente, y por supuesto, nunca dejar semilla inoculada de un día para otro ya que eso conlleva a tener que inocular de nuevo antes del momento de la siembra.

Es casi indispensable lograr una buena inoculación de la semilla de soya antes de la siembra, para aprovechar ese fenómeno natural que es la Fijación Biológica de Nitrógeno. De lo contrario, será necesario la aplicación de grandes cantidades de fertilizantes nitrogenados para cubrir los requerimientos de este cultivo, que son bastante elevados. Recordemos que:

Fotosíntesis,

mágico hechizo natural

que captura al sol y al carbono

y metaboliza al agua y nutrientes

para generar VEGETACIÓN.

NUTRIENTES que provienen del agua,

de minerales fracturados

meteorizados por efecto del ambiente,

y del indispensable aire

concentrado en NITRÓGENO

que es fijado por las raíces de la soya

en ese fascinante laboratorio

donde laboran los rizobios.

pedroraulsolorzano@yahoo.com

www.pedroraulsolorzanoperaza.blogspot.com


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *