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El sorgo granífero y la trashumante ganadería guariqueña


Pedro Raúl Solórzano Peraza


Hace poco tiempo escribí un artículo en relación a la expoliación de la Hacienda El Gólgota, ubicada en Chaguaramas, estado Guárico, el cual lo remití al amigo y colega Rafael Benito Andrade Armas, guariqueño y ganadero, pensando que podría interesarle su contenido. El ingeniero Andrade me hizo la observación de que no me referí a la importancia del sorgo granífero en la ganadería bovina en ese sector del estado Guárico, y textualmente comentó lo siguiente: “omites (no se si deliberadamente) un hecho trascendental para la vida socio económica del Guárico: la introducción y posterior siembra comercial del sorgo salvó la actividad ganadera. La soca vino a sustituir los pastos artificiales diezmados por una sequía de 4 años que obligó al traslado a otras entidades del remanente del rebaño”. La razón de no referirme a este aspecto fue que consideré que en ese artículo no tenía relevancia y, por ello, ahora escribo estas líneas sobre el efecto del cultivo del sorgo granífero en los cambios de la trashumante ganadería guariqueña.

Cuando a partir del año 1970 llega Protinal, C.A., por intermedio de su filial Agrícola chaguaramas, C.A., a las inmediaciones del pueblo de Chaguaramas a producir los granos de sorgo necesarios para la elaboración de alimentos balanceados para animales (ABA), la población y la región estaban en una situación de pobreza muy grande, pero especialmente la ganadería atravesaba una etapa crítica cuando escaseaban los forrajes y el agua para mantener los rebaños durante la temporada seca, que comienza cada mes de octubre y finaliza en mayo del año siguiente. Las soluciones a esta situación era vender animales fuera de edad y de peso con las consecuentes pérdidas en las ganancias de los criadores, o trasladarlos hacia otras regiones del sur del país donde para esas fechas había suficientes recursos alimenticios para los rebaños, con la adición de costos en la producción ganadera.

En esos momentos de escasez de forrajes para el ganado, llega a esa región del país el sorgo granífero [Sorghum bicolor (L) Moench], el cual se puede considerar que es un cultivo de doble propósito, ya que su grano se utiliza en la elaboración de los ABA y los restos de cosecha, junto a su “soca”, son valiosos como subproductos del proceso productivo para la alimentación animal. Es una especie bastante rústica que puede producirse en áreas, regiones o épocas con condiciones limitantes para otras especies, siendo especialmente tolerante a prolongados períodos de sequía dentro de la estación lluviosa, lo que le permite en esas condiciones llegar a una producción de granos económicamente aceptable, además de generar una abundante biomasa para la alimentación animal. Por esas razones, el sorgo granífero es el cultivo principal de muchos agricultores y el gran aliado de muchos ganaderos del país.

Una vez que se cosecha el grano de sorgo es enviado a la industria para su procesamiento, pero quedan en el campo los restos de cosecha que se van a utilizar en la alimentación del ganado. La experiencia en esta región guariqueña fue que el uso de estos restos de cosecha en el engorde de bovinos generó resultados sorprendentes en cuanto a la ganancia en peso de novillos. Se estima que disponiendo de agua suficiente para que el ganado beba, los residuos y la “soca” del sorgo pueden soportar de 1 a 1,5 unidades animal/ha durante un período de 4-5 meses; y en algunas evaluaciones realizadas en campo, se obtuvieron ganancias en peso de hasta más de 1 kg diario en animales de ceba con esta alimentación, suplementos minerales y suficientes abrevaderos. El paisaje ondulado predominante en estos “llanos” del Guárico, favorece la construcción de pequeñas presas de tierra para recoger y acumular las aguas de lluvia, y con una distribución espacial adecuada de las mismas y salegares estratégicamente ubicados, se completa la solución al problema de la alimentación animal.

Algunos ganaderos disponen de mayores cantidades de restos de cosecha de sorgo que lo necesario para sus rebaños, o son agricultores que no tienen ganado y les sobra este tipo de alimento. En esos casos la producción de pacas de heno ha sido otra vía para aprovechar los residuos del sorgo. Se estima que, en general, una vez cosechado el grano, en cada hectárea se producen unas 250 pacas de heno de 12 kg cada una, las cuales son vendidas como ración de mantenimiento a otros ganaderos con escasez de forrajes.

Recordemos que además, la planta de sorgo granífero tiene la capacidad para producir “soca”, es decir, una vez cosechado el grano se pasa una rotativa para cortar los restos de plantas a poca distancia del suelo, con este material cortado se pueden elaborar pacas de heno, y con la poca lluvia que caiga poscosecha y con la humedad que logran acumular estos suelos predominantemente de texturas medias a pesadas, ocurre una nueva brotación de plantas (soca) que puede llegar incluso a producir una segunda cosecha de granos, pero que generalmente se utiliza para pastoreo por el ganado o para elaborar nuevamente pacas de heno.

De esta manera, el cultivo del sorgo llegó a esta región del Guárico para quedarse, y cambiar aquella ganadería nómada, trashumante, en rebaños sedentarios que cumplen su ciclo completo en las fincas guariqueñas, desde el nacimiento de los becerros hasta el engorde de los novillos. Incluso, algunos ganaderos pueden traer animales de otras regiones con limitaciones de alimentos, para ser levantados y cebados con estos restos de cosecha y socas del sorgo granífero. Con la llegada de este cultivo, los paisajes ondulados de esta región del país se adornaron con el verde de potreros infinitos rodeados de alambradas y arboledas, con las multicolores flores y panículas del sorgo, pero también con las coloridas pieles de los rebaños bovinos que brillan al sol, pastando complacidas ante tanta riqueza, acompañados de la blancura de las garzas que erguidas sobre sus lomos  espulgan sus cuerpos cual amigos fieles.

Recordemos que: SIN FERTILIZANTES es imposible producir la cantidad de alimentos que necesitamos para satisfacer los requerimientos de la población.

www.pedroraulsolorzanoperaza.blogspot.com


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Pedro Raúl Solórzano Peraza es colaborador destacado de Mundo Agropecuario

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