Ciencia e Investigación Colombia pesca Porcino

Harina de residuos de camarón alimentaría peces y cerdos


A partir de la cabeza y el exoesqueleto del camarón blanco Litopenaeus vannamei se obtuvo harina con alto contenido nutricional, que además es un producto económico y con potencial como alternativa para la alimentación animal.



Nathalia Polo Henao, magíster en Ciencias Agrarias de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) Sede Palmira, trasformó en harina los residuos de la industria del camarón. Su meta era conservar el valor nutricional de este alimento y determinar en pruebas de laboratorio si con él es posible alimentar tilapias y cerdos.

La idea surgió de una visita que hizo la investigadora a una planta procesadora de camarones, donde se percató de que las partes del animal desechadas eran arrojadas directamente al mar. En Colombia los desechos de la industria pesquera oscilan entre 4.000 y 5.000 toneladas al año, por lo que disponerlos en el mar genera un importante impacto ambiental.

“Les pedí que me regalaran las cabezas y los exoesqueletos, es decir la “caparazón” de los camarones. Los llevé a mi casa y los cociné. Al comprobar que el color y el olor no era desagradable, consideré que a partir de este material era posible elaborar un subproducto”, relata la magíster.

Los desechos se secaron y molieron en el Laboratorio de Nutrición Animal de la UNAL Sede Palmira hasta obtener una harina que se sometió a análisis bromatológicos (evaluación química de la materia que compone los nutrientes), fisicoquímicos y microbiológicos, y además se hizo un perfil de ácidos grasos, de aminoácidos y pruebas de digestibilidad en peces y cerdos.

Los resultados mostraron que el método de secado no alteró los valores nutricionales de la harina, la composición química arrojó un valor proteico superior al 50 %, mientras que el valor del extracto etéreo (o grasa bruta) de la harina de la cabeza de camarón fue mayor que el obtenido con la harina del exoesqueleto.

Por otra parte, los resultados de las pruebas de digestibilidad mostraron valores altos en todas las materias analizadas: “las harinas tienen contenidos de proteína importantes tanto en la cabeza como en el exoesqueleto en fresco; la cabeza aporta lípidos que pueden ayudar a formular dietas más completas”, indica la investigadora.

Agrega que “la digestibilidad de la harina de cabeza fue un poco más elevada que la del exoesqueleto, pero ambos son completamente digestibles para peces y cerdos, algo que puede obedecer a que no tienen muchas sustancias antinutricionales, como la quitina”.

Respecto a los resultados de los análisis microbiológicos, ambas harinas son idóneas para la alimentación de peces y cerdos, según lo estipulado en el artículo 4 de la Norma Técnica Colombiana 646 sobre la harina de pescado como alimento para animales.

“Obtuvimos valores en mohos, levaduras, coniformes y esporas Clostridium sulfito por un rango menor a 10, y en salmonela y E. coli tuvimos ausencia total, rangos que permitirían que esta harina sea utilizada para alimentación animal”, explica.

Con potencial para otro usos

A pesar de que la investigación solo se enfocó en la alimentación de peces y cerdos, con la harina obtenida también se podrían alimentar gallinas ponedoras y pollos de engorde, pues no solo aportan nutrientes sino que ayudan a que el color de la carne y la yema de huevo sean atractivas para el consumidor.

Para que el proceso de garantizar la calidad del producto obtenido por la magíster Polo sea comercializado solo le resta estandarizar los procesos de producción. “A un nivel comercial, la harina de camarón podría competir a la par de otros productos tradicionales”, asegura.

El desarrollo se podría convertir en una alternativa parcial de sustitución que bajaría tanto los costos de producción como el empleo de harina de pescado en la agroindustria de concentrados.

El profesor José Gómez Peñaranda, del Departamento de Ciencia Animal de la Facultad de Ciencias Agropecuarias, señala que “la idea de este proyecto es desarrollar investigación aplicada para que la industria camaronera –en particular la de poblaciones como Tumaco– cuente con una alternativa que pueda desarrollar en su totalidad”.

La investigación fue dirigida por los profesores Peñaranda y Lucena Vásquez Gamboa, de la UNAL Sede Palmira.


Leer más


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *