Acuicultura Articulistas Biblioteca de artículos científicos Piscicultura Venezuela

Las cobias, una alternativa para el desarrollo de la maricultura venezolana


Como parte a las alternativas existentes para potenciar la producción piscícola venezolana, en nuestra propuesta de Plan Nacional de Piscicultura presentado el pasado mes de junio a las autoridades nacionales (MinPesca), incluimos el proyecto tendente a favorecer el desarrollo de la maricultura en el país para la producción de biomasa pesquera de la mejor calidad y precios asequibles.

Entre los peces, la cobia pudiera ser la especie que mayor potencial actual posee para el país.


Germán Robaina G. – robainag@gmail.com

Argenis Figueroa – Figueroaargenisalirio9@gmail.com


Aún ante el evidente declive de las pesquerías artesanales nacionales y  supuestos riesgos de naturaleza ambiental, muchos tabúes y desconocimiento sobre la potencialidad de la maricultura existen a nivel nacional, sin embargo, la mayoría de los riesgos y efectos adversos denunciados, carecen de fundamentos científicos, son totalmente superables y controlables y/o son los mismos que se le achacan al cultivo de otras especies por su naturaleza exótica, no siendo este el caso.

La cobia (Rachycentron canadum) también conocidas en nuestro país con el nombre de Bacallao y Peje Negro, es un pez autóctono que se localiza en todos los mares del mundo en aguas marinas templadas, excepto en el Pacífico central y oriental.

En el Atlántico occidental es frecuente localizarlos desde Bermudas hasta Argentina, incluyendo el Golfo de México, y en Venezuela es una especie relativamente común que se captura a lo largo de todas sus costas, pero siempre en poca cantidad debido a sus hábitos solitarios, siendo más frecuente en las aguas productivas de la región nororiental que en las zonas arrecifales o las áreas insulares oceánicas.

Su captura se realiza principalmente con anzuelos, y no constituye una pesca comercial importante, y se le considera como una pesca incidental frecuentemente asociada a estructuras de varios tipos, tales como plataformas petroleras y de gas, plantas marinas, boyas y cualquier tipo de objeto flotante y/o a la pesca de la anchoa.

Los estudios realizados en el Golfo de México, sugieren arriban a la costa durante la primavera y se capturan preferentemente a principios del otoño, desovando múltiples veces de abril a septiembre, con mayor actividad en julio.

Por su poca exigencia y simplicidad, nuestro país posee vastas áreas aptas para la producción de esta especie mediante prácticas de maricultura intensiva aprovechando las numerosas bahías y caletas existentes en nuestra faja costera, lo cual podría ayudar, además, para la denominada transición pescador/acuicultor de nuestra población costera.

El proceso de maricultivo de la cobia en relativamente sencillo en comparación con muchas otras especies.

En términos generales se inicia con la captura en aguas marino costeras de los denominados pie de cría para la producción de semilla y se mantienen en jaulas flotantes hasta alcanzar unos 8 – 10 kg de peso aproximado.

Posteriormente los ejemplares se transportan a estanques de desove (en tierra) a una proporción de sexo de 2:1 en donde los peces desovan de manera espontánea o por inducción mediante la manipulación de la temperatura y el fotoperíodo, liberando frecuentemente varios cientos de miles o millones de huevos que son fertilizados por los machos.

Los huevos fertilizados se recolectan en estanques de desove, y sometidos al proceso de incubación. Luego de su incubación, las larvas deben recibir cantidades adecuadas de alimento de tamaño apropiado (rotíferos enriquecidos o nauplios de copépodos y artemia) según su talla, para luego iniciar el suministro de alimentos secos por aproximadamente 25 a 30 días tras su eclosión.

Mientras algunos productores continúan la cría de los juveniles en estanques exteriores hasta alcanzar entre 600 y 1.000 g, otros utilizan jaulas de pequeña capacidad (entre 20 y 300 m3), ubicadas cerca la costa hasta que alcanzan una talla suficiente para su siembra en sistemas de jaulas flotantes para su engorde, para lo cual, con el fin de reducir el canibalismo, se clasifican por talla antes de su siembra.

Finalmente se siembran en sistemas de jaulas flotantes hasta alcanzar la talla de cosecha.

A fin de minimizar los tiempos de engorda, así como las enfermedades, las jaulas deberán ubicarse en sitios de aguas limpias, templadas (26 ºC o superior) y con niveles apropiados de flujo de agua, a fin de aportar altos niveles de oxígeno de manera continua.

La cantidad de peces cosechados varía fuertemente dependiendo de la densidad y temperatura del agua; el período de crecimiento de cobia alimentada con productos peletizados generalmente es de entre 1 y 1,5 años, tiempo durante el cual los peces alcanzan un peso final de entre 6 y 10 kg, con densidades de 5 a 10 kg/m3.

Se suelen utilizar alimento fresco como peletizados flotantes o sumergibles (con 42 a 53 por ciento de proteína cruda según la disponibilidad y precio, normalmente suministrando durante 6 días de la semana, a una tasa de entre 5 y 7 por ciento del peso corporal/día hacia el final de la fase de engorda. La tasa de conversión de alimento alcanzada es aproximadamente de 1,8:1 – 2,0:1.

Por lo general se realizan cosechas selectivas o parciales, lo que permite satisfacer la demanda y estandarizar el tamaño de los ejemplares a comercializar, para lo cual los peces se someten a un periodo de inanición el día previo a la cosecha y se seleccionan para ser cosechados los ejemplares de mayor talla, los cuales se sacrifican, desangran y enfrían antes de empacar en hielo el pescado entero.

Finalmente, la cobia ingresa al mercado entero/eviscerado, descabezado o fileteado, dependiendo del mercado final.

Por su excelente conversión alimenticia, posee un rápido crecimiento la cobia representa quizá la especie con mayor potencial actual para el desarrollo de la maricultura comercial en el país, y las instalaciones más favorables para su cultivo son las denominadas jaulas flotantes, por lo que las instalaciones que se requieren en tierra, son solo aquellas utilizadas para la obtención de desoves en confinamiento, almacenaje y supervisión rutinaria.

Aunque FAO cita cifras más alentadoras, en experiencias desarrolladas en Brasil en jaulas flotantes de 16 metros de diámetro por parte de profesionales venezolanos, después de 12 meses de cultivo se obtuvieron ejemplares de 4,0 Kg a razón de 9.262,5 Kg/jaula.


Germán Robaina G. es colaborador destacado de Mundo Agropecuario

Este trabajo fue enviado por el autor o autores para Mundo Agropecuario, en caso que se desee reproducir le agradecemos se destaque el nombre del autor o autores y el de Mundo Agropecuario, redireccionando hacia el artículo original.

Leer más

  • Los protocolos de mantenimiento para sistemas silvopastoriles
    Ing. Olmedo Quintero M. Un sistema silvopastoril es un sistema complejo formado de plantas grandes y  cultivares  que forman un todo productivo, es el sistema ganadero más eficiente y sostenible…bueno si se sabe mantener. Aunque muchas personas creen que mantener…
  • Pasado, presente y perspectivas futuras de la piscicultura comercial en Venezuela
    robainag@gmail.com Aunque para algunos autores los primeros pasos o intentos acuícolas en Venezuela se remontan al primer decreto dictado por el General José Antonio Páez para sembrar peces en el Lago de Valencia (1830), creemos que estos obedecieron más a…
  • Soportan nuestros cultivos piscícolas toda la tecnología disponible: Un ensayo
    robainag@gmail.com La gran demanda de alimentos que existe a nivel mundial y la crisis ambiental generada por la escasez de recursos naturales, ha propiciado la creación de estrategias que ayuden a subsanar estas deficiencias, promoviendo a la vez la protección…
  • Resiliencia y longanimidad, para afrontar las adversidades acuícolas nacionales
    Ofrecemos opiniones muy someras sobre la coyuntura actual de la actividad acuícola nacional, y la necesidad de implementar prácticas de resiliencia y longanimidad como estrategias imperativas en estos momentos de dificultades extremas, desesperanza o desánimo. Germán Robaina G. robainag@gmail.com Durante…
  • Una nota a los fertilizantes
    Recientemente se escucha o se lee mucha información que critica severamente al uso de fertilizantes químicos. Debemos empezar por indicar que la fertilización, práctica agrícola basada en la aplicación de sustancias que enriquecen el suelo químicamente, físicamente y biológicamente, necesita…
  • Fertilizantes esenciales recorren la tormenta del coronavirus
    Por Julia Meehan, Editora Administrativa, Fertilizantes, ICIS El efecto dominó del coronavirus, ya que se ha extendido por todo el mundo, hasta ahora ha tenido un impacto limitado en la industria de los fertilizantes. Sin embargo, los efectos completos de…

LEAVE A RESPONSE

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Social Media Auto Publish Powered By : XYZScripts.com