Agricultura España Fertilización y Riego

Los científicos validan una nueva tecnología que transforma el lodo de las aguas residuales en fertilizante de manera más eficiente


El crecimiento de la población mundial y el estilo de vida son las principales causas del aumento en el volumen de aguas residuales.


por la Universidad de Granada


Como resultado del tratamiento de estas aguas, se generan millones de toneladas de lodo de aguas residuales, llenando los vertederos y generando contaminación, olores desagradables y riesgos para la salud pública. Para combatir estos problemas, una de las alternativas más importantes es transformar el lodo de aguas residuales, que tiene un alto contenido de materia orgánica, en un recurso que puede usarse para fines agrícolas como fertilizante para cultivos.

El Grupo de Investigación RNM-271 del Departamento de Ingeniería Química de la Universidad de Córdoba, junto con el Grupo de Investigación RNM-270 de la Universidad de Granada, ha validado con éxito una nueva tecnología que transforma el lodo de aguas residuales de manera más eficiente. El sistema, probado a escala industrial, evita los malos olores que se generan durante el proceso de compostaje. Además, reduce en hasta dos meses el tiempo necesario para estabilizar y esterilizar la materia orgánica del lodo y convertirla en fertilizante.

Esta es una tecnología incipiente que utiliza una serie de membranas móviles y semipermeables, bajo las cuales tiene lugar el proceso de compostaje. Estas cubiertas permiten el paso de moléculas como el dióxido de carbono, al tiempo que bloquean otras como el amoníaco, lo que causa los malos olores.

Esta tecnología ha sido desarrollada a través de un proyecto de la UGR financiado por la Junta de Andalucía, titulado «Estudio de los procesos y estructuras biológicas de las comunidades microbianas en el proceso de compostaje de lodos de plantas de tratamiento de aguas residuales urbanas en semipermeables sistemas de membrana «(Ref. P11-RNM7370), coordinado por el profesor Concepción Calvo. Esta tecnología, que se aplicó a escala industrial en las instalaciones de Biomasa del Guadalquivir, utiliza un sistema de cubierta (membrana) semipermeable que evita que escapen olores desagradables y acorta el tiempo de proceso.

El sistema utiliza un sistema de aireación forzada debajo de la cubierta, lo que ayuda a estimular los procesos aeróbicos llevados a cabo por poblaciones microbianas, bacterias y hongos. Al utilizar este enfoque, el proceso de compostaje se acelera en aproximadamente dos meses en comparación con el método habitual de tratamiento de lodos en pilas aireadas, y en un mes en comparación con otro método clásico que utiliza contenedores de concreto. La evolución en la diversidad de poblaciones bacterianas, fúngicas y virales identificadas mediante técnicas de secuenciación en masa reveló la especificidad de cada una de las fases del proceso.

Las cubiertas móviles permiten controlar las temperaturas durante todo el proceso, que, durante la primera etapa, se elevan por encima del punto crítico de 55 grados, la temperatura necesaria para que la materia orgánica presente en el lodo se esterilice. Según los autores, «después de analizar la relación entre los parámetros fisicoquímicos y microbiológicos involucrados en el proceso, se puede concluir que se ha producido un compost de alta calidad, y hemos desarrollado una herramienta que puede exportarse a otras plantas de tratamiento. «

Este logro se vuelve aún más relevante en el contexto actual. Las regulaciones europeas que rigen el tratamiento del lodo de aguas residuales se han endurecido en los últimos años. Si bien, anteriormente, prácticamente todo el lodo fue arrojado, las nuevas regulaciones, como la de agosto de 2018 en Andalucía, son más estrictas y requieren que los desechos sean esterilizados y estabilizados, ya que su manejo incorrecto puede conducir a problemas de salud pública debido a la contaminación microbiana y metales pesados.

Según datos del Registro Nacional de Lodos, solo en España se producen alrededor de 8 millones de toneladas de lodo húmedo cada año. Por lo tanto, gestionar este desperdicio para convertirlo en un recurso se ha convertido en una prioridad para el sector.


Leer más


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *