Acuicultura y piscicultura Articulistas Pesca Venezuela

Miles de productores lo agradecerán, millones de venezolanos se alimentarán


Germán Robaina G.

robainag@gmail.com


La indiferencia y el egoísmo personal e institucional nos ha mantenido en el oscurantismo acuícola por más de 60 años, mientras nos colocan obstáculos y falsas justificaciones para distraernos y desviarnos -por acción u omisión- de lo que debería ser nuestro norte.

Exigir la elaboración de leyes, reglamentos y resoluciones modernas para el fomento y un desarrollo acuícola cónsono con la realidad y necesidades del país es indispensable para solventar los numerosos tropiezos y limitaciones que existen para potenciar el sector y poder generar los cientos de miles de toneladas que el país requiere para cubrir su déficit de alimentos de origen pesquero.

Sin embargo, el primer paso para ello no es otro ente, otro ministerio, otro ministro, otra reunión, otro foro ni otra convocatoria, pero muchos parecen no entender el rol que deben desarrollar, y juegan al fracaso.

Creemos firmemente que el próximo paso a seguir para el adecuado desarrollo de la actividad acuícola comercial venezolana es un cambio de conciencia tanto en el sector público, como en el sector privado. Es organizarnos y consignar propuestas formales y serias, debidamente sustentadas con nuestros aportes, exigencias, críticas y respaldos para procurar la potenciación de nuestra actividad base.

Como complemento a los trabajos que realizamos para la formulación de un nuevo Plan Nacional de Acuicultura, consideramos conveniente hacerle llegar al ente rector de la actividad pesquera en el país (MinPesca) las justificaciones más relevantes para la posible modificación y actualización de la normativa acuícola nacional, otorgándole la importancia que posee como actividad comercial generadora de alimentos, desarrollo y empleos.

Bien sea para el enriquecimiento de la Ley de Pesca y Acuicultura vigente, o para la publicación de un Decreto Ley exclusivamente acuícola, sustentan nuestra propuesta los siguientes considerandos:

  • La Acuicultura es la ciencia o técnica destinada a la producción masiva de organismos acuáticos para consumo humano, forraje, ornato o materia prima para la industria, en condiciones ambientales controladas por el hombre.
  • La FAO afirma que ningún otro tipo de producción animal terrestre puede generar tantas toneladas de biomasa por unidad de superficie como el cultivo de algunos recursos (peces) en sistemas intensivos controlados.
  • Recientes informes de la FAO y WWF recomiendan el desarrollo acuícola frente a una clara crisis alimentaria global y el declive de las pesquerías.
  • Aproximadamente un 84 % de los recursos pesqueros mundiales se encuentran agotados o sobreexplotados, lo cual significa la disminución de los cardúmenes de peces silvestres, que no podrán satisfacer las necesidades de una expansiva población.
  • La producción acuícola representa actualmente más del 50% de la producción pesquera mundial, tendencia que viene consolidándose durante los últimos años.
  • El Banco Mundial sostiene que aproximadamente una quinta parte de todo el pescado extraído de los océanos se utiliza para fabricar harinas y aceite de pescado, y no para el consumo directo del hombre.
  • La FAO estima para Latinoamérica y el Caribe consumo aparente per cápita de productos pesqueros de 12,2 Kg/hab/año, lo que supondría para Venezuela una demanda cercana a las 350.000 toneladas para equipararnos con dicha media.
  • Expertos nutricionistas a nivel mundial recomiendan el consumo de pescado dos o tres veces por semana con raciones promedio de 150 gr c/u, lo que equivaldría a una demanda per cápita a 21,6 Kg/hab/año (648.000 Tm).
  • Al igual que la avicultura, la ganadería y la porcicultura, la acuicultura es una actividad generadora de gran cantidad de proteína de alta calidad para el consumo humano para el mercado nacional y/o para su exportación.
  • Ante la evidente caída de las capturas pesqueras, se considera a la acuicultura como la actividad que más recursos puede aportar a la producción de alimentos de origen acuático, tanto marinos como dulceacuícolas, a partir del cultivo controlado de peces, crustáceos, moluscos y muchos otros.
  • Venezuela posee un elevado potencial para el desarrollo de actividades acuícolas de alcance comercial, especialmente por la presencia de un clima adecuado a los principales requerimientos acuícola; gran cantidad de áreas costeras y continentales disponibles; gran demanda en el mercado nacional e internacional de los productos pesqueros, gran interés nacional por la actividad acuícola; instituciones vinculadas a la actividad; infraestructura acuícola disponible, desvinculada y en desuso; canales públicos y privados de distribución; disponibilidad de tecnologías ambientalmente amigables; especies de elevado potencial y demanda nacional e internacional, así como técnicos nacionales formados y disponibles e inversionistas interesados en desarrollas actividades acuícolas de alcance comercial.
  • Las actividades acuícolas, además de ser un excelente soporte de producción de alimentos, generación de empleos, desarrollo y divisas, son muy marginalmente aprovechadas en nuestro país.
  • Los tropiezos y fracasos obtenidos en la acuicultura nacional provienen de la falta de experiencia y experticia predominante en las instituciones rectoras, de la ineficiencia que ha predominado en la promoción de la actividad, la exagerada oposición en el campo ambiental, la desvirtuación de la normativa vigente, y la desvinculación entre la Academia y la realidad del sector, entre muchas otras.
  • Aunque en las actividades acuícolas se debe considerar el alcance social, comercial y/o ecológico de la actividad, ninguna de ellos tiene porqué excluir al otro, y los tres son herramientas indispensables para el desarrollo armónico del país, pero los requerimientos, usuarios finales, productos a obtener, mercados a cubrir y volumen de biomasa a obtener con cada uno de ellos, son totalmente distintos y ameritan estrategias y acciones diferentes para su fomento, desarrollo y consolidación.
  • Aunque actividades acículas de alcance social pueden jugar un significativo papel en los estratos sociales de menos recursos, en lo que a producción masiva y sostenida se refiere, sólo la acuicultura de alcance comercial puede generar la biomasa que el país requiere para cubrir sus requerimientos alimentarios y nutricionales de toda la población, cumpliendo además con los estándares de calidad que exigen los mercados internacionales.
  • Las diferentes iniciativas realizadas para el desarrollo de actividades acuícolas han sufrido los constantes y desproporcionados embates de desconocedores del tema, que superan muchas veces las exigencias establecidas para otras actividades de comprobado efecto negativo sobre el medio ambiente.
  • Los productores acuícolas nacionales son los principales interesados en proteger el medio ambiente acuático nacional, como principal alternativa para garantizar la sustentabilidad de la actividad de la que dependen económicamente, y;
  • Existen el país numerosos y variados diagnósticos que demuestran, tanto la potencialidad como la viabilidad de la actividad acuícola nacional, que no han sido tomados en cuenta por las diferentes instancias encargadas del fomento de la acuicultura nacional.

El Ministerio con competencia en materia de Pesca y Acuicultura (MinPesca) tiene la propuesta en sus manos, y tan solo falta la voluntad política de su titular para su revisión, adecuación y publicación.

Mientras miles de productores se lo agradecerán, millones de venezolanos se alimentarán.


Germán Robaina es colaborador destacado de Mundo Agropecuario

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