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Nuevos Esquemas Empresariales en el Sector Agrícola: Una realidad demandada: Parte I


Vicente E. Contreras R. (1.995)

Ideas desarrolladas durante una década de investigación y trabajo de campo en los estados Portuguesa y Táchira, Venezuela; plasmadas en una propuesta para el desarrollo de un central panelero.

A Manolo Villamediana, empresario que creyó y revolucionó mi visión con el 1%.

Sobre las bases de un pensamiento leído en la pared de una tienda agropecuaria que expresaba: “A pesar de la tendencia a creer que algo no se puede hacer, encontramos un número sorprendente de soluciones cuando nos ponemos a pensar en como hacerlo”, llenó de optimismo y motivó el interés de proyectar soluciones empresariales a través de propuestas que pudieran significar opciones para el desarrollo de algunas áreas venezolanas potencialmente productivas.

Sobre las mismas bases, estas propuestas pudieran ser modificadas, y aun  sustituidas, pero si una u otras se pusieran en práctica y trascendieran en la realidad, mas allá del simple deseo de mejorar los esquemas de producción del sector agropecuario, entonces habrá valido la pena todo el esfuerzo de haber pensado en ofrecer soluciones para producir en forma sustentable.

Para concebir la solución de un problema se requiere llegar hasta sus raíces, las cuales constituyen sus causas. De alguna manera hay que modificar o corregir esas causas para que el problema se mitigue o se elimine.

Uno de los problemas más serios concierne con la inmensa carga que se le impone a los productores del sector agrícola. A ellos se les exige a un mismo tiempo entre otras actividades, ser: excelentes gerentes, técnicos por demás, expertos en mercadeo, visionarios financistas, economistas y legisladores.

Esta inmensa carga no es otra cosa que la expresión de un Estado débil para enfrentar y resolver las bases de su seguridad alimentaria, el ahorro de sus divisas y el presente y futuro de las generaciones de una población hambrienta.

Los modelos foráneos en los que se han basado los esquemas de producción han resultado infructuosos y es porque estos, alejados de la realidad nacional, se han relacionado con intereses exógenos o endógenos al país, particulares o grupistas, que distan de los enfoques del bienestar colectivo en función de la producción racional y sostenible, y de la generación de riqueza justa, compartida equitativamente; es por esto por lo que el trabajo mancomunado agrícola, excelente forma de producción en muchos países, raras veces ha representado en nuestro país el éxito deseado, y las palabras cooperativa, compañía o sociedad, para la producción en el sector han sido tan desprestigiadas, que para muchos productores las mismas se han constituido en un tabú.

Las casas de estudio de educación superior involucradas en las enseñanzas de las ciencias agrícolas y pecuarias han mantenido un divorcio de la realidad socio económica del entorno rural. El perfil del profesional del campo pareciera ser el correspondiente a una persona de segunda, asalariado y mal pagado; y aun así es poco el esfuerzo que las casas de estudio hacen para generar ofertas de empleo.

La visión del soporte agrícola a través de la investigación no es mas alentadora, porque igualmente sigue modelos foráneos, con el agravante de reducir los enfoques de investigación exclusivamente a la parte productiva, desconociendo o evitando, en la gran mayoría de los casos, la parte de transformación, comercialización y consumo, como componentes inseparables de la investigación en el ciclo productivo. Esto, unido a un cúmulo de políticas económicas incoherentes e inconsistentes por una parte han generado una producción de baja competitividad y por otra han incrementado los riesgos de inversión hacia la agricultura y la ganadería, ya de por sí relativamente altos en comparación con otras posibilidades de inversión.

Las soluciones plantean un esquema que integra a productores con intereses comunes y  voluntad de producir, quienes unidos pueden resolver las situaciones múltiples requeridas de aplicaciones tecnológicas y del conocimiento, gerencia, finanzas, mercadeo, con una visión económica y concebida en un marco de legalidad. Plantea la aplicación de un modelo propio con un esquema empresarial adecuado a situaciones muy particulares, cuyas bases deben ser: el bienestar colectivo, la producción racional, sostenible y la generación de riqueza para ser compartida justa y equitativamente.

Las casas de estudio insertas en las realidades de comunidades en desarrollo tendrían la oportunidad de ajustar perfiles de profesionales que se consoliden en los pilares en que se sostengan, y con esta visión se estarían produciendo los profesionales requeridos que de entrada tendrían fuentes de empleo. Las ofertas de investigación, aplicaciones e innovaciones tecnológicas, tendrían que cubrir las demandas de los productores quienes aportarían una parte de sus ganancias para financiar la búsqueda de soluciones a problemas concretos.

Desde el año 1.995 a la fecha, han habido cambios sustanciales en las leyes y el espíritu con las que fueron promulgadas, en el conocimiento integral de nuestros recursos, en los avances tecnológicos construidos sobre nuestras realidades para aprovecharlos integralmente; en los intentos del Estado Venezolano de procurar el retorno al campo y revertir la migración del campo a la ciudad. Lamentablemente los grandes intereses económicos no han querido ni permitido ver las enormes oportunidades que esto habría representado en mercados de economías globalizadas dentro del marco de las enormes ventajas comparativas y competitivas que nos caracterizan como país.

Las circunstancias inducidas por el bloqueo económico y financiero han obligado a un segmento importante de venezolanos a tomar otros caminos en los que se avisora nuevamente la independencia del piso agrícola, semillas y otros insumos dominados por las transnacionales; y los padecimientos mundiales de una población exponencialmente creciente, amenazada por múltiples factores en los que el cambio climático, las economías de los países, el hambre, la pobreza y la contaminación, entre otros, por un lado nos afectan y por el otro también generan oportunidades de crecimiento en las que y para las que, debemos plantearnos nuevos esquemas de integración  empresarial en el sector.

Los próximos artículos relatarán ejemplos concretos, experiencias exitosas y no tan exitosas así como algunas dificultades en la aplicación de propuestas planteadas.

Fotos proporcionadas por el autor.


Vicente Elías Contreras Ramírez es colaborador destacado de Mundo Agropecuario

Este trabajo fue enviado por el autor o autores para Mundo Agropecuario, en caso que se desee reproducir le agradecemos se destaque el nombre del autor o autores y el de Mundo Agropecuario, redireccionando hacia el artículo original.

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2 Replies to “Nuevos Esquemas Empresariales en el Sector Agrícola: Una realidad demandada: Parte I

  1. Saludos … a las publicaciones todas por demás interesantes y oportuna para incentivar la investigación que se requiere para mejorar el conocimiento y desarrollo tecnológico en nuestros campos.

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