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Principales especies, ambientes y zonas pesqueras venezolanas


Los peces son sin lugar a dudas uno de los grupos animales más importantes en lo que a importancia económica, ecológica y social se refiere, y de su captura, comercialización, consumo y transformación depende un amplio sector de la sociedad venezolana.


Germán Robaina G.

robainag@gmail.com


Más de 700 especies diferentes de peces, incluyendo tiburones, rayas y peces óseos, habitan las aguas marinas del país, desde los límites con Colombia, en su extremo occidental, hasta los límites con Guyana, en su extremo oriental. Desde las costas continentales hasta la más septentrional de nuestras islas (Isla de Aves), y desde la más somera de nuestras playas y desembocadura de río, hasta las grandes profundidades, habitando además en todos y cada uno de los ecosistemas y ambientes que existen en nuestro mar territorial.

Muestra de la importancia de este recurso para el país, además de sus numerosos representantes, y lo exitoso que son éstos para invadir los diferentes ambientes y ecosistemas, lo constituye el avance y modernización de su explotación y comercialización en el ámbito nacional e internacional. Así, en Venezuela la explotación de los recursos pesqueros marinos representa un renglón de apreciable importancia en la economía agropecuaria de muchas regiones.

Aunque todas las especies de peces que habitan las aguas marinas nacionales presentan importancia ecológica como parte de alguna de las cadenas presa-predador que en él ocurren, no todas poseen importancia pesquera actual o potencial.

Principales especies

Las familias que mayor biomasa potencial poseen para el país, son la familia Clupeidae (sardinas, arenques y machuelos), Engraulidae (camaiguanas, sardinas y rabo amarillo), Sciaenidae (roncadores, corvinas, corvinetas, corvinillas, tonquichas, bombaches y lambes), Carangidae (jureles, pámpanos, cojinuas, zapateros, madregales, catakos, lamparosas, macarelas, pilotos, jorobados), Lutjanidae (pargos, panchitos y rabirrubias), Trichiuridae (tajalíes), Haemulidae (burros, corocoros, torrotos y canarios), Scombridae (atunes, bonitos, caballas, carites y similares), Ariidae (bagres marinos), Triglidae (gallinetas), Mullidae (salmonetes), Balistidae (cachúas), Priacanthidae (catalucías y catalanas), Sphyraenidae (picúas), Serranidae (meros, cunas, guasas y viejas), Synodontidae (guaripetes), Gerreidae (mojarras, caitipas, españolas y muñanas), Sparidae (cachicatos, San Pedra, sargos o cagalonas) y Monacanthidae (cachúas).

Otras familias: Cuantitativamente menos relevantes en lo que a biomasa pesquera se refiere, pero de gran importancia económica actual y potencial destacan las familias Centropomidae, Bothidae, Pomacanthidae, Acanthuridae, Belonidae, Congridae, Coryphaenidae,  Ephippidae, Exocoetidae, Gempilydae, Hemirhamphidae, Labridae, Lobotidae, Mugilidae, Pomatomidae, Ostraciidae, Scorpaenidae, Tetrodontidae, Xiphiidae e Isthiophoridae.

Ambientes

Las aguas marinas nacionales poseen ambientes muy diversos y complejos en las que conviven una muy variada multitud de especies. Sin embargo, su interés ecológico reside fundamentalmente en que en ellas se encuentran representados ambientes muy diferentes que van desde los fondos fangosos, playas arenosas o areno‑fangosas, hasta enclaves de formaciones de arrecifes coralinos, todo lo cual facilita la existencia de una alta diversidad de comunidades bióticas. Además, tiene la singular importancia el poseer un área afectada por el fenómeno oceanográfico de “upwelling” o surgencia costera ofreciéndole el beneficio de la fertilización periódica de sus aguas. Al mismo tiempo, sus propias características le dan un grado de estabilidad suficiente para que puedan desarrollarse comunidades y ambientes propios de ecosistemas tropicales como los que caracterizan las áreas insulares oceánicas. Así pues, las costas nacionales pueden localizarse desde un sistema de un área típica de surgencia costera, hasta un arrecife coralino, lo cual permite que se encuentren en él, elementos faunísticos muy diversos.

Por estas características ecológicas, y por poseer numerosos cuerpos de agua semicerrados que constituyen zonas de refugio y crecimiento de las fases juveniles de muchas especies de peces, la biodiversidad íctica nacional es una de las más elevadas de mundo.

Algunas especies, utilizan las aguas costeras (neríticas) solamente durante su fase juvenil, abandonándolas posteriormente para completar su ciclo en mar abierto (oceánicas), tal como ocurre con los salmonetes, las picúas y la paguara, mientras que otras se acercan a la costa sólo durante sus ciclos migratorios, accidental u ocasionalmente, y su presencia en una determinada zona es estacionaria, tal como ocurre con la sardina, el machuelo, la cabaña y las lisas.

Entre los peces habitantes de los fondos arenosos, fangosos y fango-arenosos que se extienden prácticamente a todo lo largo de la plataforma continental venezolana, destacan el pargo colorado, el corocoro, los meros, las cunas, el cunaro de charco, la lamparosa, el salmonete, el rascacio, la caitipa, el chere‑chere, el canario, la morena, la petota y el pez burro, la corvina, la tonquicha, el roncador, diversas especies de arrevés o lenguado, el ratón, el tajalí y el guaripete.

En los fondos fangosos cercanos a la costa se encuentran abundantes bagres y la cagalona.

Por otro lado, existe un grupo de especies que cumplen todo su ciclo de vida en el interior de bahías y ensenadas, tales como la mojarra, los jureles, los pámpanos, los corocoros, las cagalonas, los cachicatos, los loros, los sapos, las cachuas, los corrotuchos, los candiles, los meros y las cunas, entre otras.

Como representantes del ecosistema coralino y rocoso, destacan especies como la isabelita, las cachamas, los loros y guacamayas, los navajones o sangradores, los toritos, las cachúas, el pargo gallo, el loro gallo, el cunaro, los candiles, los meros, la guasa y las cunas.

Finalmente, indistintamente al ecosistema que habiten, los peces pueden ser pelágicos (se desplazan libremente a través de la  columna de agua, frecuentemente asociados con la superficie del mar) como la sardina, el machuelo, el rabo amarillo, la sardina mazanillera, las carapachonas, la anchoa, la zabaleta, la camaiguana, los carites, los pámpanos, el cataco, los jureles, la lamparosa, la cachorreta o macarela, la cabaña pintada, la  cabaña, el atún, la aguja azul, el pez vela, el dorado, el tiburón carite y  el pez martillo, o demersales (que viven estrechamente asociados al fondo marino) como los arrevés, morenas, los bagres, los lenguados, etc.

Zonas de pesca

Venezuela posee 98.500 km² de plataforma continental, ​ espacio geográfico incorporado por primera vez al territorio nacional en la Constitución del 23 de enero de 1961.

Esta plataforma se encuentra limitada del territorio continental e insular por 2.718 Km de línea de costa continental en el Mar Caribe, desde Castilletes en su extremo occidental, hasta Punta Paria en su extremo oriental, y 1008 Km. en su fachada atlántica, desde la mencionada Punta, hasta el límite actual con la República de Guyana, y prácticamente a todo lo largo de estas costas se realizan actividades pesqueras en alguna de sus modalidades, jugando un importante papel económico y/o social.

Tomando en cuenta aspectos ambientales, se suele dividir la franja marino costera nacional en cinco grandes regiones pesqueras, como lo son:

1.- La Región Atlántica se extiende desde el Golfo de Paria hasta las costas de Brasil. En ella desembocan numerosos ríos caudalosos que influyen significativamente en la distribución de la ictiofauna a lo largo del año.

Toda esta área se encuentra bajo la influencia de los vientos Alisios que soplan la mayor parte del año del Este, o del Este-Nordeste, pero con mayor continuidad e intensidad de enero a junio, lo cual hace más difícil en esta época las operaciones de las pesquerías artesanales y semiindustriales.

El Golfo de Paria es un área semicerrada en la que dominan las aguas estuarinas cuya extensión es de 9.700 Km2. Tiene una profundidad media de 15 m y una máxima de 37 m, excepto en Boca de Dragón en la que llega a alcanzar unos 100 m. Aunque los procesos de mezcla de las aguas de origen marino con los drenajes del Orinoco, el Río San Juan, Río Grande y Río Guanipa son muy complejos, y en ellos influyen la dirección e intensidad del viento, las mareas y las corrientes, el factor que más influye en la circulación general de esta zona es la corriente de Guayana, que tiende a penetrar al golfo por Boca de Dragón y Boca de Serpiente

A lo largo de toda la vertiente atlántica la distribución de los recursos pesqueros es muy uniforme a lo largo de la plataforma y se corresponden con las características del sustrato y su extensión.

2.- La Región Nororiental, es la zona más amplia e importante desde el punto de vista pesquero. Se extiende desde la Península de Paria hasta Cabo Codera y, al norte, hasta los 12º 00′ norte, con una superficie estimada en 56.608 Km2.

Desde el punto de vista ecológico esta zona puede ser subdividida a su vez en tres (3) sub-áreas.

2.1.- Área de surgencia costera:

Comprendida entre la Península de Paria y el Golfo de Santa Fe, con un área estimada en 34.484 Km2, y caracterizada por poseer profundidades menores a 50 brazas, con dominio de fondos tipo arenoso y de cascajo, exceptuándose la plataforma de Los Testigos, donde predominan los fondos tipo rocoso, y profundidades mayores de 100 brazas con fondos fangosos.

Toda esta área está afectada por un fenómeno de surgencia costera cuyo efecto se deja sentir con mayor fuerza a medida que la plataforma se ensancha. Su amplitud e intensidad depende directamente de la constancia y fuerza de los vientos Alisios.

2.2.- Plataforma de La Tortuga y La Blanquilla:

Se extiende desde los 64º 30′ hasta los 66º 00′ de longitud oeste y entre los 10º 30′ y los 22º 00′ de latitud norte, con un área estimada de pesca de 16.089 Km2, se caracteriza por presentar fondos de gran profundidad, exceptuando la plataforma de las Islas La Tortuga y la Blanquilla.

Los fondos predominantes son fangosos, por debajo de las 100 brazas, o de tipo arenoso con afloramientos rocosos en la plataforma propiamente dicha. La hidrología es de tipo oceánico, con fenómenos de surgencia estaciónales localizados en la plataforma de las islas.

2.3.- Complejo Lagunar Tacarigua – Unare – Píritu:

Se extiende entre el Golfo de Santa Fe y Cabo Codera, limitada al norte por el paralelo 10º 30′ de latitud norte, posee una superficie aproximada de 6.035 Km2. Esta área posee, en general, una pendiente de declinación bastante pronunciada. Los fondos rastreables entre las isóbatas de 2 y 25 brazas están enmarcados en una estrecha franja que corre a lo largo de la costa. Sólo al norte y al este de la Laguna de Píritu, la plataforma es un poco más amplia y las 25 brazas se alcanzan dentro de una distancia de aproximadamente 10 millas de la costa. La isóbata de las 50 brazas se ubica dentro de las 12‑15 millas de la costa en la parte occidental de la zona y dentro de las 20-25 millas en la porción centro occidental. El fondo en esta área es fangoso hasta las 10 brazas, y arenoso a profundidades mayores de las 20 brazas.

3.- El Litoral Centro-Occidental, se extiende desde Cabo Codera hasta el norte de la Península de Paraguaná; y por el norte hasta el arco de las Antillas Holandesas y con el paralelo 11º 30′ en su porción más oriental. Posee una extensión estimada en 29.061 Km2, y se caracteriza por carecer prácticamente de plataforma continental a excepción de su porción más occidental, en donde existe una plataforma relativamente estrecha. Los tipos de fondo más abundante son fangosos y fango-arenosos, exceptuando la zona costanera donde predominan los fondos rocosos.

Hidrológicamente es una zona de características oceánicas, exceptuando la región de Golfo Triste, que tiene características estuarinas. La zona costera central recibe la influencia ocasional de aguas de afloramiento. Por debajo de los 100 metros, se encuentra cierta regularidad en las condiciones físico‑químicas.

4.- El Golfo de Venezuela se extiende desde el norte de la Península de Paraguaná hasta la frontera con el Territorio Colombiano, entre los 70º 00′ y los 71º 50′ de longitud oeste y está comprendida entre los 12º 00′ y los 13º 00′ de latitud norte. Tiene una profundidad máxima que oscila entre las 30 y las 40 brazas, con predominancia de sedimentos de tipo arenoso fangosos, exceptuando la zona occidental, donde existen fondos arenosos y afloramientos rocosos en los alrededores del Archipiélago de Los Monjes.

La parte central y septentrional del Golfo (Plataforma de Los Monjes) se caracterizan por sus fondos arenosos que se extienden hasta unos 40 Km al norte de la Guajira y Aruba. Principalmente se trata de fondos de arena fangosa calcárea, pero, al noreste de la Guajira y en los alrededores de Los Monjes, predominan los fondos de arena.

Entre Paraguaná y Aruba predominan los fondos de arena fangosa con una cantidad elevada de conchas de moluscos. Los sedimentos del talud continental son en general de tipo fangoso arenoso a excepción del norte de La Guajira donde se encuentran fondos de fango puro.

La hidrología es marcadamente de tipo oceánico con posibles enriquecimientos alóctonos de la Península de Paraguaná. La salinidad en la zona oscila entre las 36 y las 37 partes por mil.

5.- La plataforma continental Oceánica (también denominada Zona oceánica o Zona de Isla de Aves por algunos autores), abarca el lecho y subsuelo de sus áreas marinas sobre las cuales Venezuela ejerce soberanía no incluidas en las anteriores áreas pesqueras. Es el área menos explorada y aprovechada y en la que existen recursos pesqueros pelágicos de gran importancia.

Fuentes:

  • Rodríguez del Villar, G. 1973 Venezuela y Su Mar.
  • Hno. Gines. 1975. Los Recursos Vivos del Mar Venezolano.
  • Robaina. G. y F. Cervigón. 1994. Revisión Crítica de los Resultados Obtenidos por los Cruceros de Prospección Pesquera Realizados por el “Fridtjof Nansen” en las Costas Venezolanas.

Germán Robaina G. es colaborador destacado de Mundo Agropecuario

Este trabajo fue enviado por el autor o autores para Mundo Agropecuario, en caso que se desee reproducir le agradecemos se destaque el nombre del autor o autores y el de Mundo Agropecuario, redireccionando hacia el artículo original.

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