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Revelada rápida evolución de los rasgos florales en las plantas por la influencia de polinizadores y herbívoros


La acción polinizadora de abejorros y mariposas ayuda a las plantas a producir flores más bonitas, algo que no consiguen los herbívoros dañinos, según revela un estudio reciente.


AAAS


En su lugar, la abundancia de herbívoros reduce el atractivo de las plantas locales para los polinizadores, y las hace incrementar la energía que destinan a producir descendencia mediante la autopolinización autónoma. Este cambio en las plantas puede producirse en apenas unas cuantas generaciones.

Los resultados revelan las rápidas adaptaciones evolutivas que experimentan las plantas en respuesta a las presiones selectivas combinadas de la interacción con polinizadores y herbívoros. Los polinizadores se sienten atraídos por las elegantes exhibiciones florales y las plantas que desarrollan rasgos como flores coloridas, fragantes y llenas de néctar, se benefician de un aumento en su potencial reproductivo. Sin embargo, estos rasgos también pueden atraer a herbívoros como las orugas.

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Los rasgos defensivos, como la producción de compuestos tóxicos, pueden ayudar a alejar a los herbívoros, pero también pueden tener un impacto negativo en las exhibiciones florales que atraen a los polinizadores. Si bien los sacrificios evolutivos impuestos por polinizadores y herbívoros son generalmente reconocidos, los estudios experimentales se han centrado en los efectos de cada una de estas categorías como agente selectivo único.

Como resultado, el efecto combinado de los organismos que interactúan en la evolución de las plantas sigue siendo desconocido. Sergio Ramos y Florian Schiestl abordan esta cuestión investigando la evolución de rasgos florales, sistemas de reproducción y defensa vegetal en una población de plantas de Brassica rapa de ciclo rápido. Ramos y Schiestl dividieron las plantas en cuatro grupos y manipularon la presencia o ausencia de abejorros polinizadores y orugas herbívoras, dejándolas evolucionar en estas condiciones selectivas durante 6 generaciones.

Los resultados muestran que las plantas de B. rapa sometidas a selección únicamente por los abejorros desarrollaron flores más grandes y fragantes, mientras que estos rasgos se volvieron mucho menos pronunciados en presencia de orugas. Además, las plantas sometidas a selección por abejorros y orugas simultáneamente fueron las que desarrollaron mayor capacidad para producir descendencia mediante autopolinización autónoma. Además, la evolución de estos rasgos resultó ser rápida: las líneas de selección divergentes se hicieron visibles después de tan solo 6 generaciones. En un artículo de Perspective relacionado, Jon Agren comenta este estudio en mayor detalle.


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