Acuicultura Articulistas Piscicultura Venezuela

Rutinas diarias para realizar durante el cultivo intensivo de tilapias


Durante el desarrollo de los procesos de Piscicultura Intermedia de tilapias descritos en los artículos anteriores, son obligatorias una serie de rutinas básicas para garantizar la vida y salud de los ejemplares, y procurar la mayor sobrevivencia y crecimiento posible por unidad de tiempo.

Estas rutinas se incluyen en lo tradicionalmente denominamos “Soporte de Vida”.


Germán Robaina G.

robainag@gmail.com


1.- Suministro, renovación y recirculación de agua:

Además de su calidad, el principal parámetro que debe manejarse es el aporte de agua fresca y el % de recambio de agua dentro de cada recipiente de cultivo. Mientras mayor recambio de agua reciban los recipientes, mejor será su producción, menor la concentración de formas nitrogenadas (amonio) y sólidos en suspensión, y mejor será la salud de los peces.

Un bajo recambio de agua se reflejará en la baja concentración de oxígeno y un incremento del amonio no ionizado, y en base a estas limitaciones, el soporte de la biomasa del recipiente (basado en el oxígeno) se reduce fuertemente, llegando a ser fatal para los peces.

2.- Aireación:

Como quiera que el oxígeno es uno de los grandes factores limitan­tes, su monitoreo debe hacerse con la mayor frecuencia posible (mínimo dos veces al día). La demanda de oxígeno por parte de los peces está regulada por la tasa metabólica y está influenciada por la temperatura del agua, la edad, la densidad de carga, la cantidad de alimento y la hora del día.

Para que los peces estén en condiciones óptimas de crecimiento, el oxígeno debe mantenerse a adecuados niveles las 24 h del día, debiendo tenerse muy en cuenta de no alimentar si se detecta una caída en su concentración.

3.- Alimentación:

El éxito de la actividad piscícola intensiva depende en gran medida del manejo del alimento (transporte y almacenamiento), las técnicas de alimentación, la calidad, la presentación, la cantidad y la frecuencia de alimentación, ya que el cultivo piscícola en sistemas cerrados depende en su totalidad del alimento artificial que se ofrezca.

Mantener supervisión sobre la calidad, cantidad y tamaño del alimento a suministrar para cada fase y a cada recipiente de cultivo, es de gran importancia para evitar pérdidas innecesarias.

Se recomienda el monitoreo de la temperatura del agua, antes de cada alimentación, ya que se ha comprobado que existe una variación en la frecuencia de alimentación con estas.

4.- Control de parámetros físicos-químicos del agua:

La variación en los factores ambientales del agua de cultivo induce respuestas en los animales a nivel molecular, celular, del organismo y de la población en general, por lo que es esencial controlar y regular los parámetros ambientales del agua de cultivo para asegurar condiciones compatibles con los requerimientos de la especie y garantizar su bienestar.

Según algunos autores, del manejo del sistema depende hasta en un 70 % el crecimiento de los peces, por lo que se recomienda mantener tablas referenciales a la mano y utilizarlas cada vez que se hacen los muestreos del agua (de preferencia diario) y a la misma hora.

El agua de cultivo para las tilapias debe mantenida a la más baja temperatura posible, pero por encima de los (25°C), lo cual reduce el metabolismo y el consumo de oxígeno de los peces, y permite mayores niveles de oxígeno disuelto en el agua. 

Aunque el agua de suministro de las instalaciones provenga de acuíferos profundos, se deben monitorear periódicamente los parámetros fisicoquímicos del agua a efecto de detectar y corregir cualquier anormalidad a tiempo.

Cualquier cambio en las condiciones fisicoquímicas del agua de cultivo, se corregirá fundamentalmente mediante al aumento del nivel de recambio de agua (temperatura, amonio, acumulación de productos metabólicos), la oxigenación, la adición de álcalis o ácidos (regulación de pH), sin descartar cualquier otro procedimiento alterno que fuese necesario.

5.- Prevención y control de enfermedades y parásitos:

Proceso fundamental en toda empresa piscícola, especialmente si los cultivos se desarrollan bajo sistemas intensivos, es prevenir y controlar cualquier epizootia que pudieran atacar a la población sometida a cultivo y evitar la contaminación de las instalaciones.

En los cultivos intensivos los peces pueden tolerar todo hasta cierto punto, y cuando pasan los “límites del no efecto” por un período prolongado se llega a un punto donde no soportan más y se muestran signos que lo revelan: no crecen, se enferman, no comen y mueren, si bien no todos juntos y/o al mismo tiempo, pero se presenta poco a poco y diariamente.

Se recomienda implementar prácticas sanitarias rutinarias que incluyan la limpieza y desinfección de todas las instalaciones (sistemas de bombeo de agua, aire, limpieza de tuberías, filtros, bombas de agua y aire, así como de los utensilios utilizados en el cultivo) con el fin de prevenir inconvenientes de funcionamiento inesperado, y erradicar cualquier fuente de contaminación que pueda existir en ellas.

A lo largo de todo el proceso de cultivo, se debe mantener una supervisión permanente sobre las condiciones sanitarias, y en caso de sospecharse un brote epidémico, infectocontagioso o una mortalidad excesiva que pudiese considerarse anormal, se procede a la aplicación de los protocolos de descarte inmediato de cualquier ejemplar sospechoso.

6.- Monitoreo del crecimiento y sobrevivencia.

Quincenalmente se debe realizar muestreos para conocer el tamaño de los ejemplares, las variaciones en peso y estimar la biomasa total existente en cada tanque, ajustar la ración del alimento según las tablas ofrecidas por el fabricante, y realizar ajustes en el volumen de aire y agua a suministrar a cada recipiente de cultivo, según su densidad y capacidad de carga.

El crecimiento está influenciado por la temperatura, la alimentación, la calidad del agua, la disponibilidad del oxígeno, los sólidos suspendidos, y potenciales brotes de enfermedades.

7.- Control de predadores y competidores:

Proceso básico para la seguridad de la biomasa sometida a cultivo, es la protección contra los predadores y competidores. La denominada “Mano Negra” (robo) y las aves las que mayores pérdidas generan.

En el cultivo del híbrido de tilapia roja, destaca la necesidad de un efectivo control contra la alta predación a que se encuentran expuestos los ejemplares por parte de las aves, debido a lo llamativo de su color, por lo que se debe contemplar la colocación de alguna red protectora anti pájaros para los recipientes de cultivo.

8.- Drenaje y limpieza de los recipientes de cultivo:

Los excrementos de las tilapias salen encapsulados por una membrana mucosa formando gruesos hilos flotantes que se precipitan en el fondo y hacen nudosidades que alcanzan a tapar las rejillas de las mallas de los drenajes. Estos incrementan la demanda del oxígeno, al igual que el alimento no consumido y otros componentes del detritus pueden provocar afecciones branquiales como resultando de la irritación física de sólidos y/o productos tóxicos derivados de la descomposición de sólidos y gases.

La eliminación de estos biosólidos dependerá fundamentalmente del flujo del agua, por lo que una actividad rutinaria a realizar en la granja es maximizar el nivel de recirculación del agua, o drenar los tanques por lo menos una vez al día por algunos minutos -una hora después de la última alimentación- a fin de drenar los biosólidos precipitados o sedimentados en las tuberías y el fondo de los recipientes.

9.- Manejo de efluentes y sedimentos

Manejar los efluentes es otra de las tareas importantes de la granja. Los efectos de la descarga directa de las aguas provenientes de las instalaciones piscícolas son altamente contaminantes para el ambiente si no se les da un tratamiento previo.

El volumen de agua que utiliza diariamente un cultivo piscícola a altas densidades requiere ser devuelto al medio ambiente después de haber retirado -previa sedimentación- todos los sólidos en suspensión, minimizar la carga bacteriana, y no permitir el escape de ejemplares.

El uso rutinario de estos sedimentadores permitirá la acumulación de gran cantidad de lodos que deberán ser retirados y trasladados a los patios de oxidación para dejarlos secar al sol, y/o tratarlos con bioremediadores hasta su deposición final como relleno o coadyuvante en procesos de fertilización agrícola.

10.- Sentido común

Preste atención “al lenguaje de los peces” aprenda a interpretar sus señales de auxilio. La falta de alimentos, adversas condiciones ambientales, parásitos y enfermedades, entre muchas otras afecciones, son expresadas por la población sometida a cultivo.

11.- Respeto a la normativa vigente

El cultivo de tilapias en el país se encuentra regulado por una Resolución redactada específicamente para esta especie, y la Ley Orgánica del Ambiente dispone severas sancionas a los daños ambientales que se puedan generar.

Realizar todos los esfuerzos posibles para evitar el escape de ejemplares (alevines, juveniles y/o adultos al medio ambiente, es fundamental.

12.- Adecuada y oportuna asesoría y capacitación

Numerosos emprendimientos nacionales han fracasado después de haber realizado muchas inversiones por no contar con la adecuada capacitación, asesoría y dimensionamiento de este. No se deje engañar, y no crea que se trata sólo de tener agua y peces.


Germán Robaina G. es colaborador destacado de Mundo Agropecuario

Este trabajo fue enviado por el autor o autores para Mundo Agropecuario, en caso que se desee reproducir le agradecemos se destaque el nombre del autor o autores y el de Mundo Agropecuario, redireccionando hacia el artículo original.

Leer más

JAZMÍN Y CAFÉ

Cae el sol en el campo, me asomo por la glorieta alta, de donde puedo ver arrozales y potreros, me compaña una taza de café…
Leer más

LEAVE A RESPONSE

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Social Media Auto Publish Powered By : XYZScripts.com