Árboles duplican biodiversidad en potreros


Un estudio global de la Universidad Justus Liebig de Giessen muestra que integrar árboles en pasturas ganaderas casi duplica la biodiversidad frente a potreros sin árboles.


Redactor: Camila Herrera R.
Editor: Eduardo Schmitz

La ganadería bovina está en el centro de una tensión ambiental y social difícil de ignorar. Por un lado, es el mayor impulsor de la deforestación tropical; por otro, sostiene los medios de vida de casi 1.000 millones de pequeños productores en distintas regiones del mundo. Entre esas dos realidades, una nueva investigación global apunta a una salida intermedia: reintroducir árboles en las pasturas ganaderas para recuperar parte de la biodiversidad perdida.

El estudio fue realizado por investigadores de la Universidad Justus Liebig de Giessen, en Alemania, y publicado en la revista Ecological Applications. La investigación analizó sistemas silvopastoriles, es decir, fincas que integran de manera deliberada árboles dentro de áreas de pastoreo bovino.

El resultado principal es contundente: los potreros con árboles casi duplican la cantidad de individuos animales respecto a las pasturas convencionales sin árboles y albergan 44 % más especies. En términos de riqueza de especies, estos sistemas pueden acercarse a los niveles observados en bosques nativos cercanos, aunque no los reemplazan ecológicamente.

Qué son los sistemas silvopastoriles

Los sistemas silvopastoriles combinan árboles, pasturas y ganado en una misma unidad productiva. No se trata de abandonar la ganadería, sino de reorganizar el paisaje para que el árbol vuelva a cumplir funciones ecológicas dentro del potrero: sombra, refugio, alimento, conectividad biológica, mejora del microclima y recuperación de hábitats secundarios.

Este enfoque forma parte de una mirada más amplia sobre agroforestería en América Latina, donde árboles, cultivos y animales se integran para fortalecer la producción y reducir impactos ambientales. En el caso ganadero, el componente arbóreo puede transformar una pastura simple en un ambiente más complejo para plantas, insectos y organismos del suelo.

La investigación de Giessen ofrece la primera síntesis cuantitativa global sobre biodiversidad en estos sistemas. El equipo revisó 45 estudios realizados en 15 países y cuatro regiones biogeográficas, lo que permitió comparar potreros con árboles, pasturas sin árboles y bosques nativos cercanos.

Más especies y más vida en el suelo

El incremento de biodiversidad no fue igual para todos los grupos. Las mayores mejoras aparecieron en plantas, con un aumento de 89 %, y en pequeños invertebrados del suelo, con 81 % más presencia. Este grupo incluye larvas de insectos, lombrices, isópodos, caracoles y arácnidos.

También se registró un aumento de 68 % en insectos. En cambio, aves, mamíferos y microorganismos del suelo no mostraron diferencias significativas entre pasturas con árboles y pasturas sin árboles. Esta distinción es importante porque evita una lectura exagerada del resultado: los árboles ayudan, pero no benefician por igual a toda la biodiversidad.

La causa y el resultado son claros: al introducir árboles en el potrero, aumenta la estructura vegetal, se generan microhábitats y mejora la disponibilidad de refugio y recursos; como consecuencia, plantas e invertebrados de baja movilidad responden con mayor riqueza y abundancia. En especies que necesitan grandes extensiones de bosque o hábitats poco perturbados, el beneficio es más limitado.

Mayor impacto en zonas tropicales y subtropicales

Los beneficios fueron más marcados en regiones tropicales y subtropicales. En zonas tropicales, los sistemas silvopastoriles mostraron 40 % más biodiversidad, mientras que en regiones subtropicales el aumento fue de 42 %. En áreas mediterráneas y templadas, la biodiversidad entre potreros con árboles y sin árboles resultó más comparable.

Este dato es especialmente relevante porque las zonas tropicales y subtropicales son justamente las que han sufrido algunas de las mayores pérdidas de biodiversidad por expansión ganadera. Allí, recuperar árboles dentro de las pasturas puede ofrecer una mejora importante sobre tierras ya degradadas o simplificadas.

La ganadería tropical enfrenta un desafío de escala: producir carne y leche sin seguir empujando la pérdida de bosques. En ese contexto, la ganadería sostenible con más árboles y arbustos aparece como una vía práctica para mejorar el paisaje productivo sin separar completamente conservación y producción.

No sustituyen a los bosques nativos

El estudio subraya una advertencia central: los sistemas silvopastoriles no reemplazan la protección de los bosques nativos. Aunque puedan acercarse en riqueza de especies, no cumplen las mismas funciones ecológicas que un bosque intacto o poco intervenido.

Los bosques nativos siguen siendo refugios irremplazables para especies raras, especialistas forestales y animales que requieren grandes hábitats continuos y poco perturbados. Un potrero con árboles puede mejorar la conectividad y crear hábitats secundarios, pero no sustituye la complejidad de un ecosistema forestal.

Esta diferencia es clave para las políticas públicas. Promover árboles en pasturas no debe convertirse en excusa para deforestar más. La restauración productiva solo tiene sentido si complementa la conservación de bosques existentes y si se aplica sobre áreas ganaderas ya abiertas o degradadas.

Un complemento para restaurar paisajes ganaderos

Emily Poppenborg Martin, profesora de Ecología Animal en la Universidad Justus Liebig de Giessen y autora sénior del estudio, plantea que los sistemas silvopastoriles deben verse como complemento de la conservación forestal. Su valor está en crear hábitats secundarios entre fragmentos de bosque, mejorar la continuidad del paisaje y restaurar funciones ecológicas en pasturas degradadas.

La ganadería ocupa superficies enormes en muchos países. Por eso, convertir incluso una parte de las pasturas degradadas en sistemas con árboles puede generar beneficios de biodiversidad a una escala difícil de lograr con otros modelos agroforestales más limitados en superficie.

La restauración de potreros también puede conectarse con otros enfoques de agroforestería y silvopastoreo para restaurar tierras, donde el objetivo no es volver todo el territorio bosque, sino recuperar funciones ecológicas dentro de paisajes productivos.

Beneficios productivos y límites ecológicos

Para los ganaderos, los árboles no solo tienen valor ambiental. También pueden aportar sombra, reducir estrés térmico, mejorar el bienestar animal, diversificar recursos forrajeros y proteger el suelo. En épocas secas o de calor extremo, esa sombra puede influir directamente en la condición del ganado y en el uso del potrero.

Los árboles forrajeros también pueden complementar la dieta en determinados sistemas. En modelos bien diseñados, especies arbóreas o arbustivas aportan hojas, sombra, cercas vivas, madera, frutos o biomasa. Sin embargo, cada región requiere seleccionar especies adecuadas para clima, suelo, carga animal y objetivo productivo.

El artículo no plantea que cualquier árbol en cualquier pastura produzca automáticamente beneficios. La implementación debe ser estratégica, con atención a la geografía, las especies, el manejo local y la historia del paisaje. Un mal diseño puede generar competencia por agua, problemas de manejo o incluso incentivar la apertura de nuevas áreas si se usa como justificación productiva.

Una advertencia para la política agroambiental

La investigación ofrece una señal importante para gobiernos, programas de restauración y estrategias climáticas. Integrar árboles en potreros es una medida científicamente sólida para recuperar biodiversidad en tierras agrícolas, pero debe aplicarse sin desplazar la protección de bosques nativos.

En América Latina, África y otras regiones tropicales, esta distinción es decisiva. La expansión ganadera ha sido uno de los motores de transformación del paisaje, y muchas políticas buscan compatibilizar producción con conservación. Los sistemas silvopastoriles pueden ayudar, pero no deben convertirse en una coartada para seguir perdiendo bosque.

La experiencia en zonas amazónicas y de frontera agrícola ya muestra que la ganadería sostenible en los límites de la selva amazónica requiere decisiones sociales, técnicas y territoriales, no solo cambios aislados dentro del potrero.

Producir sin borrar el bosque

El mensaje de fondo es que la ganadería puede reducir parte de su impacto si transforma pasturas simples en paisajes más diversos. Plantar árboles en potreros no resuelve por sí solo la deforestación tropical, pero sí puede recuperar biodiversidad en áreas ya convertidas a uso ganadero.

Para pequeños productores, la propuesta puede tener valor si mejora sombra, suelo, forraje, biodiversidad y estabilidad del sistema sin expulsarlos de su actividad. Para la conservación, ofrece una herramienta de restauración en paisajes fragmentados donde los bosques nativos ya no forman bloques continuos.

La prioridad debe ser doble: proteger los bosques que aún existen y mejorar ecológicamente las pasturas que ya están en uso. Separar esos objetivos sería un error. La biodiversidad necesita refugios intactos, pero también corredores, hábitats secundarios y sistemas productivos menos simplificados.

En ese equilibrio, los árboles dentro del potrero dejan de ser un adorno rural y vuelven a ser infraestructura ecológica. Para la ganadería tropical, pueden marcar la diferencia entre un paisaje empobrecido y un sistema productivo con más vida, más sombra y más conexiones biológicas.

Fuente(s) referenciales

Phys.org: Trees in cattle pastures nearly double biodiversity across 15 countries, analysis shows