Avellano chileno abre planta austral en Osorno


Grupo Hijuelas y Nefuen inauguraron en la Región de Los Lagos una instalación que busca fortalecer la producción, procesamiento y exportación de avellano europeo desde el sur de Chile


Redactor: Valentina Ríos
Editor: Eduardo Schmitz

Chile dio un nuevo paso en la expansión de su industria de frutos secos con la inauguración en Osorno, Región de Los Lagos, de la planta de procesamiento de avellano europeo más austral del mundo. La instalación fue desarrollada por Grupo Hijuelas y Nefuen, con el objetivo de consolidar al sur chileno como un polo estratégico para la producción, procesamiento y exportación de este cultivo.

La nueva infraestructura se ubica en el sector de Las Quemas y permitirá procesar fruta proveniente principalmente de las regiones de Los Lagos y Los Ríos. Su puesta en marcha integra en un solo espacio varias etapas de la cadena productiva: recepción, lavado, secado, calibrado, craqueado, descascarado, selección y preparación para exportación.

Una apuesta por agregar valor

La planta no solo amplía la capacidad industrial del avellano europeo en Chile. También representa un cambio estratégico para una cadena que busca capturar mayor valor antes de llegar a los mercados internacionales. En la comercialización global de este fruto seco, el producto descascarado tiene un papel central, especialmente para compradores industriales que demandan uniformidad, calidad y eficiencia logística.

Jorge Mohr, director de Nefuen y Grupo Hijuelas, explicó que la nueva instalación permitirá agregar valor al producto, mejorar la eficiencia operativa y optimizar los costos de procesamiento. Ese punto es clave para una industria que ya no compite únicamente por superficie plantada, sino también por tecnología, escala y capacidad de entregar fruta preparada según exigencias comerciales más altas.

La integración industrial se conecta con una tendencia más amplia de la fruticultura chilena de exportación, donde la diversificación, el valor agregado y la logística se han vuelto factores decisivos para sostener competitividad.

Cuatro etapas para preparar la fruta

La infraestructura contempla cuatro fases principales. La primera corresponde a la recepción y acondicionamiento de la fruta. Luego viene el calibrado de avellanas en cáscara, una etapa necesaria para ordenar la materia prima según tamaño y características físicas.

El tercer paso es el craqueado y descascarado, proceso clave para obtener el grano que demanda buena parte del mercado internacional. Finalmente, la planta realiza selección, clasificación y preparación para mercados industriales de alta exigencia.

Esta capacidad de procesamiento representa un salto relevante frente a los inicios de Nefuen. La familia Mohr comenzó con huertos de avellano europeo en la zona en 2002. En 2018 realizó su primera exportación, procesando apenas ocho toneladas durante un mes y medio. La nueva planta puede procesar ese mismo volumen en un solo turno de trabajo.

Chile busca crecer en avellano europeo

Durante la ceremonia de inauguración, Gaspar Goycoolea, presidente de Grupo Hijuelas, destacó que la iniciativa es resultado de más de una década de trabajo en la zona y afirmó que Chile ya se posiciona como el principal productor de avellano europeo del hemisferio sur.

Goycoolea también proyectó que, al ritmo actual de crecimiento, Chile podría convertirse hacia 2035 en el mayor productor mundial de esta especie. Esa afirmación refleja la ambición de una industria que busca aprovechar condiciones agroclimáticas, disponibilidad territorial en el sur y una creciente demanda internacional por frutos secos.

El cultivo del avellano europeo tiene particularidades agronómicas relevantes. Su rendimiento depende de factores como genética, manejo del huerto, polinización, clima y calidad del procesamiento. En ese sentido, la investigación sobre polinización artificial de avellanas muestra cómo la producción de frutos secos de calidad también depende de decisiones técnicas dentro del huerto.

El sur como nuevo eje productivo

La ubicación de la planta en Osorno refuerza el papel del sur de Chile dentro de la agricultura de alto valor. Las regiones de Los Lagos y Los Ríos han ganado protagonismo en rubros que combinan suelo, clima, inversión privada y orientación exportadora.

Para Grupo Hijuelas y Nefuen, la instalación permite articular producción local con procesamiento y comercialización. Juan Ignacio Goycoolea Sone, CEO de Grupo Hijuelas, señaló que el proyecto marca la entrada del grupo a una etapa estratégica del negocio, porque le permite participar de manera directa en el procesamiento y comercialización de la fruta.

Ese movimiento es relevante porque acorta la distancia entre el productor y los mercados finales. En vez de limitarse a producir materia prima, la cadena avanza hacia una lógica más integrada, con mayor control sobre calidad, costos, presentación y destino comercial.

Tecnología internacional y conocimiento local

La nueva planta incorpora tecnología y conocimiento provenientes de Chile, Alemania, Holanda y Estados Unidos. Esta combinación busca responder a los estándares de una industria global donde los compradores demandan trazabilidad, homogeneidad, inocuidad y capacidad de entrega estable.

El desarrollo de genética proveniente de Estados Unidos y las alianzas con especialistas internacionales fueron parte del proceso de expansión del avellano europeo en el sur chileno. Esa trayectoria muestra que el crecimiento del cultivo no depende solo de plantar más hectáreas, sino de construir una cadena técnica e industrial más completa.

La modernización del procesamiento también forma parte de una tendencia regional donde la industria frutícola chilena busca actualizar conocimiento, incorporar tecnología y responder a mercados cada vez más exigentes.

Frutos secos y diversificación exportadora

La apuesta por el avellano europeo se inserta en una estrategia más amplia de diversificación agroexportadora. Chile mantiene una fuerte presencia internacional en frutas frescas, pero los frutos secos han ganado peso como alternativa productiva, especialmente en zonas donde las condiciones permiten desarrollar huertos de mayor valor comercial.

En el análisis reciente del agro chileno, los frutos secos aparecen junto a paltas, cerezas, uvas, arándanos y vinos como parte de una matriz agrícola especializada y conectada con mercados globales. Sin embargo, estos rubros también enfrentan desafíos asociados a agua, costos, competencia internacional, logística y exigencias de calidad.

El crecimiento del avellano europeo en el sur puede ayudar a reducir la dependencia de productos altamente concentrados en pocos mercados. Para lograrlo, la industria necesitará sostener calidad, escala, procesamiento eficiente y vínculos comerciales estables con compradores industriales.

Una señal industrial para el agro chileno

La inauguración de la planta de Osorno marca un avance concreto para la cadena del avellano europeo en Chile. La capacidad de procesar, descascarar, clasificar y preparar fruta para exportación desde el propio territorio productivo fortalece la posición del país dentro de la industria mundial de frutos secos.

La instalación también deja una señal para otros rubros agrícolas: el futuro exportador no depende únicamente de producir más, sino de integrar la cadena, agregar valor y acercarse a los mercados finales con productos mejor preparados.

Con esta inversión, Grupo Hijuelas y Nefuen buscan acelerar el posicionamiento de Chile como actor relevante en el avellano europeo, apoyándose en el sur del país, en tecnología internacional y en una cadena que pasa de la producción primaria al procesamiento especializado.

Fuente(s) referenciales

PortalFrutícola: Chile inaugura la planta de procesamiento de avellano más austral del mundo