El microorganismo aislado por el Instituto Julius Kühn suministra nitrógeno a la leguminosa forrajera y será desarrollado como inoculante comercial
Redactor: Valentina Ríos
Editor: Karem Díaz S.
Investigadores del Instituto Julius Kühn (JKI), en Braunschweig, Alemania, identificaron una nueva especie de bacteria capaz de formar nódulos en las raíces de la esparceta y favorecer su crecimiento mediante el suministro de nitrógeno. El hallazgo dio paso a un acuerdo con la empresa alemana Feldsaaten Freudenberger para convertir la cepa en un inoculante destinado a este cultivo forrajero.
La bacteria, denominada Mesorhizobium onobrychidis OM4, fue aislada de nódulos presentes en las raíces de esparceta común (Onobrychis viciifolia). En los ensayos de inoculación realizados por el JKI, las plantas tratadas produjeron hasta cuatro veces la biomasa registrada en los controles sin inocular.
Una asociación que mejora el suministro de nitrógeno
La esparceta pertenece a las leguminosas, plantas capaces de establecer una relación simbiótica con rizobios que capturan nitrógeno atmosférico y lo transforman en compuestos aprovechables por el cultivo. Sin embargo, la eficacia de esa asociación depende de la especie vegetal, la cepa bacteriana y las condiciones del suelo.
El investigador Samad Ashrafi aisló la nueva especie durante un proyecto sobre esparceta coordinado por Torsten Thünen y financiado por la Agencia Alemana de Recursos Renovables. El estudio científico que caracterizó a M. onobrychidis determinó que la bacteria induce activamente la formación de nódulos y posee rasgos genéticos vinculados con la simbiosis y la promoción del crecimiento vegetal.
El avance se relaciona con el creciente aprovechamiento de las bacterias fijadoras de nitrógeno como insumos para leguminosas. Estos microorganismos pueden complementar la nutrición de los cultivos, aunque su desempeño debe evaluarse en cada combinación de planta, cepa, suelo y ambiente.
La cepa OM4 superó a otros microorganismos evaluados
Los científicos también aislaron otras cepas de Mesorhizobium en nódulos de esparceta y comprobaron que varias promovían el crecimiento. No obstante, OM4 consiguió el mejor resultado dentro de los ensayos comparativos, según la información difundida por el JKI.
Feldsaaten Freudenberger repitió las pruebas de inoculación y confirmó el efecto particular de la cepa. A finales de abril de 2026, la empresa y el instituto firmaron un acuerdo para transferir el microorganismo y avanzar en el desarrollo del producto, cuyo lanzamiento fue anunciado para la temporada agrícola de 2026 con el nombre previsto de RhizoFix RF 55.
La futura formulación se incorporaría a una línea de insumos basada en la simbiosis entre leguminosas y bacterias del suelo. El paso desde una cepa identificada en investigación básica hasta un inoculante especializado constituye el aspecto productivo central del proyecto.
Una leguminosa forrajera con limitada presencia en Alemania
La esparceta es apreciada como alimento animal por su digestibilidad y por no provocar timpanismo. Sus taninos condensados también están asociados con efectos contra determinados nematodos parásitos. Además, su floración prolongada, entre mayo y septiembre en las condiciones descritas por el instituto, proporciona recursos para polinizadores y puede contribuir a la producción de miel.
Pese a esas características, el cultivo mantiene una presencia reducida en las rotaciones alemanas. El JKI atribuye esta situación a sus exigencias de emplazamiento, la sensibilidad durante las primeras etapas de desarrollo, su limitada competitividad en mezclas y la falta de un suministro estable de nitrógeno por parte de los rizobios presentes en las raíces.
La inoculación con OM4 busca atender esa última limitación. Experiencias con microorganismos que mejoran la nutrición de las plantas muestran que la eficiencia de la asociación también puede modificar el crecimiento y el microbioma de las raíces.
Resultados favorables que deberán trasladarse al campo
El aumento de biomasa comunicado corresponde a pruebas de inoculación y no demuestra todavía que todas las explotaciones obtendrán el mismo resultado. La respuesta agronómica puede variar según el suelo, el clima, el manejo, la variedad sembrada y la presencia de otros microorganismos.
El desarrollo comercial deberá ofrecer una formulación capaz de conservar la viabilidad de la bacteria y asegurar su contacto con las raíces. También será necesario definir recomendaciones de aplicación y comprobar el rendimiento del inoculante bajo distintas condiciones productivas.
La investigación se suma a otros trabajos sobre bacterias especializadas en su asociación con leguminosas. En este caso, el objetivo inmediato no es transferir la fijación de nitrógeno a otros cultivos, sino mejorar el establecimiento y la productividad de una especie forrajera concreta mediante un microorganismo obtenido de sus propios nódulos.
Fuentes referenciales:
Phys.org
Instituto Julius Kühn
Microbiology Spectrum

