Lilac Agriculture obtuvo US$2,3 millones para ampliar una tecnología que selecciona rizobios capaces de fijar nitrógeno y competir con las poblaciones microbianas nativas del suelo
Redactor: Valentina Ríos
Editor: Eduardo Schmitz
La empresa estadounidense Lilac Agriculture cerró una ronda semilla sobresuscrita de US$2,3 millones para ampliar una plataforma de selección de rizobios destinada a mejorar la eficacia de los inoculantes utilizados en guisantes, lentejas y otras leguminosas. La compañía, con sede en Fargo, Dakota del Norte, centra su estrategia en un problema frecuente en campo: una bacteria puede fijar nitrógeno eficientemente y, aun así, aportar poco al cultivo si no consigue competir con los microorganismos que ya habitan el suelo y ocupar los nódulos de las raíces.
La ronda, anunciada el 22 de septiembre de 2026, fue liderada por Innova y superó en más de 50% el objetivo inicial de US$1,5 millones. También participaron 701 Fund, Ag Ventures Alliance, Evergreen Climate Innovations, North Dakota Development Fund, Pathway Ventures y Tall Grass Ventures, entre otros inversores.
El desarrollo aborda uno de los desafíos centrales de la inoculación de leguminosas. Estas plantas establecen asociaciones simbióticas con bacterias conocidas como rizobios, que colonizan nódulos radiculares y convierten el nitrógeno atmosférico en formas aprovechables por la planta. La importancia de esa relación ha sido reforzada por investigaciones que identificaron genes vinculados con la evolución de la simbiosis entre rizobios y leguminosas.
El problema no es solamente fijar nitrógeno
Los inoculantes comerciales incorporan cepas seleccionadas de rizobios a las semillas con el propósito de favorecer la nodulación y la fijación biológica de nitrógeno. Sin embargo, una vez sembradas, esas bacterias llegan a un ambiente donde ya existen poblaciones microbianas adaptadas a las condiciones locales.
La competencia por ocupar los nódulos puede determinar el resultado. Si una cepa introducida posee una elevada capacidad para fijar nitrógeno pero los rizobios nativos colonizan primero la mayoría de los nódulos, el potencial de ese inoculante queda limitado.
Este obstáculo coincide con una dificultad ampliamente reconocida en la aplicación de microorganismos agrícolas: el comportamiento observado en laboratorio no siempre se reproduce en un suelo biológicamente complejo. Un análisis sobre los desafíos de introducir microorganismos beneficiosos en el microbioma del suelo destaca precisamente que las comunidades microbianas establecidas pueden competir por espacio y recursos con los organismos incorporados mediante un producto biológico.
La plataforma evalúa dos características de los rizobios
Lilac Agriculture denomina Guided Adaptation a su plataforma de investigación. El sistema parte de bibliotecas amplias de rizobios y evalúa simultáneamente dos características: la capacidad de fijar nitrógeno y la competitividad para ocupar nódulos frente a las poblaciones bacterianas existentes en el suelo.
La empresa sostiene que su plataforma molecular puede comparar simultáneamente más de 100 cepas. Para ello utiliza herramientas que permiten identificar cuáles de los microorganismos evaluados consiguen colonizar los nódulos cuando se enfrentan entre sí bajo condiciones competitivas.
La base científica de la compañía procede de investigaciones desarrolladas en North Dakota State University (NDSU). Lilac informa que ha evaluado alrededor de 1.000 cepas nativas obtenidas de campos de Dakota del Norte y realizado pruebas en 12 tipos de suelo con diferencias de salinidad, pH y disponibilidad de nutrientes.
Comprender esas interacciones es fundamental porque el suelo no constituye un medio biológico uniforme. Estudios recientes han mostrado que la composición del microbioma influye en procesos esenciales para la nutrición y la salud vegetal, mientras las condiciones ambientales y las prácticas agrícolas pueden modificar considerablemente esas comunidades.
PL11 es la primera cepa seleccionada por el programa
El primer producto derivado de esta estrategia es PL11, un inoculante desarrollado inicialmente para guisante amarillo y lenteja. La cepa fue seleccionada entre aproximadamente 1.000 candidatos naturales por su combinación de fijación de nitrógeno y capacidad competitiva.
Datos publicados por la empresa indican que PL11 alcanzó una ocupación media de nódulos del 97% frente a una cepa comercial de referencia en sus evaluaciones. Lilac también comunica un incremento medio de rendimiento de 6 bushels por acre frente al tratamiento sin inoculante en ensayos de 2024 realizados en las Grandes Llanuras del Norte. Estas cifras corresponden a resultados presentados por la propia compañía y deberán seguir validándose en diferentes ambientes y campañas.
Los ensayos de campo continúan ampliándose para comprobar la consistencia del producto. La compañía ya ha iniciado su comercialización en una escala limitada entre productores de guisantes y lentejas y trabaja en formulaciones específicas para otros cultivos de leguminosas.
La microbiota nativa puede decidir el éxito de un inoculante
El enfoque de Lilac pone el foco sobre una variable que durante años ha complicado el desarrollo de productos microbianos: la enorme diversidad biológica existente alrededor de las raíces. El microorganismo introducido no actúa de forma aislada, sino que debe sobrevivir, establecerse y competir dentro de una comunidad que responde al tipo de suelo, cultivo, clima y manejo agrícola.
La estabilidad de esas comunidades tampoco está garantizada. Un experimento prolongado demostró que seis años de sequía pueden transformar progresivamente el microbioma del suelo, con pérdidas de diversidad y cambios en bacterias, hongos y protistas. Estas variaciones ayudan a explicar por qué un mismo inoculante puede comportarse de manera diferente entre lugares o campañas.
La plataforma estadounidense intenta reducir esa incertidumbre seleccionando las cepas bajo competencia y en diferentes tipos de suelo desde las primeras etapas del desarrollo. En lugar de valorar únicamente cuánto nitrógeno puede fijar una bacteria en condiciones favorables, busca determinar si esa capacidad permanece disponible cuando el microorganismo se enfrenta a poblaciones nativas.
La fijación biológica busca complementar el manejo del nitrógeno
Las leguminosas poseen una ventaja agronómica particular porque su asociación con rizobios permite incorporar nitrógeno procedente de la atmósfera. Esta característica puede disminuir su dependencia de fertilizantes nitrogenados, aunque la cantidad fijada varía según el cultivo, la cepa bacteriana, el suelo y las condiciones ambientales.
El interés por aprovechar microorganismos para mejorar la nutrición vegetal también se extiende a cultivos que no forman nódulos con rizobios. Investigadores estadounidenses, por ejemplo, desarrollaron microesferas de hidrogel para proteger bacterias fijadoras de nitrógeno destinadas al maíz, una tecnología experimental que todavía debe demostrar su eficacia en condiciones agrícolas reales.
En las leguminosas, en cambio, la asociación simbiótica ya forma parte natural de la biología del cultivo. El desafío tecnológico consiste en seleccionar microorganismos que aprovechen mejor ese mecanismo y mantengan un desempeño suficientemente estable entre diferentes campos.
La financiación permitirá ampliar ensayos y comercialización
Los US$2,3 millones obtenidos serán destinados a ampliar las pruebas de campo, continuar el desarrollo de la plataforma y extender la comercialización de PL11. La empresa también prepara el proceso regulatorio para ingresar en Canadá, uno de los mercados internacionales más importantes para la producción y exportación de guisantes y lentejas.
La estrategia de Lilac contempla tres etapas de mejoramiento microbiano. La primera selecciona las mejores cepas naturales; la segunda aplica presión adaptativa en laboratorio para desarrollar características superiores; y una tercera fase prevé utilizar edición genética de precisión para abordar restricciones biológicas concretas.
La compañía pretende extender progresivamente el enfoque a otros cultivos. Sin embargo, los resultados obtenidos con rizobios en leguminosas no pueden trasladarse automáticamente a cereales u otras plantas que carecen del mismo sistema natural de nodulación.
Para los agricultores, la prueba decisiva será la consistencia productiva. La reducción de insumos nitrogenados y las mejoras de rendimiento dependerán de que las cepas seleccionadas mantengan su capacidad de colonización y fijación de nitrógeno bajo condiciones variables de suelo, clima y manejo. La investigación sobre el papel de las leguminosas en la gestión del nitrógeno dentro de las rotaciones agrícolas muestra que estos procesos biológicos pueden aportar beneficios importantes, pero su magnitud depende de cómo se integren en el sistema productivo.
Fuentes referenciales:
AgroXXI
Lilac Agriculture
Tall Grass Ventures


