La primera variedad obtenida por el programa de mejoramiento de Embrapa en Rio Grande do Sul combina cosecha temprana, resistencia a enfermedades y buena conservación poscosecha
Redactor: Santiago Duarte
Editor: Eduardo Schmitz
La Empresa Brasileña de Investigación Agropecuaria, Embrapa, presentó BRS Áurea, una nueva variedad de pera desarrollada para las condiciones productivas del sur de Brasil. El cultivar puede alcanzar entre 25 y 30 toneladas por hectárea en plantaciones de alta densidad y ya fue incorporado al Registro Nacional de Cultivares del país.
BRS Áurea es la primera pera obtenida por el programa de mejoramiento genético de Embrapa Uva e Vinho en Rio Grande do Sul. Su desarrollo requirió cerca de 20 años de cruzamientos, selección, evaluaciones agronómicas y validaciones bajo diferentes condiciones.
La nueva variedad busca ampliar la producción nacional en un mercado donde la cosecha brasileña todavía no cubre el consumo interno. Su potencial productivo, adaptación regional, resistencia sanitaria y capacidad de almacenamiento podrían ofrecer una alternativa para diversificar los huertos comerciales y aumentar la disponibilidad de fruta local.
Una combinación de genética asiática y europea
La variedad procede del cruzamiento entre Hosui, una pera asiática, y Abate Fetel, de origen europeo. Embrapa buscó reunir en una misma planta características agronómicas y comerciales procedentes de ambos materiales.
El proceso no terminó con la obtención inicial de las plantas. Los investigadores evaluaron sucesivas selecciones para comprobar su estabilidad, adaptación, productividad, calidad de los frutos y comportamiento frente a enfermedades.
La inscripción en el Registro Nacional de Cultivares constituye un paso necesario para reconocer oficialmente la variedad y permitir su incorporación a la actividad productiva. Su difusión dependerá ahora de la disponibilidad de plantas, el desempeño en nuevas áreas y la respuesta de productores y compradores.
João Caetano Fioravanço, investigador de Embrapa Uva e Vinho, destacó que BRS Áurea reúne adaptación a las condiciones del sur brasileño, potencial productivo y frutos de buena calidad. Según el especialista, esos atributos pueden contribuir a estimular el cultivo de pera en el país.
El sistema intensivo alcanza hasta 30 toneladas por hectárea
Los ensayos señalaron un potencial de entre 25 y 30 toneladas por hectárea bajo sistemas de alta densidad. Esta referencia corresponde a plantas injertadas sobre membrillero Adams y distribuidas con cuatro metros entre hileras y un metro entre ejemplares.
El uso del portainjerto y el espaciamiento forman parte del sistema evaluado, por lo que la cifra no debe interpretarse como un rendimiento garantizado para cualquier plantación. El resultado efectivo dependerá del clima, el suelo, la disponibilidad de agua, la polinización, la sanidad y las prácticas de manejo.
La productividad informada resulta relevante para Brasil, aunque se mantiene por debajo del promedio calculado para la producción argentina. Argentina obtuvo alrededor de 660.000 toneladas de pera en 2025 sobre unas 19.000 hectáreas cosechadas, una relación cercana a 35 toneladas por hectárea.
La comparación muestra la brecha productiva regional, pero también debe considerar las diferencias entre variedades, zonas, densidades de plantación y sistemas de conducción. BRS Áurea fue desarrollada prioritariamente para mejorar las opciones disponibles en el sur de Brasil, no para reproducir automáticamente los resultados de otros países.
La cosecha temprana puede ampliar la oferta brasileña
Embrapa recomienda cultivar BRS Áurea en zonas que acumulen entre 400 y 600 horas de frío por debajo de 7,2 °C durante el invierno. Esta exigencia delimita las regiones donde los árboles pueden completar adecuadamente su reposo y retomar después la floración.
El periodo entre la floración y la maduración se sitúa alrededor de 106 días. Bajo las condiciones evaluadas, la cosecha puede realizarse entre el 5 y el 20 de enero.
Ese calendario permitiría adelantar la entrada de pera brasileña al mercado y ampliar la ventana de comercialización. Una oferta temprana puede ayudar a organizar mejor la mano de obra, el uso de las instalaciones de empaque y la distribución de fruta durante la temporada.
La recomendación climática será determinante al decidir dónde establecer los huertos. La insuficiencia de frío invernal puede provocar brotación irregular, floración desuniforme y dificultades en el cuajado, mientras las condiciones locales también pueden modificar la fecha efectiva de cosecha.
Frutos medianos, uniformes y de pulpa crocante
Las peras BRS Áurea presentan un peso aproximado de entre 145 y 190 gramos. Los frutos son medianos o grandes, con forma uniforme y simétrica, atributos importantes para su clasificación y presentación comercial.
Al alcanzar la madurez, la piel adquiere una tonalidad amarillo-anaranjada. La pulpa es blanca, crocante y jugosa, una combinación orientada al consumo fresco.
La uniformidad puede facilitar las operaciones de selección y envasado, pero la aceptación comercial también dependerá de la experiencia de consumidores, distribuidores y supermercados. La firmeza, el sabor y el comportamiento durante el transporte deberán comprobarse conforme aumente la producción.
La llegada de una nueva variedad no sustituye inmediatamente a los cultivares ya establecidos. Su incorporación suele comenzar de manera gradual, con parcelas iniciales destinadas a observar la adaptación de los árboles y la respuesta del mercado antes de ampliar la superficie.
Resistencia a dos enfermedades del peral
BRS Áurea mostró resistencia a la entomosporiosis y a la sarna del peral, dos problemas capaces de afectar hojas y frutos. Esta característica puede facilitar el manejo sanitario, especialmente en ambientes donde la humedad favorece la aparición de enfermedades.
La variedad también presentó menor susceptibilidad a la mosca de la fruta que la pera Rocha, ampliamente comercializada en Brasil. El resultado es comparativo y no significa que BRS Áurea sea inmune al insecto.
Los huertos deberán mantener vigilancia, monitoreo de plagas y prácticas preventivas. La resistencia genética disminuye la vulnerabilidad, pero su eficacia puede variar según la presión del patógeno, las condiciones ambientales y el manejo aplicado por cada productor.
La combinación de resistencia y menor susceptibilidad puede ayudar a reducir pérdidas y mejorar la proporción de fruta comercializable. Cualquier cambio en el número de tratamientos fitosanitarios, sin embargo, deberá definirse mediante recomendaciones técnicas y evaluaciones locales.
Hasta 165 días bajo atmósfera controlada
Los ensayos poscosecha mostraron que las peras mantuvieron buena calidad para el consumo después de permanecer 90 días en almacenamiento refrigerado a 0,5 °C y pasar posteriormente siete días a 20 °C.
En condiciones de atmósfera controlada, los frutos fueron almacenados hasta 165 días a 0,5 °C. Al salir de la cámara conservaron una firmeza superior, un resultado que señala aptitud para periodos prolongados de conservación.
Esta capacidad puede ayudar a distribuir la oferta durante más meses y disminuir la necesidad de vender toda la cosecha inmediatamente. También amplía las posibilidades logísticas para abastecer mercados alejados de las regiones productoras.
El resultado fue obtenido bajo parámetros específicos de temperatura y atmósfera. Su aplicación comercial exigirá controlar la madurez al momento de la cosecha, el enfriamiento, la humedad, la composición gaseosa y la continuidad de la cadena de frío.
Una alternativa frente a la dependencia del mercado externo
Brasil produce menos pera de la necesaria para atender su demanda, una situación que mantiene al mercado dependiente de fruta procedente del exterior. BRS Áurea se incorpora como una herramienta para aumentar la competitividad de los productores nacionales y ampliar la diversidad varietal.
El cultivar ofrece una combinación de cosecha temprana, rendimiento, calidad, resistencia sanitaria y almacenamiento. No obstante, su aporte al abastecimiento brasileño dependerá de la superficie que llegue a plantarse, la disponibilidad de material propagativo y los resultados obtenidos fuera de las parcelas experimentales.
Los productores deberán evaluar la inversión requerida para establecer sistemas de alta densidad, adquirir plantas injertadas e instalar estructuras de conducción. Como ocurre con otros frutales perennes, el retorno económico no es inmediato y depende de varios años de manejo.
La introducción comercial permitirá determinar si BRS Áurea mantiene sus atributos en diferentes localidades del sur de Brasil. Esas observaciones serán esenciales para precisar recomendaciones y definir su lugar dentro de una fruticultura que busca abastecer una mayor proporción del consumo nacional.
Fuente referencial:
Bichos de Campo – Embrapa presentó la variedad mejorada de pera BRS Áurea


