La superficie sembrada aumentó en 2026 mientras los productores buscan diversificar sus rotaciones, reducir riesgos económicos y acceder a nuevos mercados.
Redactor: Valentina Ríos
Editor: Eduardo Schmitz
La canola está ganando espacio en Tennessee como una alternativa de temporada fría para productores de cultivos extensivos afectados por los altos costos de los insumos y la volatilidad de los mercados agrícolas. Su capacidad para integrarse en las rotaciones existentes y los precios favorables registrados en años recientes han impulsado el interés por este cultivo oleaginoso.
La superficie estatal dedicada a la canola pasó de 4.000 acres, equivalentes a unas 1.600 hectáreas, en 2025 a entre 6.000 y 8.000 acres, aproximadamente entre 2.400 y 3.200 hectáreas, en 2026. Los datos fueron aportados por Mitchell Richmond, especialista en tabaco, cáñamo y cultivos especiales de la Extensión de la Universidad de Tennessee.
Richmond explicó que una de las principales ventajas de la canola es su adaptación a los esquemas productivos ya utilizados en el estado. Los agricultores pueden cultivar soja o maíz durante el verano y alternar trigo o canola en el invierno, sin modificar por completo la organización anual de sus explotaciones.
Este tipo de estrategia coincide con otras experiencias que muestran cómo diversificar los sistemas productivos del Medio Oeste de Estados Unidos puede ofrecer mayor flexibilidad frente a los cambios de precios y las condiciones productivas adversas.
Una superficie todavía pequeña, pero en expansión
Estados Unidos cultiva anualmente más de 2,5 millones de acres de canola, equivalentes a cerca de un millón de hectáreas. Aunque Tennessee representa todavía una fracción reducida de esa superficie nacional, el crecimiento observado entre 2025 y 2026 refleja un interés creciente entre los agricultores del estado.
La canola se siembra en Tennessee desde mediados de septiembre hasta mediados de octubre. Este calendario permite que las plantas desarrollen su sistema radicular antes de la llegada de las temperaturas más frías del invierno.
El crecimiento se reactiva al comienzo de la primavera. Las características flores amarillas aparecen durante abril y la cosecha se realiza desde finales de mayo hasta comienzos de junio, antes del establecimiento de numerosos cultivos estivales.
La incorporación de una oleaginosa invernal también permite ampliar las opciones frente al trigo. Experiencias internacionales han documentado el desempeño de la colza de invierno dentro de rotaciones agrícolas prolongadas, especialmente cuando se combina con una planificación destinada a disminuir la presión de enfermedades y plagas.
Semillas con cerca de 40% de aceite
Las semillas cosechadas contienen aproximadamente un 40% de aceite. Esta materia prima puede destinarse a productos alimentarios, alimentación animal, combustibles renovables y otras aplicaciones industriales.
La diversidad de usos amplía las posibilidades comerciales del cultivo y puede facilitar el acceso a nuevos mercados internacionales. El crecimiento de la producción de colza y canola en otros países también responde a esta combinación de demanda alimentaria, energética y pecuaria.
Brasil, por ejemplo, ha comenzado a fortalecer su presencia en el mercado de la colza y su variedad comercial, la canola, dentro de una estrategia destinada a ampliar la producción de oleaginosas y aprovechar nuevas oportunidades comerciales.
Para los productores de Tennessee, la posibilidad de sumar una fuente de ingresos durante la temporada fría resulta especialmente relevante en un contexto en el que los cultivos estivales tradicionales no siempre ofrecen márgenes suficientes para compensar los costos de producción.
Una nueva opción para explotaciones de maíz y soja
Jamison Turner, agricultor de quinta generación del oeste de Tennessee, incorporó la canola a su explotación en los condados de Weakley y Obion. Su establecimiento produce alrededor de 4.500 acres, unas 1.800 hectáreas, de maíz y soja durante el verano.
Durante el invierno, Turner dedica cerca de 500 acres, equivalentes a unas 200 hectáreas, al cultivo de canola. El agricultor explicó que los cultivos de temporada cálida no están generando tantos ingresos como antes, mientras que la oleaginosa le ofrece mayor flexibilidad para ajustar la producción en función de las condiciones del mercado.
La canola también actúa como cobertura vegetal durante el invierno. Al mantener el suelo protegido, ayuda a reducir la erosión durante un periodo en el que muchos terrenos agrícolas permanecerían sin cultivos comerciales.
Las ventajas de integrar especies adicionales en las secuencias productivas también se han observado en estudios sobre rotaciones de maíz, soja y algodón realizadas en Tennessee, donde la modificación de las secuencias agrícolas influyó sobre el rendimiento y las propiedades del suelo.
Áfidos y moho blanco exigen vigilancia
El aumento previsto de la superficie sembrada también plantea desafíos relacionados con la sanidad del cultivo. Investigadores del Instituto de Agricultura de la Universidad de Tennessee están evaluando estrategias de manejo para enfermedades y plagas que podrían limitar la producción estatal.
Heather Kelly, especialista de Extensión e investigadora en patología vegetal, informó que durante la última temporada se observaron infestaciones de áfidos y casos de moho blanco. Aunque existen métodos de control establecidos en otras regiones productoras de Estados Unidos, los especialistas quieren comprobar que esas estrategias también sean eficaces bajo las condiciones de Tennessee.
Los técnicos recomiendan revisar los cultivos de manera cuidadosa durante toda la temporada. Los áfidos suelen encontrarse cerca de las flores o debajo de las hojas situadas en la base de la planta.
La presencia de estos insectos también puede detectarse por la melaza, una sustancia pegajosa y azucarada que excretan mientras se alimentan de la savia vegetal.
El moho blanco aparece como un crecimiento algodonoso de color claro en la base del tallo. Las plantas infectadas suelen presentar tallos huecos, una característica que facilita su diferenciación respecto de los ejemplares sanos.
Rotar canola y trigo para reducir la presión sanitaria
Tanto los áfidos como el moho blanco pueden disminuir el rendimiento de la canola. Por esta razón, los especialistas del Instituto de Agricultura de la Universidad de Tennessee recomiendan alternar el cultivo con trigo de invierno para reducir las infestaciones y la presión de las enfermedades.
La recomendación evita establecer canola de forma continua sobre los mismos lotes y refuerza la importancia de una rotación planificada. La diversificación de las secuencias de cultivo puede contribuir a interrumpir ciclos biológicos de plagas y patógenos, además de distribuir los riesgos económicos entre varias producciones.
Otras investigaciones han mostrado que las rotaciones agrícolas diversificadas pueden mejorar el suelo y reducir determinados costos de fertilización, aunque sus resultados dependen de las especies utilizadas y de las condiciones de cada explotación.
La expansión de la canola en Tennessee dependerá de la evolución de los precios, el acceso a compradores y la capacidad de los agricultores para controlar los problemas sanitarios. El aumento registrado en 2026 muestra, no obstante, que la oleaginosa ya comienza a ocupar un lugar más visible dentro de las rotaciones de maíz, soja, trigo y otros cultivos extensivos del estado.
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