Una plataforma internacional produce macrófagos porcinos bajo demanda y permite comparar la respuesta al virus de la peste porcina africana en especies domésticas y silvestres
Redactor: Valentina Ríos
Editor: Eduardo Schmitz
Investigadores del Instituto Pirbright y varias instituciones europeas desarrollaron un método para producir células inmunitarias porcinas bajo demanda. La plataforma permitirá estudiar con mayor continuidad cómo actúa el virus de la peste porcina africana (PPA) y explorar las diferencias biológicas que hacen que algunos suidos silvestres toleren la infección mejor que los cerdos domésticos.
El avance se basa en la obtención de macrófagos a partir de células madre pluripotentes inducidas. Los macrófagos son células del sistema inmunitario y constituyen uno de los principales blancos del virus, por lo que resultan fundamentales para investigar la infección, la respuesta defensiva del hospedador y posibles estrategias de control.
El estudio fue liderado por el Instituto Roslin, perteneciente a la Universidad de Edimburgo, con participación del Instituto Pirbright, el Instituto Friedrich Loeffler, la Agencia de Sanidad Animal y Vegetal del Reino Unido y la Real Sociedad Zoológica de Escocia. Sus resultados fueron publicados en la revista científica Stem Cell Reports.
Una fuente renovable de macrófagos porcinos
El equipo tomó tejidos de cerdos domésticos, jabalíes, potamóqueros rojos y facóqueros para generar células madre pluripotentes inducidas. Estas células se encuentran en una fase temprana de desarrollo y pueden transformarse en diferentes tipos celulares; mediante un proceso de diferenciación controlada, los científicos las convirtieron en macrófagos.
La posibilidad de almacenar las células madre y producir macrófagos cuando sean necesarios resuelve una dificultad habitual de la investigación sobre la PPA. Los macrófagos maduros no pueden mantenerse y multiplicarse indefinidamente en el laboratorio, de modo que muchos experimentos dependen de muestras obtenidas directamente de animales.
Esta limitación ya había impulsado otras investigaciones orientadas a crear líneas celulares de macrófagos para estudiar la peste porcina africana. La nueva plataforma amplía esas posibilidades al proporcionar material renovable procedente de cuatro especies y facilitar comparaciones realizadas bajo condiciones experimentales equivalentes.
Los ensayos confirmaron que los macrófagos derivados de las cuatro especies podían ser infectados y permitían la replicación del virus. Este resultado valida su utilización como modelos biológicamente relevantes para analizar la interacción entre el patógeno y sus hospedadores.
La respuesta del facóquero ofrece una pista biológica
Una de las observaciones más relevantes apareció al comparar los macrófagos de los facóqueros con los de los cerdos domésticos. Los primeros mostraron una respuesta inmunitaria suprimida frente a la reacción excesiva observada en las células porcinas domésticas.
Los investigadores plantean que esta diferencia podría contribuir a explicar por qué los facóqueros africanos presentan pocos signos clínicos, mientras que la infección puede provocar una enfermedad grave y frecuentemente mortal en los animales domésticos. La plataforma permitirá examinar con mayor precisión los mecanismos celulares implicados, aunque el resultado todavía no demuestra que se haya identificado un gen único responsable de la resistencia.
El contraste entre suidos domésticos y silvestres también había sido señalado en estudios con potamóqueros rojos, cuyos macrófagos pueden comportarse de manera distinta ante el virus. Comprender esas diferencias es una de las líneas de trabajo que podrían complementar la búsqueda de posibles blancos farmacológicos contra el virus de la PPA.
Una herramienta para evaluar resistencia, vacunas y tratamientos
La disponibilidad constante de células comparables puede acelerar los estudios sobre genes asociados con respuestas favorables frente a la infección. También ofrece una base experimental para evaluar modificaciones celulares antes de considerar programas de selección o reproducción de animales con mayor resiliencia sanitaria.
Esto no significa que ya existan cerdos completamente resistentes a la peste porcina africana. El logro presentado es una plataforma de laboratorio que permite investigar esa posibilidad, determinar qué mecanismos merecen estudios adicionales y reducir la dependencia de animales donantes para obtener células inmunitarias.
La herramienta también puede utilizarse para estudiar la replicación viral, caracterizar respuestas inmunitarias y realizar evaluaciones preliminares de compuestos o estrategias vacunales. Esas aplicaciones se suman a las tecnologías desarrolladas para mejorar la detección de la peste porcina africana, otro componente esencial para limitar la propagación de los brotes.
La prevención sigue siendo indispensable en las granjas
La PPA afecta a cerdos domésticos y jabalíes, pero no representa un riesgo para la salud humana. Su importancia para el sector agropecuario radica en la elevada mortalidad que pueden causar las formas más virulentas, las restricciones comerciales y los costos derivados del control y sacrificio sanitario de animales.
Mientras la investigación determina si las diferencias celulares de los suidos silvestres pueden aprovecharse para obtener animales más resistentes, las explotaciones deben mantener medidas estrictas de bioseguridad, vigilancia y notificación. La persistencia ambiental del virus y su posible transporte mediante productos porcinos, vehículos, equipos o ropa contaminada dificultan su contención.
La experiencia internacional recogida en las principales claves epidemiológicas de la peste porcina africana muestra que la detección temprana y el control de movimientos continúan siendo decisivos. La nueva plataforma celular aporta una herramienta para la investigación de largo plazo, pero no sustituye las medidas sanitarias aplicadas en granjas y poblaciones de jabalíes.
Fuentes referenciales:
AgroXXI
The Pirbright Institute
The Roslin Institute
Stem Cell Reports


