Agricultura

España estudia llevar colmenas a bosques afectados por incendios

Publicado el 06/09/2026 · REDACCION

Organizaciones agrarias proponen movilizar abejas desde la próxima primavera para favorecer la polinización y apoyar la recuperación de la vegetación quemada


Redactor: Camila Herrera R.
Editor: Eduardo Schmitz

La Unió de Pagesos y la Unión de Uniones han propuesto trasladar temporalmente colmenas a zonas afectadas por los incendios forestales en España, con una primera iniciativa dirigida a la Generalitat de Cataluña. El proyecto comenzaría durante la próxima primavera, coincidiendo con la floración, y buscaría aprovechar la polinización para favorecer la recuperación de la cubierta vegetal.

La propuesta plantea instalar las colmenas principalmente en los límites entre las superficies quemadas y las áreas que conservaron vegetación. En los grandes incendios ocurridos en zonas aisladas del monte, las colonias podrían necesitar alimentación suplementaria debido a la escasez inicial de flores, néctar y polen.

Las organizaciones impulsoras pretenden presentar formalmente el planteamiento a la Generalitat en septiembre y trasladarlo posteriormente a otras comunidades autónomas y al Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación. Su ejecución, sin embargo, dependería de estudios técnicos previos, la selección adecuada de emplazamientos y la disponibilidad de apoyo económico para los apicultores.

La polinización ayudaría a extender la nueva vegetación

El responsable de Apicultura de Unión de Uniones y Unió de Pagesos, Josep Maria Claria, explicó que las abejas podrían contribuir a polinizar las primeras plantas que aparezcan en los bordes y claros de las áreas quemadas. Este proceso favorecería la reproducción y dispersión de determinadas especies vegetales conforme avance la regeneración natural.

La medida conecta con la función que desempeñan los corredores biológicos para conservar polinizadores, pues las franjas de vegetación superviviente pueden proporcionar alimento y refugio mientras los sectores más dañados recuperan gradualmente su cobertura.

El traslado de colmenas no supondría una restauración inmediata ni sustituiría la gestión forestal. El efecto dependería de la disponibilidad de plantas en flor, la recuperación del suelo, las lluvias, la intensidad del incendio y las especies vegetales presentes en cada espacio. Por ello, los promotores consideran necesario realizar análisis de impacto paralelos al despliegue.

Los primeros años serían difíciles para los apicultores

Claria advirtió que el proceso podría extenderse durante varios años. Según su estimación, los dos primeros resultarían desfavorables para los apicultores por la falta de recursos florales; el tercero podría mostrar una mejoría y el cuarto ofrecer condiciones más propicias. Una cosecha satisfactoria de miel al final de ese período serviría como posible señal de recuperación del entorno.

La escasez de alimento aumenta el riesgo de debilitamiento o pérdida de colonias. Además de los suplementos, sería necesario garantizar fuentes de agua, revisar la exposición al calor y vigilar la capacidad de cada lugar para sostener el número de colmenas instalado sin provocar una competencia excesiva por los recursos.

Vanesa Iglesias, responsable de Apicultura de Asaja, reconoció el potencial de las abejas para participar en la regeneración del territorio, pero pidió evaluar cuidadosamente la propuesta ante el riesgo de perder colmenas. Las organizaciones agrarias coinciden en que los productores participantes necesitarían ayudas públicas para asumir el traslado, el mantenimiento y la eventual falta de producción de miel.

La experiencia acumulada en la apicultura regenerativa y el cuidado de las colonias también subraya que la salud de las abejas debe tener prioridad sobre el rendimiento productivo. En áreas quemadas, este principio exigiría adaptar la densidad y permanencia de las colmenas a los recursos realmente disponibles.

Expertos piden estudiar el momento adecuado

La Fundación Amigos de las Abejas comparte la importancia de los polinizadores en la recuperación y conservación de los montes, aunque introduce cautelas sobre el calendario. Su secretaria, Eva Miquel, sostiene que la aportación de las colmenas todavía no está suficientemente medida y considera recomendable intervenir a partir del segundo año después del incendio.

La fundación también advierte sobre la posibilidad de favorecer de manera desproporcionada a ciertas plantas pirófilas, especies adaptadas al fuego que pueden colonizar con rapidez el terreno. Un seguimiento botánico permitiría determinar si la polinización contribuye a una comunidad vegetal diversa o beneficia principalmente a unas pocas especies dominantes.

La Asociación al Servicio de la Polinización Forestal, que desde 1994 reubica enjambres silvestres en parques naturales próximos a Alcoy, considera factible la iniciativa. No obstante, señala que deberán evaluarse las diferencias entre suelos, la necesidad de alimentación suplementaria y la probable ausencia de producción comercial de miel durante los primeros años.

Estas precauciones son especialmente importantes porque las abejas gestionadas no son los únicos polinizadores del monte. Las poblaciones silvestres también intervienen en la reproducción de las plantas y pueden verse afectadas por la disponibilidad limitada de flores. La presencia de abejas autóctonas españolas bajo presión ambiental refuerza la necesidad de estudiar cada actuación desde una perspectiva integral de biodiversidad.

Calor, varroa y avispa asiática elevan los riesgos

El estado actual de la apicultura española añade dificultades al proyecto. Dos veranos consecutivos de calor extremo y primaveras muy cortas habrían reducido numerosas colonias, según la Fundación Amigos de las Abejas. A esas condiciones se suman la varroa, un ácaro parasitario que debilita las colmenas, y la expansión de la avispa asiática.

El sector ya afronta una combinación de amenazas sanitarias, climáticas y comerciales. Los principales desafíos de la apicultura en España incluyen los depredadores invasores, los bajos precios, el encarecimiento del transporte y la competencia de miel importada a menor costo.

El Ministerio de Agricultura contabilizó 36.811 explotaciones apícolas en España durante 2025, frente a las 36.873 registradas un año antes. Solo el 17 % tenía carácter profesional, definido por la tenencia de más de 150 colmenas. El número total de colmenas también descendió, de aproximadamente 2,8 millones a 2,78 millones, aunque España se mantiene a la cabeza de la Unión Europea.

La producción española alcanzó 33.181 toneladas de miel en 2024, por encima de las 27.423 toneladas del año anterior. Durante ese ejercicio se exportaron 26.942 toneladas y las importaciones superaron las 35.000, con China, Argentina y Ucrania entre los principales proveedores extranjeros.

Restauración ambiental y arraigo de la apicultura

Además de contribuir a la recuperación de las áreas incendiadas, la propuesta persigue mantener la apicultura vinculada al territorio y promover el consumo de miel española. Las organizaciones consideran que compensar el servicio de polinización permitiría reconocer una actividad cuyos beneficios ambientales no dependen exclusivamente de la cantidad de miel obtenida.

El diseño de las ayudas sería un componente central. Los pagos tendrían que cubrir los desplazamientos, la alimentación suplementaria, el seguimiento sanitario y el riesgo de pérdida de colonias. También debería definirse si podrían participar apicultores profesionales, productores de menor escala y entidades dedicadas a la conservación de enjambres.

Antes de instalar las colmenas será necesario determinar qué superficies disponen de suficiente floración, agua y accesibilidad, además de coordinar la actuación con los responsables forestales. El monitoreo posterior deberá medir tanto la evolución de las colonias como los cambios en la vegetación, evitando atribuir exclusivamente a las abejas una recuperación condicionada por múltiples factores ambientales.

Si la Generalitat acepta estudiar el proyecto, la primavera de 2027 sería la primera ventana prevista para iniciar el traslado. La iniciativa permanecerá sujeta a la evaluación técnica y presupuestaria de las administraciones, así como a la capacidad de identificar zonas donde la polinización gestionada pueda aportar beneficios sin comprometer la salud de las abejas ni el equilibrio ecológico.

Fuentes referenciales:
20minutos – La Información
Unión de Uniones de Agricultores y Ganaderos



Mundo Agropecuario
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.