Impacto Ambiental

Colombia registra nuevos avances productivos de mujeres rurales en el Meta

Publicado el 22/10/2026 ·

El Instituto Colombiano Agropecuario informó sobre registros de cultivos de lima Tahití y piña para exportación, además de 14 certificaciones en Buenas Prácticas Agrícolas otorgadas a productoras entre 2024 y 2026.


Redacción: Redacción Mundo Agropecuario
Editor: Eduardo Schmitz

Las organizaciones de mujeres rurales del departamento del Meta, en Colombia, registran nuevos avances en la formalización de sus actividades agrícolas y la preparación de cultivos destinados a mercados internacionales. El Instituto Colombiano Agropecuario (ICA) informó el 16 de octubre de 2026 que asociaciones de productoras han conseguido registrar superficies de lima ácida Tahití y piña con fines de exportación, mientras otras continúan trabajando para cumplir los requisitos exigidos.

La información, divulgada desde Villavicencio, recoge resultados del acompañamiento técnico desarrollado por el ICA durante 2025 y 2026. Entre los avances se encuentran el registro de dos hectáreas de lima Tahití de la asociación ASOAGROLLERAS, otras dos hectáreas de piña correspondientes a ASOABA y el proceso de preparación de cuatro hectáreas adicionales de lima Tahití pertenecientes a AFROLEJANÍAS.

El organismo también comunicó que, entre 2024 y 2026, otorgó 14 certificaciones en Buenas Prácticas Agrícolas (BPA) a mujeres productoras del departamento, una medida vinculada con la mejora de las condiciones sanitarias, la organización de las explotaciones y el cumplimiento de requisitos técnicos.

Los primeros registros para la producción de exportación

Uno de los resultados más concretos corresponde a ASOAGROLLERAS, organización de productoras ubicada en Puerto Lleras, que obtuvo el registro de un lugar de producción de dos hectáreas de lima ácida Tahití con fines de exportación.

Por su parte, ASOABA, organización del municipio de Puerto Rico, consiguió registrar una superficie de dos hectáreas destinada al cultivo de piña.

Estos registros constituyen avances administrativos y fitosanitarios para las organizaciones agrícolas, porque permiten incorporar sus lugares de producción a los procedimientos establecidos para acceder a mercados internacionales.

Sin embargo, registrar una parcela con fines de exportación no equivale a confirmar que sus productos ya se comercialicen en el extranjero. Para ello deben cumplirse los requisitos sanitarios, comerciales y logísticos aplicables a cada destino.

La preparación de los cultivos también requiere atender factores agronómicos que influyen en la calidad de las cosechas. En el caso de la piña, investigaciones realizadas en Colombia han mostrado que el ajuste de la fertilización según las necesidades del cultivo puede contribuir a mejorar las características del fruto y evitar aplicaciones innecesarias de nutrientes.

Los avances registrados en Meta corresponden a organizaciones concretas y no deben interpretarse como una certificación general de todas las explotaciones frutícolas del departamento.

Cuatro hectáreas adicionales de lima Tahití en preparación

Otra de las organizaciones acompañadas por el ICA es AFROLEJANÍAS, ubicada en el municipio de Lejanías y caracterizada por la participación de población afrodescendiente.

La asociación trabaja en la implementación de los requisitos necesarios para registrar cuatro hectáreas de lima ácida Tahití destinadas a mercados internacionales.

A diferencia de las superficies correspondientes a ASOAGROLLERAS y ASOABA, este proceso todavía se encontraba en desarrollo al momento de la comunicación institucional.

La distinción resulta importante porque permite identificar qué avances ya fueron alcanzados y cuáles dependen de procedimientos pendientes.

La preparación de una explotación para exportación comprende aspectos relacionados con la vigilancia fitosanitaria, el reconocimiento de plagas, la trazabilidad y la aplicación de las disposiciones establecidas por la autoridad competente.

El cumplimiento de estos requisitos busca reducir riesgos asociados con la movilización de productos vegetales y proporcionar condiciones de control para los mercados compradores.

Las Buenas Prácticas Agrícolas alcanzan a nuevas productoras

El ICA informó que durante el período comprendido entre 2024 y 2026 otorgó 14 certificaciones en Buenas Prácticas Agrícolas a mujeres productoras del Meta.

El organismo indicó además que el departamento dispone de 56 lugares de producción con certificación BPA vigente, correspondientes a cultivos como cacao, cítricos, rambután y mangostino.

Estas dos cifras describen realidades distintas. Las 14 certificaciones corresponden a las otorgadas a mujeres productoras durante el período señalado, mientras que los 56 lugares representan el conjunto de unidades productivas que cuentan con certificación vigente en los cultivos mencionados.

Las Buenas Prácticas Agrícolas abarcan procedimientos destinados a fortalecer la inocuidad, el manejo responsable de insumos, la higiene durante las labores productivas y la organización de las actividades agrícolas.

Su aplicación también puede facilitar la identificación de riesgos y mejorar los registros necesarios para demostrar cómo se desarrolla la producción.

En explotaciones de pequeña escala, la incorporación de prácticas de manejo constituye una herramienta para mejorar la organización productiva. Existen experiencias de agricultura sostenible en fincas pequeñas que muestran la importancia de adaptar las técnicas a las condiciones del suelo, los recursos disponibles y las necesidades de las familias rurales.

No obstante, una certificación BPA no demuestra por sí sola un incremento determinado del rendimiento o de los ingresos. Para establecer esos efectos serían necesarios datos productivos y económicos adicionales.

Capacitación técnica para fortalecer las organizaciones agrícolas

El acompañamiento institucional también incluye actividades de formación dirigidas a mejorar los conocimientos de las productoras.

Entre las iniciativas desarrolladas figura el encuentro Mujer Rural y Producción Sostenible: Marco normativo y prácticas agroecológicas para la producción de material vegetal de calidad, en el que participaron 21 mujeres.

Otra actividad, denominada Formación Técnica y Enfoque de Género en BPA, Agroecología y el Papel de la Mujer Rural en los Paisajes Productivos Sostenibles, reunió a 35 participantes.

Estas jornadas abordaron asuntos relacionados con la normativa agrícola, las prácticas agroecológicas, la producción de material vegetal y la participación de las mujeres en sistemas productivos sostenibles.

La formación se complementó con acciones de extensión fitosanitaria, comunicación del riesgo y orientación para prevenir, vigilar y controlar problemas sanitarios en los cultivos.

El propósito es que las productoras dispongan de herramientas para reconocer situaciones que puedan afectar sus explotaciones y adoptar medidas preventivas de acuerdo con las recomendaciones técnicas.

El acceso al conocimiento constituye un componente relevante de la participación de las mujeres en los sistemas agroalimentarios. La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura ha señalado que reducir las desigualdades que enfrentan las mujeres rurales puede mejorar las oportunidades económicas y fortalecer la seguridad alimentaria.

Cinco organizaciones participan en el acompañamiento institucional

El trabajo del ICA en el Meta comprende a varias asociaciones distribuidas en distintos municipios del departamento.

Además de ASOAGROLLERAS, en Puerto Lleras, y ASOABA, en Puerto Rico, el organismo identificó a ASOPROCHON, también ubicada en Puerto Rico, así como a ASMUCALE y AFROLEJANÍAS, en Lejanías.

Estas organizaciones forman parte de las iniciativas acompañadas mediante actividades relacionadas con la sanidad vegetal, la producción agrícola y el fortalecimiento de las capacidades de sus integrantes.

La diversidad de asociaciones refleja distintas formas de organización comunitaria dentro de la actividad rural del departamento.

El acompañamiento técnico no se limita a una única especie agrícola. Incluye cultivos frutales y otros sistemas productivos que requieren condiciones específicas de manejo y vigilancia.

La articulación entre organizaciones y autoridades sanitarias puede facilitar el acceso a información sobre procedimientos de registro, exigencias fitosanitarias y prácticas recomendadas para los establecimientos agrícolas.

El acceso a mercados exige mantener las condiciones sanitarias

Para las organizaciones que buscan comercializar frutas fuera de Colombia, el registro de sus lugares de producción representa una etapa dentro de un proceso más amplio.

La continuidad de las oportunidades comerciales depende de mantener las condiciones sanitarias exigidas, cumplir las disposiciones aplicables y responder a las necesidades de los compradores.

En este contexto, la vigilancia fitosanitaria tiene una función preventiva, porque permite identificar oportunamente organismos que puedan comprometer la producción o generar restricciones comerciales.

El acompañamiento institucional también resulta importante para las pequeñas explotaciones que necesitan adaptar sus procedimientos a requisitos administrativos y técnicos.

Los resultados difundidos por el ICA no incluyen cifras de exportaciones realizadas por estas asociaciones ni estimaciones de ingresos adicionales obtenidos a partir de los registros.

Por tanto, el avance verificable corresponde a la formalización de superficies agrícolas, la obtención de certificaciones y la participación en actividades de formación.

Los registros y certificaciones muestran avances concretos en Meta

La información presentada en octubre permite identificar resultados específicos del trabajo realizado con las productoras rurales del departamento.

Dos organizaciones consiguieron registrar superficies agrícolas con fines de exportación: ASOAGROLLERAS, con dos hectáreas de lima Tahití, y ASOABA, con dos hectáreas de piña.

Una tercera asociación, AFROLEJANÍAS, continúa preparando cuatro hectáreas de lima Tahití para completar los requisitos correspondientes.

A ello se suman las 14 certificaciones BPA otorgadas a mujeres productoras entre 2024 y 2026 y las actividades de capacitación realizadas con organizaciones del territorio.

El siguiente desafío productivo consiste en sostener las condiciones técnicas y sanitarias alcanzadas, completar los procedimientos pendientes y convertir estas capacidades en oportunidades comerciales efectivas.

Los resultados publicados por el ICA documentan avances institucionales y productivos concretos, aunque todavía no permiten cuantificar sus efectos sobre el volumen de las cosechas, las exportaciones o los ingresos de las familias participantes.

Fuente referencial:
Instituto Colombiano Agropecuario — El ICA fortalece el trabajo de las mujeres rurales y sus oportunidades productivas en el Meta, 16 de octubre de 2026