Enfermedades en ganadería

Colombia vigila la peste porcina clásica en 61 granjas de Risaralda

Publicado el 24/10/2026 ·

El Instituto Colombiano Agropecuario programó 421 muestras en explotaciones porcinas de diferentes tamaños para comprobar la situación sanitaria y respaldar el proceso de recertificación de zonas libres de la enfermedad.


Redacción: Redacción Mundo Agropecuario
Editor: Karem Díaz S.

Colombia ha puesto en marcha nuevas actividades de vigilancia epidemiológica de la peste porcina clásica en el departamento de Risaralda, situado en el centro-occidente del país. El Instituto Colombiano Agropecuario (ICA) informó el 23 de octubre de 2026 que su programa contempla 61 predios porcinos y la obtención de 421 muestras para investigar la posible circulación del virus responsable de esta enfermedad.

La intervención comprende explotaciones de traspatio, unidades comerciales familiares, granjas industriales y establecimientos tecnificados. Su finalidad es reunir evidencia sanitaria que contribuya a demostrar la ausencia de actividad viral y respaldar el proceso de recertificación de zonas libres de peste porcina clásica ante la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA).

El anuncio constituye una actuación preventiva y de vigilancia oficial. No corresponde a la confirmación de un nuevo brote en Risaralda ni significa que las muestras programadas hayan resultado positivas.

La iniciativa es relevante para los productores porque la situación sanitaria de los cerdos influye directamente en la continuidad de las actividades pecuarias, la movilización de animales y las condiciones necesarias para comercializar productos de origen porcino.

Las 421 muestras abarcan distintos sistemas de producción

La Dirección Técnica de Vigilancia Epidemiológica y la Dirección Técnica de Sanidad Animal del ICA programaron las actividades que ejecuta la seccional Risaralda.

El organismo asignó 61 predios y 421 muestras, una distribución que permite incorporar establecimientos con diferentes características productivas al seguimiento epidemiológico.

La inclusión de explotaciones de traspatio resulta especialmente importante porque estos sistemas pueden presentar condiciones de alojamiento, alimentación y movilización diferentes de las utilizadas en granjas comerciales de mayor escala.

Por su parte, las unidades familiares, industriales y tecnificadas permiten examinar otros segmentos de la producción porcina regional.

El número de muestras programadas no debe confundirse con la cantidad de animales infectados ni con el número de resultados positivos. Tampoco implica necesariamente que se haya tomado una muestra de cada animal presente en los establecimientos seleccionados.

El ICA no publicó en su comunicación del 23 de octubre un balance definitivo de resultados de laboratorio, por lo que todavía no es posible establecer conclusiones sobre los hallazgos específicos de esta jornada.

Qué busca detectar la vigilancia de la peste porcina clásica

La peste porcina clásica es una enfermedad viral que afecta a los cerdos domésticos y silvestres susceptibles. Puede provocar alteraciones graves en la salud de los animales y generar consecuencias económicas importantes para las explotaciones afectadas.

La vigilancia epidemiológica permite buscar evidencias de circulación del agente infeccioso, incluso cuando no existen notificaciones recientes de enfermedad clínica en una zona.

Esta función preventiva resulta fundamental porque mantener una condición sanitaria favorable exige disponer de información actualizada y sustentada en procedimientos oficiales.

En Colombia, investigaciones anteriores sobre los riesgos sanitarios asociados con cerdos de crianza libre han examinado la relación entre las prácticas productivas, la presencia de agentes infecciosos y las condiciones de los territorios rurales.

Ese antecedente corresponde a un estudio diferente del operativo anunciado en Risaralda, pero ayuda a comprender por qué la vigilancia no debe limitarse exclusivamente a las explotaciones industriales.

La identificación temprana de riesgos sanitarios permite orientar las medidas de prevención y reducir las posibilidades de que una enfermedad comprometa la producción porcina.

Risaralda participa en la recertificación de zonas libres

El objetivo institucional de las actividades no se limita a obtener información sobre los predios examinados.

Según el ICA, los resultados formarán parte del proceso dirigido a la recertificación de zonas libres de peste porcina clásica ante la OMSA.

La recertificación sanitaria requiere sustentar la situación epidemiológica mediante información verificable y procedimientos de vigilancia adecuados.

En ese contexto, el muestreo de Risaralda representa una contribución regional a un proceso de alcance más amplio, relacionado con la condición sanitaria de la porcicultura colombiana.

La realización de las pruebas no equivale, por sí sola, a la obtención de una nueva certificación internacional. Para establecer ese resultado será necesario conocer las conclusiones del proceso y las decisiones de las autoridades competentes.

La vigilancia también tiene importancia comercial. Las enfermedades animales pueden generar restricciones a la movilización y al intercambio de productos pecuarios cuando las autoridades consideran que existe un riesgo de propagación.

Por ello, demostrar mediante evidencia sanitaria la ausencia de circulación viral constituye una herramienta para proteger la actividad de los productores y mantener la confianza en los sistemas oficiales de control.

La bioseguridad sigue siendo esencial en las granjas porcinas

Además del diagnóstico, la prevención de enfermedades depende de las condiciones de manejo dentro de las explotaciones.

Entre las medidas habituales de bioseguridad se encuentran el control del ingreso de animales, personas y vehículos, la limpieza y desinfección de instalaciones, el manejo apropiado de residuos y la atención veterinaria ante signos compatibles con enfermedades infecciosas.

Estas prácticas deben adaptarse al tamaño y las características de cada establecimiento, sin asumir que todas las explotaciones cuentan con los mismos recursos o riesgos.

La experiencia internacional muestra que la prevención de enfermedades porcinas también exige prestar atención a las posibles vías de contaminación de los alimentos para animales.

Ese antecedente se refiere a la peste porcina africana, una enfermedad distinta de la peste porcina clásica. Ambas no deben confundirse, aunque las medidas generales de bioseguridad constituyen un componente importante de la prevención sanitaria porcina.

La peste porcina clásica y la peste porcina africana están causadas por virus diferentes y presentan particularidades epidemiológicas y de control que requieren estrategias específicas.

Las explicaciones sobre los desafíos sanitarios de la peste porcina africana ilustran cómo la vigilancia y la prevención pueden resultar decisivas para reducir los daños de enfermedades que afectan a los cerdos, sin que sus características deban extrapolarse automáticamente a la peste porcina clásica.

La vigilancia incluye desde traspatios hasta granjas tecnificadas

Uno de los elementos distintivos del operativo de Risaralda es la incorporación de cuatro estratos productivos.

En la porcicultura de traspatio, los animales suelen mantenerse en unidades pequeñas, frecuentemente vinculadas con actividades familiares. Estas explotaciones pueden presentar necesidades particulares de acompañamiento técnico y orientación sanitaria.

Las granjas comerciales familiares desarrollan una actividad económica organizada, aunque su infraestructura y escala pueden diferir de las explotaciones industriales.

Los establecimientos comerciales industriales y tecnificados, por su parte, requieren procedimientos de manejo acordes con la concentración de animales y las características de sus operaciones.

La vigilancia en estos segmentos permite recopilar información de distintos contextos de producción. Sin embargo, el comunicado oficial no especifica cuántos de los 61 predios pertenecen a cada categoría ni cómo se distribuyen las 421 muestras entre ellas.

Por tanto, no sería correcto atribuir una cantidad determinada de pruebas a las explotaciones familiares o industriales sin disponer de ese desglose.

Los resultados permitirán evaluar la situación sanitaria regional

El ICA señaló que continuará fortaleciendo las actividades de vigilancia epidemiológica, prevención de enfermedades y gestión del riesgo sanitario mediante la articulación con productores y otros participantes de la cadena porcina.

La información obtenida en Risaralda deberá incorporarse a los procedimientos oficiales de evaluación de la peste porcina clásica.

Los resultados de laboratorio serán determinantes para establecer qué evidencias aporta el operativo a la demostración de ausencia de actividad viral.

La iniciativa no permite anticipar cambios en la producción de carne de cerdo, en los precios del mercado ni en las exportaciones. Esos posibles efectos dependerían de acontecimientos y datos posteriores que no forman parte del anuncio institucional.

El hecho verificable es la programación de un operativo de vigilancia en 61 predios, con 421 muestras previstas y cobertura de cuatro tipos de explotaciones porcinas.

Para los productores de Risaralda, la actuación representa una oportunidad de mantener actualizada la información sanitaria regional y contribuir al proceso nacional de reconocimiento de zonas libres de peste porcina clásica.

Fuente referencial:
Instituto Colombiano Agropecuario — ICA fortalece la vigilancia epidemiológica de la peste porcina clásica en Risaralda, 23 de octubre de 2026