Investigadores de la Universidad de Saskatchewan seleccionaron seis líneas prometedoras frente a Aphanomyces euteiches, una enfermedad que puede reducir más de 30 % el rendimiento del cultivo en suelos húmedos.
Redactor: Camila Herrera R.
Editor: Eduardo Schmitz
La pudrición radical causada por el patógeno del suelo Aphanomyces euteiches se ha convertido en una de las principales amenazas para la industria canadiense de leguminosas de grano. En períodos de exceso de humedad, esta enfermedad puede reducir el rendimiento del guisante en treinta por ciento o más, especialmente en suelos pesados y anegados.
El problema es complejo porque las medidas tradicionales de control, como fungicidas o rotaciones de cultivo, tienen eficacia limitada. Las oosporas del oomiceto pueden permanecer viables en el suelo durante 10 a 12 años, incluso cuando el campo no se siembra con guisante durante varias temporadas.
Un patógeno persistente en suelos húmedos
Aphanomyces euteiches pertenece al grupo de los oomicetos, organismos más próximos a las algas pardas que a los hongos verdaderos. Sus zoosporas móviles se desplazan en la humedad del suelo hacia las raíces del guisante, donde infectan la corteza radical.
En campo, la enfermedad provoca raíces con aspecto acuoso, color amarillo pajizo o marrón miel. Las plantas afectadas amarillean, se secan con rapidez y pueden extraerse fácilmente del suelo. Este tipo de amenaza se suma a otros desafíos sanitarios que afectan a los guisantes bajo nuevos métodos de cultivo.
Seis líneas avanzan hacia ensayos de registro
El equipo de mejoramiento dirigido por el profesor Tom Warkentin, de la Universidad de Saskatchewan, realizó pruebas a gran escala en un vivero especializado en pudriciones radicales en Saskatoon. Allí evaluaron alrededor de 200 líneas de selección bajo alta presión de infección.
Los resultados permitieron identificar plantas experimentales capaces de resistir el daño en la raíz y, al mismo tiempo, conservar buenos indicadores de rendimiento y rasgos económicos de interés agrícola. Seis de las líneas más fuertes fueron seleccionadas para participar en ensayos cooperativos de registro en 2026.
Para el guisante, estos ensayos implican evaluar las variedades en 10 lugares del oeste de Canadá durante dos años. Si los resultados se mantienen, la liberación potencial de semillas para multiplicación podría ocurrir en 2028. La estrategia forma parte del esfuerzo canadiense por reforzar la resiliencia de sus sistemas regionales de rotación de cultivos.
Resistencia genética y marcadores moleculares
La resistencia a Aphanomyces tiene carácter cuantitativo, es decir, depende de varios genes de pequeño efecto que actúan en conjunto. Esta condición dificulta el mejoramiento, porque los cruces pueden arrastrar rasgos indeseados junto con los genes útiles.
Los investigadores identificaron nuevas fuentes de resistencia parcial en colecciones mundiales de guisante. Entre los materiales destacados figura la variedad AAC Ardill, que mostró un índice mínimo de desarrollo de la enfermedad frente a referencias susceptibles. También se consideran valiosos algunos parientes silvestres del guisante y un tipo invernal austríaco.
El equipo de la doctora Sabine Banniza aplicó marcadores moleculares desarrollados junto con colegas de Estados Unidos y Francia. Esta tecnología permite rastrear genes de interés en el ADN de las plantas y acelerar la selección sin destruir las raíces durante los análisis intermedios, un avance relevante para la resistencia genética en leguminosas.
Un cultivo clave para recuperar campos afectados
Además de buscar genes protectores, la Universidad de Saskatchewan estudia el papel de metabolitos secundarios y polifenoles presentes en las raíces, así como opciones de edición genética. El objetivo es ampliar la biodiversidad de cultivos resistentes y reducir la dependencia de medidas de control poco eficaces frente a patógenos persistentes del suelo.
El desarrollo de un primer cultivar comercial con resistencia sólida podría permitir que el guisante vuelva a campos actualmente excluidos por alto riesgo de infección. En ese contexto, la sanidad del cultivo también se relaciona con decisiones sobre semillas de guisantes de campo y salud del suelo.
Fuente(s) referenciales

