Impacto Ambiental

Huevos ecológicos: el costo ambiental que revela un estudio

Publicado el 03/08/2026 · REDACCION

Un modelo aplicado al Reino Unido estimó que trasladar toda la producción a sistemas ecológicos camperos elevaría un 60 % las emisiones y casi duplicaría la ocupación de suelo


Redactor: Valentina Ríos
Editor: Karem Díaz S.

Una investigación publicada en Royal Society Open Science identificó importantes compensaciones entre bienestar animal, productividad y sostenibilidad ambiental en la producción de huevos del Reino Unido. El estudio estimó que sustituir el actual modelo mixto por un sistema completamente ecológico y campero elevaría un 60 % las emisiones de gases de efecto invernadero y casi duplicaría el uso de suelo, si se mantuviera constante la cantidad de huevos producida.

El análisis fue encabezado por Oliver Martinic, investigador independiente radicado en Croacia, y contó con la participación de Harriet Bartlett, investigadora principal asociada de la Smith School of Enterprise and the Environment de la Universidad de Oxford. Los autores aclararon que los resultados no constituyen una recomendación para regresar a sistemas restrictivos de jaulas.

El trabajo expone un dilema productivo relevante para la avicultura: los sistemas que ofrecen a las gallinas mayores posibilidades de movimiento y comportamiento natural pueden requerir más aves, alimento y superficie para alcanzar el mismo volumen de producción. En Canadá, una herramienta para evaluar sostenibilidad y rentabilidad en granjas de huevos ya aborda este tipo de compensaciones mediante modelos de apoyo a las decisiones.

Ocho escenarios para la producción británica de huevos

Los investigadores modelaron ocho escenarios nacionales con un volumen constante de huevos. Compararon la combinación productiva existente con alternativas sin jaulas y con sistemas completamente basados en jaulas convencionales, jaulas acondicionadas, gallineros interiores, producción campera no ecológica y producción ecológica con acceso al exterior.

Al mantener fija la oferta, el modelo permitió observar cuánto cambiarían la cantidad de gallinas, el consumo de alimento, las emisiones, la ocupación de suelo, la acidificación terrestre, la eutrofización del agua y la mortalidad animal bajo cada sistema.

La transición desde la combinación productiva de referencia hacia un esquema totalmente ecológico y campero elevaría las emisiones anuales desde aproximadamente 1,44 millones hasta 2,32 millones de toneladas de dióxido de carbono equivalente, según las cifras difundidas a partir del estudio. Un modelo basado completamente en jaulas produciría cerca de 1,18 millones de toneladas.

Estas estimaciones no describen cada granja de manera individual ni demuestran que todos los huevos camperos tengan la misma huella. Representan escenarios nacionales construidos con promedios de desempeño y una producción final equivalente.

Más alimento y superficie por cada huevo producido

La alimentación de las gallinas concentra una parte considerable del impacto ambiental. En los sistemas analizados, las aves alojadas en jaulas utilizaron el alimento con mayor eficiencia y produjeron más huevos por unidad consumida. Esa diferencia redujo la cantidad de cultivos, tierra e insumos necesarios para alcanzar el mismo volumen comercial.

En los sistemas camperos y ecológicos, las gallinas pueden gastar más energía y presentar una productividad diferente. Si cada ave produce menos huevos o consume una mayor cantidad de alimento, la explotación necesita una población más numerosa para sostener la oferta.

El componente ecológico añade otra variable: los cultivos certificados utilizados en la alimentación pueden registrar rendimientos inferiores a los convencionales. Cuando se necesita más alimento y cada hectárea produce menos materia prima, aumenta la superficie total atribuida a cada kilogramo de huevos.

La eficiencia alimenticia también depende de la composición de las raciones y de la salud de las aves. Un ensayo previo examinó cómo determinadas fuentes de proteína influyen en el consumo y la mortalidad de gallinas ponedoras, una muestra de la importancia que tiene la nutrición dentro del desempeño integral de la explotación.

Bienestar animal y mortalidad no son la misma medida

El escenario totalmente ecológico y campero presentó la mortalidad más elevada entre los modelos evaluados. Los investigadores relacionaron esta diferencia con una posible mayor exposición a depredadores, enfermedades, lesiones y picaje de plumas, aunque señalaron que la mortalidad solo representa una dimensión del bienestar.

Las gallinas con acceso a espacios amplios pueden caminar, escarbar, picotear, buscar alimento y realizar otros comportamientos naturales restringidos en las jaulas. Por ello, una menor mortalidad en un sistema más intensivo no significa automáticamente que proporcione mejores condiciones generales de vida.

También existen diferencias genéticas y de comportamiento entre estirpes. La evidencia sobre la adaptación de distintas razas de gallinas a entornos sin jaulas indica que la elección de las aves puede influir sobre su comportamiento, salud y rendimiento en instalaciones alternativas.

Martinic y Bartlett insistieron en que la transición hacia sistemas sin jaulas responde a preocupaciones legítimas. Su propuesta consiste en incorporar simultáneamente indicadores ambientales, productivos y de bienestar, en lugar de seleccionar una sola variable como criterio exclusivo.

El estudio utilizó datos productivos de 2009 y 2010

Una limitación importante es la antigüedad de la información utilizada. El modelo se apoyó en datos de granjas británicas recopilados durante 2009 y 2010 porque, según los autores, constituían la base más completa disponible para comparar directamente los distintos sistemas de gallinas ponedoras.

La productividad, la nutrición, la genética, el diseño de las instalaciones y el manejo sanitario han evolucionado desde entonces. Por esa razón, los resultados no deben trasladarse automáticamente a todas las explotaciones actuales ni a países con climas, materias primas, normativas y estructuras productivas diferentes.

El análisis tampoco incluyó todos los efectos posibles de la producción ecológica. Quedaron fuera variables como el uso de pesticidas, la salud del suelo y determinados impactos sobre la biodiversidad. Esos elementos podrían modificar una evaluación ambiental más amplia, aunque no eliminan los resultados obtenidos para emisiones, ocupación de suelo, acidificación y eutrofización.

La expansión de los modelos orgánicos también varía entre países. El crecimiento de la producción alemana de huevos ecológicos muestra cómo la demanda del consumidor y las normas de bienestar pueden transformar gradualmente la estructura del sector.

Cómo reducir la huella de los sistemas sin jaulas

El estudio propone mejorar los modelos sin jaulas en lugar de abandonar los avances en bienestar animal. Una mayor eficiencia alimenticia, mejor selección genética, reducción de enfermedades, control del picaje y disminución de la mortalidad permitirían producir cada huevo con menos recursos.

Las mejoras también pueden incluir un manejo más preciso de las raciones, selección de materias primas con menor impacto, aprovechamiento adecuado del estiércol, reducción de pérdidas de alimento, eficiencia energética y vigilancia sanitaria. Cada medida debe evaluarse dentro de las condiciones concretas de la granja.

Los sistemas con acceso al exterior afrontan además riesgos sanitarios que pueden obligar a aplicar confinamientos temporales. La experiencia sobre el confinamiento de aves y sus efectos en la producción de huevos evidencia que la bioseguridad, el bienestar y la rentabilidad pueden entrar en tensión durante una emergencia zoosanitaria.

Para los productores, el resultado central es que ninguna modalidad alcanza el mejor desempeño en todos los indicadores. La sostenibilidad de la avicultura requiere medir conjuntamente el bienestar de las gallinas, la conversión alimenticia, la mortalidad, el uso de tierra, las emisiones, la viabilidad económica y la continuidad del abastecimiento.

Una transición que necesita datos actuales y objetivos múltiples

Las decisiones regulatorias y comerciales sobre huevos sin jaula suelen responder a las expectativas de consumidores, distribuidores y organizaciones de bienestar animal. El estudio advierte que una transición nacional sin mejoras paralelas de productividad podría trasladar parte del problema hacia un mayor consumo de alimento, suelo y otros recursos.

Los resultados tampoco justifican presentar las jaulas como una solución ambiental completa. Los sistemas intensivos restringen comportamientos importantes para las aves y continúan generando impactos asociados con alimentos, energía, estiércol e infraestructura.

El desafío para la producción avícola consiste en desarrollar sistemas sin jaulas que conserven sus ventajas de bienestar y reduzcan sus desventajas actuales de eficiencia. Para ello serán necesarios datos recientes, evaluaciones locales y estrategias adaptadas a cada región, en vez de asumir que una sola etiqueta productiva garantiza simultáneamente el menor impacto ambiental y las mejores condiciones para los animales.

Fuentes referenciales:
Infobae — Impacto ambiental de la producción de huevos ecológicos
Royal Society Open Science — The environmental cost of welfare-driven policy changes in UK egg production
Universidad de Oxford — Evaluación de los sistemas ecológicos y camperos de producción de huevos



Mundo Agropecuario
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