La variante de baja patogenicidad H9N2 G5.5 fue identificada por primera vez en la Unión Europea y afecta a siete explotaciones avícolas húngaras.
Redactor: Raúl Méndez C.
Editor: Karem Díaz S.
Las autoridades sanitarias detectaron en Hungría dos episodios de influenza aviar de baja patogenicidad del subtipo H9N2. La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria, conocida como EFSA, contabiliza siete explotaciones avícolas afectadas y recomienda mantener una vigilancia estrecha sobre la evolución de la situación.
La detección adquiere relevancia porque corresponde al genotipo H9N2 G5.5, identificado por primera vez dentro de la Unión Europea. Aunque anteriormente ya se habían comunicado infecciones por virus H9N2 en territorio comunitario, los casos húngaros pertenecen a una composición genética que no se había registrado hasta ahora en el bloque.
Siete explotaciones avícolas bajo seguimiento
Los dos episodios notificados en Hungría involucran a siete granjas de aves de corral. La información disponible no describe un brote de influenza aviar altamente patógena, sino infecciones de baja patogenicidad, una clasificación relacionada con la capacidad del virus para causar enfermedad grave y mortalidad en las aves.
La baja patogenicidad no elimina la necesidad de control. Algunos virus pueden circular con signos clínicos leves o pasar inicialmente inadvertidos, por lo que la detección temprana, el diagnóstico veterinario y la trazabilidad de los movimientos entre explotaciones resultan esenciales.
Los productores deben prestar atención a cualquier alteración en la salud de las aves. La disminución del consumo de alimento, los problemas respiratorios, la caída de la producción de huevos o un comportamiento inusual pueden requerir una evaluación profesional. Varias de estas manifestaciones también aparecen en otras enfermedades respiratorias de los pollos, lo que hace necesario confirmar el agente mediante análisis de laboratorio.
Primer registro europeo del genotipo H9N2 G5.5
El elemento novedoso de los casos húngaros es la identificación del genotipo H9N2 G5.5. Este genotipo también ha estado relacionado con casos humanos aislados registrados en Oriente Medio y África occidental.
La información disponible no implica que se haya producido transmisión a personas en Hungría. La referencia a los antecedentes humanos explica por qué las autoridades europeas consideran necesario seguir de cerca el comportamiento del virus, su circulación entre aves y cualquier posible cambio epidemiológico.
La vigilancia de los virus de influenza aviar no se limita a las explotaciones donde aparece la infección. También incluye el análisis genético de las muestras, la investigación de las posibles vías de entrada y el seguimiento de otras granjas que hayan mantenido contactos directos o indirectos con los establecimientos afectados.
La gripe aviar altamente patógena disminuyó en primavera
La aparición del H9N2 G5.5 coincide con una reducción de las detecciones de influenza aviar altamente patógena en Europa durante la primavera de 2026. El informe trimestral de vigilancia de la EFSA prevé que el número de casos altamente patógenos permanezca bajo durante el verano.
La evolución favorable de las variantes altamente patógenas no significa que el riesgo sanitario haya desaparecido. La experiencia europea muestra que la situación puede variar por la circulación de aves silvestres, los contactos entre explotaciones y la introducción de virus con características genéticas diferentes.
En otros momentos de menor incidencia, las autoridades han flexibilizado restricciones, pero han insistido en conservar las medidas preventivas. El levantamiento del confinamiento de gallinas en España, por ejemplo, estuvo acompañado de recomendaciones para no reducir la vigilancia ni los protocolos de higiene.
EFSA y ECDC piden mantener la vigilancia
La EFSA y el Centro Europeo para la Prevención y el Control de las Enfermedades, ECDC, aconsejan a los Estados miembros observar cuidadosamente la evolución de los casos de Hungría. El seguimiento permitirá determinar si el genotipo permanece limitado a las explotaciones afectadas o si aparecen nuevas detecciones.
La coordinación entre los servicios veterinarios, los laboratorios de referencia y los responsables de las granjas será fundamental para identificar posibles conexiones epidemiológicas. También será necesario controlar los movimientos de aves, personas, vehículos, jaulas, equipos y materiales que puedan trasladar partículas contaminadas.
La vigilancia sanitaria de las aves de corral suele intensificarse cuando existen explotaciones próximas a humedales o corredores migratorios. Evitar el contacto entre aves domésticas y silvestres, proteger el agua y el alimento y controlar el acceso a las instalaciones reduce las oportunidades de introducción del virus.
Bioseguridad en las explotaciones avícolas
La detección húngara refuerza la importancia de aplicar medidas de bioseguridad incluso cuando disminuyen los brotes altamente patógenos. Las granjas deben mantener rutinas de limpieza y desinfección, limitar las entradas innecesarias y evitar compartir equipos sin una descontaminación previa.
Los trabajadores y visitantes pueden transportar material infeccioso en el calzado, la ropa o los vehículos. Por este motivo, los protocolos deben incluir zonas diferenciadas, ropa de uso exclusivo, limpieza de ruedas y control de los desplazamientos entre galpones.
La actuación rápida ya ha sido determinante frente a otros episodios europeos. Tras la detección de H5N1 en explotaciones de pavos, las autoridades aplicaron restricciones de movilidad, zonas de protección y medidas reforzadas para impedir la propagación hacia otras granjas avícolas en Alemania.
Los casos de Hungría serán observados por las instituciones europeas para conocer la extensión real del H9N2 G5.5. La prioridad inmediata es impedir que el nuevo genotipo se disperse entre explotaciones y obtener datos suficientes sobre su comportamiento en las aves de corral.
Fuente(s) referenciales
Top Agrar — Neuer Vogelgrippe-Genotyp aufgetaucht

