Intertropic prevé para 2026 un volumen ligeramente inferior a las 55.500 toneladas de 2025, con precios en origen próximos a un euro por kilo
Redactor: Luis Ortega
Editor: Camila Herrera R.
El sector español del mango inicia la campaña de 2026 con mejores condiciones hídricas y una producción que volverá a concentrarse casi por completo en Málaga y Granada. La Organización Interprofesional del Aguacate y el Mango de España, conocida como Intertropic, anticipa un volumen ligeramente inferior al alcanzado en 2025, cuando se contabilizaron 55.500 toneladas.
La previsión todavía es provisional porque el grueso de la recolección comenzará en septiembre y se extenderá hasta mediados o finales de octubre. Antonio Carpintero, director general de Intertropic, explicó que el resultado definitivo podría acercarse al registro de la campaña anterior a medida que más productores y operadores completen sus declaraciones.
Las lluvias permitieron dejar atrás una etapa marcada por la escasez de agua en las principales zonas productoras de Andalucía. Sin embargo, la recuperación hídrica no elimina los desafíos comerciales, laborales y logísticos de una cosecha que debe recolectarse y venderse en un periodo especialmente corto.
La Axarquía lidera una superficie de 6.200 hectáreas
España cuenta con alrededor de 6.200 hectáreas dedicadas al mango. La comarca malagueña de la Axarquía reúne cerca del 90 % de la producción, mientras que la Costa Tropical de Granada completa la mayor parte de la oferta nacional. Fuera de estas dos provincias, el cultivo mantiene una presencia mucho más reducida.
La concentración territorial responde a las condiciones climáticas del litoral mediterráneo andaluz, donde las temperaturas permiten desarrollar comercialmente una fruta de origen tropical. También existe una estructura formada por agricultores, cooperativas, centrales de acondicionamiento y operadores con experiencia en el manejo y la comercialización del producto.
El sector llega a la nueva campaña después de varios años condicionados por la sequía, especialmente en la Axarquía. La disponibilidad de agua sigue siendo una variable determinante para la floración, el desarrollo de los frutos, su calibre y la continuidad de las plantaciones, incluso cuando una temporada lluviosa mejora las reservas a corto plazo.
Seis a ocho semanas para colocar toda la producción
Uno de los principales desafíos será comercializar la cosecha dentro de una ventana de entre seis y ocho semanas. La entrada simultánea de grandes volúmenes puede ejercer presión sobre las centrales de manipulación, el transporte y los mercados si la salida del producto no mantiene el ritmo de la recolección.
Intertropic espera precios en origen similares a los de 2025, alrededor de un euro por kilogramo. La referencia representa una caída frente a los 1,63 euros por kilo alcanzados en 2024, aunque el comportamiento final dependerá del volumen disponible y de la capacidad de los operadores para distribuirlo sin generar acumulaciones.
La corta duración de la campaña obliga a coordinar el corte, la clasificación y la entrega. A diferencia de otros productos con calendarios más amplios, cualquier retraso puede concentrar todavía más la oferta y reducir el margen de maniobra de agricultores y comercializadores.
El 60 % del mango español se dirige al exterior
El mercado nacional absorbe alrededor del 40 % de la cosecha, mientras que el 60 % restante se exporta. Francia encabeza los destinos, seguida por Portugal, Países Bajos, Alemania e Italia, según los datos divulgados por Intertropic.
La cercanía a esos compradores permite recolectar el mango español con una madurez más avanzada que la fruta procedente de orígenes lejanos. La campaña europea se concentra entre septiembre y octubre, y la menor distancia logística facilita que el producto alcance los puntos de venta continentales en un plazo aproximado de 48 a 72 horas.
El mercado europeo también recibe mango de países extracomunitarios. Entre las referencias recientes figura la continuidad de las exportaciones dominicanas de mango hacia Europa, lo que refleja la diversidad de proveedores presentes en el continente durante distintas ventanas comerciales.
Intertropic sostiene que el principal elemento diferenciador del origen español es la calidad. Para protegerlo, la organización elaboró recomendaciones sobre el momento de recolección y el manejo comercial, con la expectativa de que puedan convertirse en una norma obligatoria en 2027.
La madurez de cosecha condiciona la experiencia del consumidor
Recolectar antes de que el fruto alcance el desarrollo adecuado facilita ciertas operaciones logísticas, pero puede perjudicar su sabor y la percepción del comprador. La interprofesional considera que una mala experiencia no afecta únicamente a una partida concreta, sino también a la reputación colectiva del mango cultivado en España.
El manejo posterior a la cosecha constituye otro punto crítico. Investigaciones sobre la conservación del mango durante el almacenamiento en frío muestran la importancia de reducir daños y preservar las características organolépticas a lo largo de la cadena.
La sanidad vegetal también forma parte de la protección productiva. El mango puede sufrir enfermedades que provocan pérdidas y restricciones comerciales, como demuestra la experiencia de detección de mancha negra bacteriana en plantaciones argentinas. La vigilancia, el diagnóstico temprano y la trazabilidad resultan esenciales para conservar la calidad de la oferta.
Falta mano de obra para una campaña intensiva
La necesidad de trabajadores durante un periodo muy concentrado representa otra preocupación. La recogida moviliza una elevada cantidad de fruta en pocas semanas, pero el sector tiene dificultades para encontrar personal disponible y alojarlo durante septiembre y octubre en municipios costeros con fuerte actividad turística.
Intertropic también señala el relevo generacional como un reto estructural. La actividad ha incorporado tecnologías para controlar el riego y administrar los recursos de las explotaciones, pero necesita atraer nuevos trabajadores y productores capaces de sostener el cultivo a medio plazo.
Al mismo tiempo, crece la demanda de mango de cuarta gama, presentado lavado, pelado, cortado y envasado para ensaladas, batidos y restauración. Este segmento aumenta alrededor de un 10 % anual y abre una salida adicional para el producto, aunque exige instalaciones, conservación y controles rigurosos de seguridad alimentaria.
La previsión de 2026 combina así mejores expectativas agrícolas con una producción posiblemente algo menor que la excepcional campaña de 2025. El resultado económico dependerá no solo de los kilos recolectados, sino también de preservar la calidad, escalonar la salida comercial y aprovechar eficazmente una ventana que apenas dura dos meses.
Fuentes referenciales:
La Razón
Organización Interprofesional del Aguacate y el Mango de España

