Alimentación animal

Menta para gallinas: alivio natural frente al calor

Publicado el 22/06/2026 · REDACCION

La menta puede ayudar a las aves en días calurosos, pero siempre debe acompañarse de agua fresca, sombra y buen manejo del gallinero.


Redactor: Javier Morales O.
Editor: Karem Díaz S.

Las gallinas sufren especialmente durante los días de calor porque no pueden sudar. Cuando la temperatura sube, su capacidad para regular el cuerpo se limita y pueden aparecer señales de estrés térmico, como jadeo, alas separadas del cuerpo, menor consumo de alimento y reducción en la puesta de huevos.

En este contexto, la menta se presenta como una ayuda sencilla para pequeños criadores y productores de traspatio. La planta puede ofrecer un efecto refrescante y aportar beneficios adicionales vinculados al bienestar de las aves, siempre dentro de un manejo responsable del gallinero.

Por qué el calor afecta tanto a las gallinas

Las aves de corral no eliminan el calor mediante sudoración. Para enfriarse, recurren al jadeo, abren las alas y buscan zonas ventiladas o sombreadas. Cuando el calor se mantiene durante varias horas, aumenta el riesgo de deshidratación, golpe de calor, problemas respiratorios y caída en la producción.

Este problema no es menor en la avicultura durante el calor, porque el estrés térmico puede alterar el comportamiento, el consumo de alimento y la calidad productiva del lote. En gallineros pequeños, la prevención depende de medidas simples pero constantes.

Cómo puede ayudar la menta

La menta puede ofrecerse fresca, seca o en forma de infusión fría. Sus aceites esenciales se asocian con un efecto refrescante y también pueden contribuir al bienestar respiratorio de las aves. Además, su aroma puede actuar como apoyo natural frente a insectos y pequeños roedores en el entorno del gallinero.

En la práctica, las hojas secas y trituradas pueden mezclarse con el alimento base. Una referencia de uso es añadir aproximadamente dos cucharadas por kilogramo de alimento, evitando excesos y observando la respuesta de las aves.

Otra opción es preparar una infusión. Para ello, se cubren brotes frescos de menta con agua caliente, se dejan reposar unos diez minutos y luego se diluye con agua fría antes de ofrecerla. La bebida nunca debe entregarse caliente.

Agua fresca y sombra siguen siendo lo principal

La menta no sustituye las medidas básicas contra el calor. Las gallinas necesitan agua limpia y fresca en lugares sombreados, buena ventilación, refugios secos y acceso a zonas donde puedan reducir la exposición directa al sol.

En días muy calurosos conviene revisar los bebederos varias veces, evitar que el agua se caliente y desplazar la alimentación principal hacia las horas más frescas de la mañana o la tarde. Estas prácticas coinciden con recomendaciones habituales para el cuidado de las gallinas en verano.

Un complemento dentro del manejo del gallinero

La menta también puede colgarse en ramas frescas dentro del gallinero durante la época de crecimiento de la planta. Así, las aves pueden picotearla de forma gradual según su interés. Esta alternativa resulta práctica para gallineros familiares y sistemas de pequeña escala.

El uso de plantas aromáticas forma parte de una tendencia más amplia hacia recursos naturales de apoyo en la crianza. En el caso de las aves, también se han estudiado otras alternativas vegetales, como el orégano en salud avícola, aunque cada planta debe emplearse con prudencia y sin reemplazar la atención veterinaria cuando hay enfermedad.

Bienestar animal en días de altas temperaturas

El calor obliga a reforzar el manejo diario. La cama debe permanecer seca, el gallinero necesita ventilación adecuada y las aves deben contar con espacio suficiente para separarse, descansar y buscar áreas frescas. La acumulación de humedad, suciedad o hacinamiento agrava el estrés térmico.

También es importante observar el lote. Gallinas apáticas, con jadeo intenso, alas muy separadas, debilidad o falta de reacción pueden requerir intervención inmediata. En sistemas sin jaulas o de traspatio, el bienestar de las gallinas depende tanto del ambiente como de la rutina de manejo.

La menta puede ser una herramienta útil, sencilla y económica para apoyar a las aves durante el verano. Pero su eficacia práctica depende de que se combine con sombra, agua fresca, ventilación, horarios adecuados de alimentación y vigilancia diaria del estado del gallinero.

Fuente(s) referenciales

Agrarheute