Agricultura

El pasado del microbioma condiciona al trigo frente a la sequía

Publicado el 24/09/2026 · REDACCION

Un estudio con suelos de un experimento de largo plazo en Alemania muestra que el manejo agrícola y la exposición climática dejan huellas microbianas cuyos efectos dependen también de la variedad de trigo


Redactor: Valentina Ríos
Editor: Luis Ortega

El historial de manejo agrícola y de exposición al clima puede dejar una huella duradera en los microorganismos del suelo y modificar posteriormente la respuesta del trigo a la sequía. Un estudio realizado a partir de suelos del Global Change Experimental Facility (GCEF), en Alemania, encontró que esas denominadas “herencias microbianas” influyeron tanto en el establecimiento de las plantas como en la composición de las comunidades de bacterias y hongos asociadas con sus raíces.

La investigación comparó microbiomas procedentes de parcelas sometidas durante años a agricultura orgánica o convencional y a condiciones climáticas ambientales o a un escenario experimental de clima futuro. Los microorganismos extraídos de esos suelos fueron utilizados para inocular sustrato esterilizado en el que se cultivaron dos variedades de trigo bajo sequía controlada en invernadero: Nordkap, considerada sensible al déficit hídrico, y SU Fiete, tolerante a la sequía.

Los resultados muestran una respuesta compleja: ningún tipo de microbioma resultó superior en todas las variables analizadas. Los microorganismos procedentes del manejo convencional y del clima ambiental favorecieron especialmente la germinación, mientras que la respuesta posterior bajo sequía dependió de la combinación entre la historia del microbioma y la variedad de trigo.

El suelo conserva una memoria del manejo agrícola

Las muestras utilizadas procedían del GCEF, una instalación experimental de largo plazo ubicada en Bad Lauchstädt, en el estado de Sajonia-Anhalt. Allí se mantienen parcelas sometidas a diferentes sistemas de uso de la tierra y tratamientos climáticos, lo que permite estudiar cómo años de condiciones contrastantes modifican los ecosistemas terrestres.

Para este trabajo se utilizaron cuatro combinaciones de antecedentes: agricultura convencional bajo clima ambiental, agricultura convencional bajo clima futuro, agricultura orgánica bajo clima ambiental y agricultura orgánica bajo clima futuro. De cada origen se extrajeron comunidades microbianas que posteriormente fueron trasladadas al experimento controlado con trigo.

El planteamiento parte de una cuestión cada vez más relevante para la agricultura: los microorganismos no responden únicamente a las condiciones presentes. Las comunidades que sobreviven y se reorganizan después de años de manejo o estrés pueden conservar efectos del pasado. Investigaciones de largo plazo ya han mostrado que una sequía prolongada puede transformar progresivamente el microbioma del suelo y modificar funciones relacionadas con los nutrientes.

Los microorganismos favorecieron la germinación del trigo

La inoculación microbiana aumentó la germinación en comparación con los controles que no recibieron microorganismos procedentes de los suelos experimentales. Sin embargo, la magnitud del efecto cambió según la procedencia de esas comunidades.

Los microbiomas asociados históricamente con agricultura convencional y clima ambiental produjeron los mayores porcentajes de germinación. Este resultado es importante porque muestra que la agricultura orgánica no generó automáticamente la respuesta más favorable en todas las etapas del cultivo y refuerza la necesidad de evaluar las funciones microbianas concretas en lugar de asumir ventajas generales a partir del sistema de manejo.

La complejidad de estas comparaciones también ha sido observada en otros sistemas productivos. Los análisis sobre la salud del suelo bajo manejos orgánicos y convencionales han mostrado que una mayor diversidad microbiana no necesariamente implica que todos los indicadores de funcionamiento o productividad sean superiores.

Nordkap y SU Fiete respondieron de manera diferente

La sequía permitió comprobar que el efecto del microbioma depende también de la genética de la planta. En Nordkap, la variedad sensible al déficit hídrico, el contenido de materia seca mostró su mayor incremento cuando las plantas fueron inoculadas con microbiomas procedentes de parcelas expuestas al tratamiento de clima futuro.

En SU Fiete ocurrió una respuesta distinta: la combinación de sequía con inoculantes procedentes del clima futuro produjo el menor contenido de materia seca. Los autores interpretan estas diferencias como evidencia de que la compatibilidad entre el hospedador vegetal y la historia de la comunidad microbiana es un componente importante de la respuesta al estrés.

Esta interacción entre trigo y microorganismos tiene antecedentes experimentales. Se ha observado que determinadas bacterias asociadas con el trigo pueden contribuir a su respuesta frente a sequía y temperaturas elevadas, mientras que otros trabajos muestran que las raíces modifican activamente las comunidades que se establecen a su alrededor.

El manejo orgánico dejó una comunidad microbiana diferente

El origen agrícola de los microorganismos fue uno de los factores más importantes para explicar las diferencias posteriores en las comunidades bacterianas y fúngicas de la rizosfera. Las plantas inoculadas con microorganismos procedentes de parcelas orgánicas albergaron una mayor cantidad de variantes de secuencia de amplicón exclusivas que las inoculadas con comunidades de origen convencional.

En las rizosferas asociadas con microbiomas de agricultura orgánica se identificaron 442 variantes bacterianas y 70 fúngicas exclusivas. En las comunidades derivadas del manejo convencional se contabilizaron 381 variantes bacterianas y 48 fúngicas exclusivas.

Además de esas diferencias, los investigadores detectaron un núcleo compartido considerable: 1.734 variantes bacterianas y 321 fúngicas colonizaron la rizosfera del trigo independientemente del origen agrícola del microbioma. Esto indica que una parte importante de la comunidad fue común, mientras otra fracción reflejó la historia de manejo del suelo.

El resultado guarda relación con estudios que han encontrado que el manejo orgánico prolongado puede enriquecer determinados grupos de microorganismos vinculados con la respuesta vegetal al estrés hídrico. Sin embargo, el nuevo trabajo demuestra que una comunidad más diversa o diferenciada no garantiza por sí sola una mejor respuesta de todas las variedades y en todas las fases del desarrollo.

Las bacterias y los hongos no respondieron igual

La estructura de las comunidades bacterianas de la rizosfera estuvo determinada por interacciones entre la historia agrícola y climática del microbioma, la variedad de trigo y el estrés hídrico. En los hongos, en cambio, el historial del sistema agrícola tuvo un peso particularmente marcado.

Los microbiomas procedentes de agricultura orgánica ayudaron a mantener la diversidad fúngica bajo sequía, una señal de que determinados efectos acumulados del manejo pueden persistir después de trasladar las comunidades microbianas a otro sustrato y someterlas a nuevas condiciones ambientales.

La respuesta diferenciada de bacterias y hongos es relevante porque el microbioma del suelo reúne organismos con funciones ecológicas distintas. La fertilización, el laboreo, los residuos vegetales y otras prácticas agrícolas pueden modificar esas relaciones. En ese sentido, el uso intensivo de fertilizantes también puede alterar microorganismos importantes para la nutrición y la tolerancia de los cultivos al estrés.

El experimento simuló un clima futuro de Alemania central

El GCEF permite estudiar simultáneamente los efectos del manejo de la tierra y del cambio climático. En sus tratamientos de clima futuro se combinan calentamiento y modificaciones estacionales de las precipitaciones para representar condiciones proyectadas para Alemania central hacia finales de siglo.

El tratamiento contempla un aumento de las precipitaciones en primavera y otoño y una reducción durante el verano, además del incremento térmico. Esas condiciones han actuado durante años sobre las parcelas y, por tanto, sobre los microorganismos utilizados posteriormente en el experimento con trigo.

La importancia agrícola de estudiar estas interacciones resulta evidente en una región donde los cereales ya enfrentan períodos de déficit hídrico. En 2026, la sequía afectó el desarrollo del trigo y la cebada en Alemania, mostrando cómo la disponibilidad de agua puede condicionar directamente el crecimiento de estos cultivos.

El microbioma no actúa independientemente de la variedad

El trabajo evita plantear una relación simple en la que un microbioma determinado garantice tolerancia a la sequía. Los resultados indican que una misma historia microbiana puede producir efectos diferentes dependiendo del genotipo del trigo y de la característica evaluada, desde la germinación hasta la acumulación de materia seca.

Esto implica que cualquier estrategia futura orientada a aprovechar comunidades microbianas para aumentar la resiliencia agrícola tendrá que considerar simultáneamente el manejo previo del suelo, las condiciones climáticas y las características genéticas del cultivo.

La investigación sobre estas interacciones continúa avanzando. El proyecto europeo EVOLVE, por ejemplo, estudiará cómo diferentes genotipos de trigo reclutan microorganismos de sus raíces y si esas asociaciones mejoran el uso de nutrientes y la respuesta a la sequía, una línea que coincide con la necesidad de comprender la compatibilidad entre plantas y microbiomas.

El nuevo estudio fue elaborado por Barkha Sharma, Michel-Leon Cigan, Martin Schädler y Hamed Azarbad y se publicó en 2026 en la revista Agriculture, Ecosystems & Environment. Sus resultados aportan evidencia de que el suelo conserva legados biológicos de las condiciones agrícolas y climáticas anteriores, pero también muestran que sus consecuencias para el cultivo no pueden separarse de la variedad vegetal que interactúa con esos microorganismos.

Fuentes referenciales:
Agriculture, Ecosystems & Environment
Helmholtz Centre for Environmental Research



Mundo Agropecuario
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