Ensayos con zinc, manganeso y cobre en dosis reducidas registraron una mejor conversión alimenticia y mayor resiliencia frente a Enterococcus cecorum
Redactor: Luis Ortega
Editor: Camila Herrera R.
La sustitución de dosis elevadas de zinc, manganeso y cobre inorgánicos por cantidades menores de estos minerales en forma bisquelada mejoró indicadores productivos y sanitarios en pollos de engorde, según investigaciones divulgadas en 2026 por Novus International y desarrolladas con la participación de Biofractal y la Universidad Estatal de Carolina del Norte, en Estados Unidos.
Los resultados proceden de ensayos distintos que evaluaron la conversión alimenticia, el crecimiento, la expresión de genes vinculados con el metabolismo y la respuesta de las aves ante condiciones de desafío. Uno de los estudios analizó los mecanismos moleculares asociados con la nutrición mineral, mientras otro expuso a los pollos a Enterococcus cecorum, bacteria relacionada con cojera, septicemia y mortalidad en la producción avícola.
Los hallazgos no indican que cualquier reducción de minerales produzca el mismo efecto. La respuesta estuvo asociada con fuentes bisqueladas específicas, dosis determinadas y dietas formuladas bajo condiciones experimentales. Por ello, su aplicación comercial debe ser evaluada por nutricionistas avícolas de acuerdo con la composición del alimento y las necesidades de cada sistema productivo.
Menores dosis sustituyeron fuentes minerales inorgánicas
En un ensayo de 49 días, los investigadores compararon zinc y manganeso suministrados como sulfatos inorgánicos a razón de 100 partes por millón de cada elemento con fuentes bisqueladas incluidas a 40 partes por millón. También probaron tres programas de cobre: cloruro tribásico de cobre a 125 partes por millón, cobre bisquelado a 30 partes por millón y sulfato de cobre a 10 partes por millón.
Para reproducir una presión sanitaria semejante a la que puede presentarse en instalaciones comerciales, las aves recibieron una dosis cinco veces mayor de una vacuna contra la coccidiosis. Dentro de ese modelo, los pollos alimentados con zinc y manganeso bisquelados alcanzaron mayor peso corporal a los 28 días y una conversión alimenticia más favorable entre los días 14 y 28 que aquellos que recibieron las formas sulfatadas.
El cobre bisquelado suministrado a 30 partes por millón mantuvo un desempeño comparable al cloruro tribásico incluido a 125 partes por millón. Las aves del programa bisquelado también presentaron menos lesiones en el proventrículo al terminar el estudio, de acuerdo con la información técnica difundida por la empresa.
La conversión alimenticia expresa la cantidad de pienso necesaria para producir una unidad de ganancia de peso. Una mejora de este indicador puede reducir el consumo de alimento por kilogramo producido, aunque su efecto económico depende del precio de la premezcla, el costo de la dieta completa, la mortalidad y el rendimiento final del lote.
El análisis genético explicó parte de la respuesta productiva
Los investigadores recolectaron muestras de hígado y músculo a los 28 días y analizaron el ARN mensajero para identificar diferencias en la actividad genética. No se modificó el ADN de los pollos: el procedimiento permitió observar qué genes y rutas metabólicas estaban más o menos activos bajo cada programa nutricional.
En el hígado, el zinc y el manganeso bisquelados se asociaron con una mayor actividad de genes relacionados con el aprovechamiento energético y el metabolismo anabólico. En el tejido muscular se observó una menor expresión de genes vinculados con la degradación de aminoácidos, un patrón compatible con un uso más eficiente de estos componentes para la acumulación de tejido magro.
El análisis también relacionó el cobre bisquelado con cambios en genes hepáticos que intervienen en el transporte de hierro y cobre, la sensibilidad al estrés celular y las señales metabólicas impulsadas por nutrientes. Estos resultados proporcionan una posible explicación biológica para las diferencias observadas en crecimiento y conversión, pero no significan que un solo mineral determine por sí mismo la formación de músculo.
La nutrición avícola exige equilibrar todos los componentes de la dieta. Investigaciones sobre el papel del calcio en la eficiencia de las aves también muestran que los minerales intervienen en procesos metabólicos, estructurales y enzimáticos que dependen de dosis y relaciones nutricionales adecuadas.
Respuesta frente a Enterococcus cecorum
Otro ensayo, realizado con la Universidad Estatal de Carolina del Norte, comparó minerales inorgánicos con fuentes bisqueladas en dosis inferiores durante un desafío experimental con Enterococcus cecorum. Esta bacteria puede encontrarse en la microbiota intestinal de aves sanas, pero determinados linajes están asociados con enfermedad sistémica, lesiones vertebrales, cojera y muerte.
Los grupos alimentados con minerales bisquelados registraron menor translocación bacteriana y conservaron mejor su desempeño durante el desafío. La información reseñada por AgroXXI indica además que estos pollos presentaron el nivel más bajo de mortalidad entre los grupos evaluados.
El resultado debe interpretarse como una mayor resiliencia dentro del modelo experimental y no como una prueba de que los minerales prevengan o curen por sí solos una infección. La diferenciación entre linajes patógenos y comensales de Enterococcus cecorum constituye un aspecto esencial para comprender por qué algunas variantes bacterianas causan enfermedad mientras otras conviven con las aves sin provocar signos clínicos.
El control en granja requiere combinar bioseguridad, calidad del agua, higiene, densidad apropiada, vigilancia de la locomoción, diagnóstico veterinario y manejo intestinal. La suplementación mineral puede apoyar las funciones fisiológicas del ave, pero no sustituye estas medidas ni los tratamientos indicados por profesionales ante un brote.
La salud intestinal influye en el aprovechamiento del alimento
Zinc, manganeso y cobre participan como cofactores enzimáticos y contribuyen a funciones relacionadas con tejidos, metabolismo, defensas antioxidantes e integridad de barreras. Su disponibilidad puede influir en cómo el pollo responde a desafíos que afectan el intestino y, por extensión, en la utilización de nutrientes.
Otros trabajos han examinado estrategias complementarias, como una molécula intestinal capaz de reforzar la inmunidad de los pollos frente a infecciones bacterianas. También se ha estudiado el empleo de proteasas exógenas para mejorar la eficiencia alimentaria y la salud intestinal.
Estas alternativas actúan mediante mecanismos diferentes y no deben considerarse intercambiables. La formulación debe evaluar su compatibilidad, la matriz nutricional, la calidad de las materias primas y la situación sanitaria del establecimiento antes de incorporar varios aditivos a una misma dieta.
Más disponibilidad no equivale a reducir sin control
Los minerales orgánicos quelados están unidos a moléculas que pueden modificar su estabilidad y disponibilidad durante la digestión. Esa característica permite estudiar si cantidades menores consiguen mantener o mejorar el desempeño frente a concentraciones superiores de sales inorgánicas.
Reducir la inclusión puede disminuir la cantidad de minerales no absorbidos que termina en las excretas, un aspecto relevante en explotaciones intensivas donde el estiércol se acumula o se emplea como fertilizante. Sin embargo, una dosis demasiado baja podría provocar deficiencias y comprometer crecimiento, huesos, inmunidad o calidad de la canal.
También debe considerarse que Novus International fabrica los productos bisquelados evaluados y participó en la divulgación de los resultados. La información ofrece datos de interés productivo, pero las decisiones comerciales se benefician de revisar los diseños completos, los análisis estadísticos y nuevas evaluaciones independientes en diferentes líneas genéticas, regiones y condiciones de manejo.
Los ensayos muestran que la fuente química de un micromineral puede ser tan importante como su concentración. Para el productor, la comparación no debe limitarse al precio por kilogramo de la premezcla: necesita contemplar el costo por ave, la conversión alimenticia, la viabilidad, la uniformidad del lote, la sanidad y la cantidad de minerales eliminados al ambiente.
Fuentes referenciales:
AgroXXI
Novus International – Expresión genética y minerales en pollos de engorde
Novus International – Investigaciones sobre desempeño y calidad avícola

