Un experimento de universidades alemanas vincula la exposición a la moxidectina con menos frutos, una mayor presencia de pulgones y cambios reproductivos en insectos benéficos
Redactor: Valentina Ríos
Editor: Eduardo Schmitz
Investigadores de la Universidad de Kiel y la Universidad de Tréveris, en Alemania, comprobaron que un desparasitante utilizado en animales de pastoreo puede alterar las relaciones entre plantas, insectos herbívoros y sus depredadores. El estudio evaluó una formulación comercial con moxidectina y fue publicado en la revista Science of the Total Environment.
El hallazgo amplía el conocimiento sobre los efectos ambientales de los medicamentos veterinarios. Aunque ya se habían documentado daños en organismos individuales expuestos a estos compuestos, esta investigación examinó cómo una formulación antiparasitaria puede repercutir simultáneamente en varios niveles de una cadena alimentaria simplificada.
La moxidectina pertenece al grupo de las lactonas macrocíclicas, sustancias de acción prolongada empleadas para controlar parásitos en animales. El organismo del ganado degrada solo una parte del compuesto, por lo que una proporción puede alcanzar el suelo a través del estiércol depositado durante el pastoreo o mediante la fertilización con purines y abonos sólidos.
Fresas, pulgones y sírfidos formaron la cadena experimental
El equipo construyó un modelo compuesto por plantas de fresa, el pulgón verde del melocotonero y el sírfido conocido como mosca de las flores de mermelada. La planta proporcionaba alimento a los dos insectos: los pulgones consumían su savia, mientras los sírfidos adultos obtenían polen y néctar de sus flores.
Las larvas del sírfido, a su vez, se alimentaban de los pulgones. Esta combinación permitió estudiar no solo respuestas independientes, sino también las conexiones entre una planta cultivada, un insecto herbívoro y su enemigo natural.
Los organismos fueron colocados en pequeñas jaulas protegidas contra la entrada de otros insectos. La mitad contenía macetas con suelo expuesto a la formulación Cydectin, cuyo ingrediente activo es la moxidectina, mientras las restantes funcionaron como controles sin el producto.
Durante el ensayo, los investigadores contabilizaron la producción de frutos, la población de pulgones y los huevos depositados por los sírfidos. El montaje corresponde a un experimento semicontrolado y, por tanto, sus resultados no deben interpretarse como una medición directa de todas las condiciones existentes en una explotación ganadera abierta.
Menos frutos y una multiplicación de los pulgones
Las plantas expuestas al desparasitante produjeron aproximadamente una cuarta parte menos de frutos que las plantas del grupo de control. Los científicos también observaron que los pulgones llegaron a multiplicarse por diez, aunque ese aumento ocurrió únicamente cuando no había larvas de sírfidos que ejercieran control sobre ellos.
Una de las explicaciones planteadas, todavía pendiente de confirmación, es que el producto podría debilitar las defensas naturales de la planta frente a los pulgones. Los autores no establecieron de manera definitiva el mecanismo responsable y señalaron que hacen falta nuevos análisis para diferenciar los efectos de la moxidectina, los demás componentes de la formulación y sus productos de degradación.
El resultado adquiere relevancia agropecuaria porque los insectos depredadores forman parte del control natural de organismos perjudiciales. La conservación de estas relaciones es uno de los beneficios asociados con la biodiversidad dentro de los sistemas agropecuarios, donde diferentes especies participan en la polinización, el reciclaje de nutrientes y la regulación de plagas.
Los insectos benéficos también modificaron su reproducción
Las hembras de sírfido que visitaron las flores de las plantas tratadas depositaron cuatro veces más huevos. Sin embargo, esos huevos presentaron una mayor variación de tamaño y parecían tener una viabilidad inferior, una combinación que podría reducir el éxito reproductivo de estos insectos.
El estudio no atribuye el cambio observado a una única causa. El equipo deberá determinar si las hembras reaccionaron a modificaciones en las plantas, al aumento de alimento disponible por la presencia de pulgones o a una exposición más directa a los residuos del medicamento.
La respuesta conjunta de las tres especies muestra por qué la evaluación de un producto veterinario puede resultar incompleta cuando se limita a medir la supervivencia de un solo organismo. Las alteraciones indirectas pueden desplazarse entre niveles de la red alimentaria y generar respuestas que no serían visibles en pruebas aisladas.
El estiércol puede trasladar residuos al suelo
Los desparasitantes son una herramienta importante para conservar la salud de los animales y evitar pérdidas productivas ocasionadas por parásitos. Los investigadores reconocen que prescindir completamente de estos tratamientos no suele ser una alternativa práctica para los ganaderos.
La atención se dirige, por tanto, a comprender mejor el destino ambiental de los principios activos y a diseñar formas de administración que compatibilicen la sanidad animal con la protección del agroecosistema. Otros medicamentos veterinarios también pueden permanecer activos después de su eliminación: se ha documentado que los residuos de antibióticos presentes en el estiércol pueden afectar la calidad del suelo y sus comunidades microbianas.
El suelo alberga organismos que intervienen en la descomposición de la materia orgánica, el ciclo de nutrientes y la estructura del terreno. Por ello, entender cómo la agricultura y la ganadería modifican la biodiversidad del suelo resulta fundamental para evaluar los efectos acumulativos de las prácticas productivas.
La evaluación ambiental deberá considerar redes completas
Los autores proponen que las futuras evaluaciones de medicamentos veterinarios incorporen relaciones ecológicas más complejas. El trabajo con moxidectina revela que un compuesto puede afectar la producción de una planta, modificar la abundancia de un herbívoro y alterar la reproducción de un insecto benéfico dentro del mismo sistema experimental.
También será necesario estudiar estos procesos bajo condiciones de campo, con diferentes suelos, concentraciones, especies ganaderas y regímenes de aplicación. La persistencia y distribución del medicamento pueden variar según el manejo del estiércol, las condiciones meteorológicas y las características de cada explotación.
El manejo de los pastos es otro componente de esa evaluación integrada. Investigaciones realizadas en fincas ganaderas han encontrado que el pastoreo de baja intensidad puede favorecer la diversidad de artrópodos, lo que demuestra que las decisiones sanitarias y productivas interactúan con la biodiversidad presente en el territorio rural.
El equipo alemán continuará investigando cómo la moxidectina, los ingredientes adicionales de la formulación y sus productos de degradación desencadenan las respuestas observadas. Esa separación será necesaria para establecer qué componente produce cada efecto y cómo se transmite a través de la cadena alimentaria.
Fuentes referenciales:
Phys.org y Universidad de Kiel
Science of the Total Environment

