Potasio en algodón: clave para el rendimiento


Ensayos de la Universidad de Arkansas muestran aumentos de hasta 70 % en suelos deficientes y efectos positivos sobre la calidad de la fibra


Redactor: Santiago Duarte
Editor: Eduardo Schmitz

El potasio vuelve a ocupar un lugar central en el manejo del algodón. En plena temporada de siembra 2026 en Estados Unidos, una investigación de la Arkansas Agricultural Experiment Station recuerda que este nutriente no solo influye en el rendimiento del cultivo, sino también en la calidad de la fibra que llega a cosecha.

El trabajo fue desarrollado por el programa de fertilidad de suelos de la University of Arkansas Division of Agriculture y publicado en el Soil Science Society of America Journal. Los resultados muestran que la fertilización potásica puede aumentar el rendimiento de fibra hasta en 70 % cuando el cultivo se establece sobre suelos con deficiencia de potasio.

Por qué el potasio importa en el algodón

El potasio participa en procesos básicos para la planta, como la fotosíntesis y la regulación del agua. En algodón, esas funciones tienen una relación directa con el desarrollo de la fibra, el llenado de las estructuras reproductivas y el rendimiento final de lint, es decir, la fibra útil separada de la semilla.

Gerson Drescher, profesor asistente de fertilidad de suelos en el Departamento de Ciencias de Cultivos, Suelos y Medio Ambiente de la estación experimental de Arkansas, explicó que la deficiencia de potasio se ha vuelto más común durante la última década en el cinturón algodonero de Estados Unidos. Una de las razones es el uso de cultivares modernos de alto rendimiento, que demandan más nutrientes para sostener su potencial productivo.

El hallazgo conecta con una regla básica de la fertilización del algodón: no basta con sembrar buenas variedades si el suelo no puede acompañar el crecimiento con una nutrición suficiente y equilibrada.

Ensayos en Arkansas durante dos campañas

La investigación incluyó 10 ensayos de campo realizados durante las temporadas de crecimiento de 2023 y 2024 en tres localidades de Arkansas. El objetivo fue medir la respuesta del algodón bajo riego por surcos a distintas condiciones de disponibilidad de potasio y a la aplicación de fertilizante potásico.

Los resultados fueron claros. En suelos con deficiencia, la fertilización con potasio elevó los rendimientos hasta en 70 %. En cambio, cuando los suelos ya tenían disponibilidad óptima del nutriente, el cultivo no mostró respuesta adicional. Esto refuerza la importancia del análisis de suelo antes de definir dosis, porque aplicar potasio donde no falta puede no traducirse en más rendimiento.

La investigación también encontró efectos positivos sobre el porcentaje de lint y sobre la calidad de la fibra. La elongación y la resistencia de la fibra estuvieron más relacionadas con la disponibilidad de potasio que otros parámetros de calidad. Este punto es importante para los productores, porque el algodón no se evalúa únicamente por volumen cosechado, sino también por atributos industriales de la fibra.

Recomendaciones actuales y manejo del suelo

Los resultados respaldan las recomendaciones vigentes en Arkansas para suelos con bajo contenido de potasio. Para algodón, las guías actuales sugieren aplicar antes de la siembra 140 libras de K₂O por acre en suelos con niveles “muy bajos” de potasio y 95 libras de K₂O por acre en suelos con niveles “bajos”.

Estas dosis se enmarcan en una estrategia conocida como “construir y mantener”. Primero se busca elevar los niveles bajos de nutrientes del suelo hasta un rango óptimo. Después se mantiene esa fertilidad reponiendo la cantidad que el cultivo extrae durante la cosecha o que se pierde del sistema.

La lógica no es muy distinta de otras decisiones de manejo del fósforo y potasio en cultivos agrícolas: la fertilización debe responder al diagnóstico del suelo, al potencial del cultivo y a la extracción real de nutrientes, no a aplicaciones automáticas sin medición previa.

Hojas, pecíolos y diagnóstico durante la campaña

Además de evaluar rendimiento y calidad, Maria Paula R. Prado, primera autora del estudio y exestudiante graduada en el laboratorio de Drescher, trabajó junto al equipo en métodos de monitoreo nutricional durante la temporada. El objetivo fue definir cómo medir mejor el estado de potasio de las plantas modernas de algodón.

El análisis de tejido vegetal ya es una herramienta útil para diagnosticar el estado nutricional del cultivo, pero hasta ahora faltaban concentraciones críticas de potasio para cultivares modernos y para distintos momentos del ciclo. Una duda práctica era si convenía tomar muestras de la hoja o del pecíolo, la pequeña estructura que une la lámina foliar con el tallo.

Los resultados indicaron que las concentraciones de potasio en el pecíolo tuvieron una relación más fuerte con el rendimiento relativo del algodón que las concentraciones medidas en la hoja. Aun así, los investigadores propusieron realizar pruebas de seguimiento durante toda la temporada tanto en hojas como en pecíolos para afinar el diagnóstico.

Una herramienta para decidir a tiempo

El segundo trabajo del equipo fue publicado en Agronomy Journal y se centró en definir concentraciones críticas de potasio en hoja y pecíolo para monitorear el estado nutricional del algodón. Drescher señaló que esta herramienta permitirá a los productores evaluar si su programa de fertilización potásica es suficiente o si el cultivo necesita aportes adicionales para proteger su potencial de rendimiento.

La línea de investigación continúa. El equipo busca definir la ventana de oportunidad para corregir deficiencias de potasio durante el ciclo y rescatar rendimiento, además de calibrar dosis para aplicaciones en temporada. Esta información puede ser especialmente útil cuando los síntomas aparecen tarde o cuando las condiciones del suelo limitan la disponibilidad del nutriente.

La disponibilidad de potasio también debe interpretarse dentro de una nutrición mineral más amplia. Un exceso o una carencia de un nutriente puede alterar la absorción de otros elementos, por lo que el análisis de suelo y el análisis foliar siguen siendo herramientas centrales para la nutrición mineral del suelo.

Calidad de fibra y agricultura de precisión

El estudio de Arkansas se suma a una tendencia más amplia: medir con mayor precisión cómo las decisiones agronómicas afectan no solo el rendimiento del algodón, sino también la calidad de la fibra. La disponibilidad de nutrientes, el agua, la temperatura y el manejo del suelo intervienen en el resultado final.

En años recientes, otros trabajos han buscado mejorar la capacidad de predecir rendimiento y calidad mediante modelos de cultivo. Ese enfoque también aparece en herramientas como el modelo de calidad del algodón, que integra condiciones ambientales, suelo y estrategias de manejo para apoyar decisiones productivas.

La investigación sobre potasio aporta una conclusión práctica: en suelos deficientes, corregir la nutrición potásica puede marcar diferencias importantes en rendimiento y fibra. En suelos con niveles adecuados, la prioridad cambia hacia el monitoreo y el mantenimiento, evitando gastos innecesarios y reduciendo riesgos de desequilibrios nutricionales.

Un mensaje directo para la campaña algodonera

Para los productores, el punto operativo es claro. Antes de ajustar fertilización, conviene conocer el nivel real de potasio del suelo. Si el análisis muestra deficiencia, las aplicaciones previas a la siembra pueden ser decisivas para sostener el rendimiento. Si el nivel es óptimo, el beneficio de una aplicación adicional puede ser limitado.

En un cultivo exigente como el algodón, el potasio no debe verse como un nutriente secundario. Su papel en la fotosíntesis, el manejo del agua, la elongación de la fibra y la resistencia del lint lo convierte en una pieza clave del paquete agronómico. La investigación de Arkansas no cambia el principio básico, pero lo refuerza con datos recientes de campo: donde falta potasio, el cultivo lo paga; donde se corrige a tiempo, el rendimiento y la calidad pueden responder con fuerza.

Fuente(s) referenciales

Phys.org / University of Arkansas: Adequate potassium management is key to maximizing cotton yield and fiber quality, researchers reiterate