La medida busca fortalecer la respuesta regional mediante articulación de capacidades técnicas, cooperación y recursos para proteger la producción, los medios de vida rurales y la seguridad alimentaria.
Los países de la región SICA, por su parte, ya vienen ejecutando sus propias estrategias y acciones de respuesta, de acuerdo con los impactos, condiciones y necesidades particulares de sus territorios y sectores productivos.
Ante la evolución del fenómeno El Niño y los desafíos que este escenario plantea para la producción agropecuaria, los países de la región SICA continúan fortaleciendo sus estrategias de respuesta de acuerdo con las condiciones, impactos y necesidades particulares de sus territorios y sectores productivos. Las acciones impulsadas por los ministerios de Agricultura incluyen medidas de monitoreo, gestión del riesgo, apoyo a la producción y fortalecimiento de la resiliencia de los sistemas agroalimentarios.
En julio anterior, en el marco del Consejo Agropecuario Centroamericano (CAC), se ratificó la Declaratoria del Estado Regional de Alerta Preventiva para el Sector Agropecuario, como un mecanismo para fortalecer la coordinación y articular la respuesta regional frente a los efectos y riesgos asociados al fenómeno El Niño 2026-2027.
La Declaratoria busca complementar las acciones que cada país ya viene ejecutando, fortaleciendo el intercambio de información y la coordinación entre los ministerios de Agricultura, así como la articulación de esfuerzos con organismos regionales, instituciones especializadas y socios de cooperación para este segundo semestre del año y primeros meses del 2027.
La respuesta regional se sustenta, además, en el seguimiento permanente de la información científica disponible. De acuerdo con la LXXXI Perspectiva del Clima de América Central para el período agosto-octubre de 2026, elaborada en el marco del Foro del Clima de América Central, el fenómeno El Niño se encuentra en una fase de intensidad fuerte, con altas probabilidades de alcanzar una intensidad muy fuerte entre octubre y diciembre de 2026.
Una alerta para anticiparse
La Declaratoria del Estado Regional de Alerta Preventiva debe entenderse como un mecanismo de coordinación frente a riesgos e impactos potenciales, y no como la declaración de una misma situación de emergencia en todos los países.
Cada Estado mantiene sus propias competencias y continúa aplicando sus planes, mecanismos de gestión del riesgo y medidas de respuesta de acuerdo con sus condiciones nacionales. La función de la Alerta Regional es sumar a esos esfuerzos, identificar necesidades comunes y facilitar una respuesta coordinada desde el ámbito regional.
La Declaratoria establece un marco regional para dar seguimiento a la evolución del fenómeno y facilitar una mayor articulación entre los países cuando existan desafíos o necesidades comunes. Bajo este mecanismo, el CAC busca conectar las prioridades identificadas por los ministerios con las capacidades técnicas, financieras y de cooperación que puedan contribuir a fortalecer la respuesta del sector agropecuario.
Esta coordinación regional se suma a las acciones que los países ya vienen desarrollando en sus propios territorios. Entre las medidas reportadas se encuentran la atención a familias afectadas por pérdidas de cosecha, el fortalecimiento de la agricultura familiar, la entrega de semillas e insumos, el acceso a seguros agropecuarios, ajustes en los calendarios de siembra y acciones de capacitación sobre el fenómeno ENOS, el uso eficiente del agua y prácticas para conservar la humedad del suelo.
También se han fortalecido los sistemas de monitoreo y vigilancia para anticipar riesgos asociados a sequías, plagas y otras amenazas, así como las acciones anticipatorias dirigidas a productores y territorios con mayores niveles de vulnerabilidad.
El Niño. Un tema que se atiende con visión de planificación
La planificación dentro de la Declaratoria contempla fortalecer temas estratégicos como la gestión y optimización del recurso hídrico, la tecnificación de la producción, el acceso a financiamiento y seguros agropecuarios, la disponibilidad de insumos y la exploración de alternativas que contribuyan a una producción más resiliente.
“No queremos construir una planificación solamente para el fenómeno de El Niño de este año o del próximo. Somos una región altamente vulnerable y necesitamos avanzar hacia planes de largo plazo, sostenibles y enfocados especialmente en las poblaciones rurales, para contar con mecanismos que nos permitan anticiparnos y actuar de manera más oportuna”, manifestó David Martínez, Secretario Ejecutivo del CAC.
El CAC mantiene especial atención sobre productos fundamentales para la alimentación regional, como maíz, frijol y arroz, ante la posibilidad de que las condiciones climáticas afecten los niveles de producción y, con ello, la disponibilidad y el comportamiento de los mercados.
La medida (declaratoria de Alerta) representa un paso para fortalecer la respuesta ante los posibles efectos de El Niño 2026-2027, pero también para avanzar hacia una visión de más largo plazo que permita a la región construir capacidades permanentes, proteger la producción agropecuaria y reducir la vulnerabilidad de las poblaciones rurales frente a los desafíos climáticos y de seguridad alimentaria.
Comunicado de prensa – Lic. Freddy Román Navarro (Asesor de Comunicación del CAC)


