Agricultura

Sudáfrica descubre un hongo contra el gusano ejército africano

Publicado el 24/08/2026 · REDACCION

El aislamiento natural de Metarhizium rileyi en pastizales de KwaZulu-Natal abre una posible vía de control biológico para proteger cultivos, forrajes y ganado


Redactor: Luis Ortega
Editor: Karem Díaz S.

Una científica de Sudáfrica identificó un hongo del suelo capaz de infectar y matar de forma natural las larvas del gusano ejército africano, una plaga migratoria que amenaza cultivos y pastizales en el este y el sur del continente. El hallazgo se produjo en campos de hierba kikuyo de la provincia de KwaZulu-Natal y podría facilitar el desarrollo de una nueva herramienta de control biológico.

La entomóloga Letodi Luki Mathulwe observó numerosas orugas muertas y cubiertas por una sustancia blanquecina durante el brote registrado en 2025. Después de recoger muestras y analizarlas en su laboratorio de Pietermaritzburg, su equipo confirmó que las larvas habían sido infectadas por un aislamiento local del hongo entomopatógeno Metarhizium rileyi.

El brote avanzó desde el norte de Sudáfrica

La infestación de 2025 comenzó en el norte del país y alcanzó KwaZulu-Natal en abril. Mathulwe, que entonces trabajaba para el departamento provincial de Agricultura, recibía llamadas diarias de productores preocupados por la aparición de grandes cantidades de orugas en sus campos.

La investigadora visitó explotaciones afectadas y encontró una diferencia llamativa: en algunas zonas las larvas continuaban consumiendo la vegetación, mientras que en determinados pastizales de kikuyo aparecían muertas, adheridas a las hojas o sobre la superficie del suelo.

Los cuerpos estaban cubiertos por esporas blancas y verdes, conocidas como conidios. La presencia de estas estructuras indicaba que un microorganismo estaba infectando a las larvas y utilizando sus tejidos para reproducirse y propagarse.

El análisis confirmó la presencia de Metarhizium rileyi, una especie que vive en el suelo y pertenece al grupo de los hongos entomopatógenos. Estos organismos infectan insectos y pueden emplearse como agentes biológicos, como ocurre en otros programas que estudian hongos naturales para controlar plagas agrícolas.

Primera identificación sobre esta plaga en Sudáfrica

El estudio constituye el primer informe sobre la presencia, aislamiento e infección natural exitosa de Metarhizium rileyi en poblaciones del gusano ejército africano en Sudáfrica. Los resultados fueron publicados en la revista científica Biocontrol Science and Technology.

El hongo ya había demostrado capacidad para infectar otras especies de orugas, incluido el gusano cogollero, pero faltaba documentar su acción natural sobre Spodoptera exempta en las condiciones agrícolas sudafricanas.

El hallazgo no significa que exista ya un producto disponible para los agricultores. Los investigadores todavía deben evaluar la eficacia, las dosis, las formulaciones, la producción a gran escala y el comportamiento del aislamiento bajo diferentes condiciones de campo.

El gusano ejército ataca cultivos y pastizales

El gusano ejército africano recibe su nombre por el desplazamiento colectivo de sus larvas, que avanzan en grupos densos a través de los campos. La etapa de oruga es la más destructiva porque los insectos consumen rápidamente las hojas y pueden dejar la vegetación prácticamente arrasada.

Entre los cultivos amenazados se encuentran el maíz, el sorgo, el mijo y la caña de azúcar. Las larvas también destruyen pastizales utilizados para alimentar animales, reduciendo la disponibilidad de forraje en las explotaciones ganaderas.

La plaga pertenece al mismo género que el gusano cogollero, aunque se trata de especies diferentes. La experiencia con el manejo integrado del gusano cogollero mediante parasitoides y hongos ofrece antecedentes relevantes para incorporar microorganismos a programas de protección vegetal.

Cuando las larvas completan su desarrollo se convierten en polillas capaces de migrar y establecer nuevas poblaciones. Esa movilidad dificulta contener los brotes únicamente mediante intervenciones locales una vez que la infestación se ha extendido.

Las pasturas infestadas también pueden enfermar al ganado

La amenaza no termina con la pérdida de vegetación. Cuando las larvas se alimentan de la hierba kikuyo, la planta puede liberar un compuesto cianogénico como mecanismo defensivo frente al insecto. Ese compuesto resulta tóxico para el ganado, principalmente para los bovinos.

Los animales afectados pueden presentar dolor abdominal, deshidratación, salivación excesiva, falta de coordinación y alteraciones cardíacas o respiratorias. También se ha descrito un comportamiento en el que el animal introduce la boca en el agua, pero no logra beber normalmente.

Controlar las orugas en los pastizales podría, por tanto, proteger simultáneamente la disponibilidad de alimento y la salud del rebaño. Esta doble dimensión explica la preocupación que provocan los brotes entre agricultores y ganaderos de las regiones afectadas.

Los insecticidas pierden eficacia cuando las larvas crecen

El método convencional más utilizado contra el gusano ejército africano consiste en aplicar insecticidas sintéticos a base de piretroides. Sin embargo, estos productos funcionan mejor durante las primeras fases larvarias, cuando las orugas miden aproximadamente entre uno y cinco milímetros.

Las poblaciones maduras muestran menor susceptibilidad, lo que reduce la posibilidad de conseguir un control completo cuando el brote se detecta tarde. La rapidez con la que las larvas avanzan y consumen las plantas acorta todavía más el tiempo disponible para intervenir.

Metarhizium rileyi podría cubrir parte de esa limitación si los ensayos confirman su eficacia sobre larvas de diferentes edades. Los investigadores deberán determinar también qué niveles de humedad y temperatura favorecen la infección, porque el desempeño de los hongos biológicos suele estar condicionado por el ambiente.

La experiencia con hongos entomopatógenos aplicados contra otras plagas muestra que un aislamiento eficaz en condiciones controladas no siempre produce el mismo resultado en todos los campos. La formulación y el momento de aplicación son factores decisivos.

Un brote destruyó hasta el 40 % del maíz de Zambia

Las infestaciones intensas pueden afectar la producción nacional de alimentos. Un brote registrado en 2017 habría destruido hasta el 40 % de la cosecha de maíz de Zambia, según la estimación citada en la información sobre el hallazgo.

Los brotes también pueden elevar los precios de los alimentos y aumentar la presión sobre los presupuestos públicos destinados a vigilancia, control y asistencia agrícola. En 2025, la plaga generó dificultades para productores de varios países del sur africano, entre ellos Zimbabue y Malawi.

El impacto es especialmente delicado para las explotaciones pequeñas que dependen del maíz, el sorgo o el ganado para su alimentación e ingresos. Una pérdida simultánea de cultivos y pasturas puede comprometer las reservas familiares, la venta de animales y la siguiente campaña.

El objetivo es transformar el aislamiento en biopesticida

La siguiente etapa será estudiar la producción masiva de esporas y desarrollar una formulación que pueda almacenarse, transportarse y aplicarse de manera segura durante los brotes. El producto también necesitaría superar los correspondientes procesos de evaluación y registro antes de llegar al mercado.

Los especialistas deberán comprobar que el aislamiento conserva su capacidad infectiva después de multiplicarse fuera del ambiente donde fue encontrado. Asimismo, será necesario evaluar su especificidad y sus posibles efectos sobre insectos que no constituyen el objetivo del tratamiento.

La utilización del hongo tendría mayor sentido dentro de un programa de manejo integrado que combine vigilancia, detección temprana, prácticas culturales, conservación de enemigos naturales y aplicación selectiva de productos autorizados. Una estrategia similar se aplica al incorporar baculovirus y otros agentes biológicos al control sostenible de orugas.

El descubrimiento ofrece una base científica para desarrollar una alternativa local, pero todavía requiere ensayos adicionales antes de recomendar su aplicación comercial. Si las pruebas confirman su eficacia, Metarhizium rileyi podría ampliar las opciones disponibles durante futuras invasiones del gusano ejército africano y reducir la dependencia exclusiva de insecticidas sintéticos.

Fuentes referenciales:
The Guardian
Biocontrol Science and Technology



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