Investigadores evaluaron cinco variedades de trigo del norte de China y destacaron a Liangxing-99 por su respuesta frente al estrés salino en etapas tempranas.
Redactor: Santiago Duarte
Editor: Eduardo Schmitz
Investigadores en China identificaron una variedad de trigo con alta tolerancia al estrés salino, un problema agrícola que avanza en distintas regiones del mundo por efecto del cambio climático, la sequía, las altas temperaturas y el deterioro de los suelos productivos.
El trabajo se centró en el área agrícola Huang-Huai-Hai, una importante región productora de trigo del norte de China que incluye Hebei, Shandong, Pekín y Tianjin. Allí, la salinidad del suelo se ha convertido en una presión creciente para los cultivos de cereales.
La salinidad amenaza tierras agrícolas productivas
Actualmente, cerca del 7 % de la superficie terrestre mundial está afectada por salinización del suelo, con una extensión estimada en 950 millones de hectáreas. El problema puede volver improductivas tierras antes fértiles y limitar la capacidad de los cultivos para absorber agua y nutrientes.
En trigo, el exceso de sal actúa como una presión fisiológica severa: extrae agua de las raíces, altera el equilibrio celular, favorece la acumulación de compuestos tóxicos y bloquea procesos esenciales como la fotosíntesis.
La búsqueda de variedades más resistentes forma parte de una respuesta agrícola más amplia ante los efectos de la salinidad del suelo, que afectan el crecimiento vegetal, la respiración, la clorofila y el rendimiento de los cultivos.
Cinco variedades de trigo bajo prueba
El consorcio de investigadores chinos evaluó cinco variedades de trigo utilizadas o adaptadas a la región Huang-Huai-Hai: Ji-6358, Jimai-22, Keyi-5214, Liangxing-99 y Nongda-3432. Todas presentan diferencias en fondo genético, duración del ciclo, altura de planta y rendimiento.
Para comparar su tolerancia, las plántulas fueron expuestas a concentraciones de cloruro de sodio entre 0 y 150 milimoles. En el nivel más alto, la solución nutritiva se acercó a una condición similar al agua de mar, suficiente para causar deshidratación rápida en muchas plantas de trigo.
La evaluación de genotipos tolerantes al estrés salino también se ha convertido en una línea de interés en otros programas de mejoramiento, incluida la selección de trigo tolerante a la sal mediante herramientas digitales y análisis de datos.
Liangxing-99 y Jimai-22 mostraron mejor respuesta
Dos variedades destacaron por encima del resto: Liangxing-99 y Jimai-22. Mientras otras plantas redujeron su crecimiento o se secaron bajo alta salinidad, estas dos continuaron acumulando biomasa verde y mantuvieron una respuesta fisiológica más estable.
El análisis interno de las plántulas mostró que las variedades más resistentes activaron mecanismos de defensa molecular. Entre ellos estuvo la acumulación de azúcares solubles y prolina, compuestos que funcionan como osmoprotectores y ayudan a retener agua dentro de las células.
Además, estas plantas conservaron niveles más altos de clorofila, un rasgo clave para sostener la fotosíntesis bajo estrés. En condiciones salinas, mantener la capacidad fotosintética puede marcar la diferencia entre detener el crecimiento o seguir desarrollándose.
Defensa antioxidante frente al daño celular
El estrés salino también puede provocar daño oxidativo dentro de los tejidos vegetales. Bajo esas condiciones se forman compuestos reactivos, como peróxido de hidrógeno, que dañan membranas celulares y elevan sustancias asociadas a degradación, como el malondialdehído.
En Liangxing-99 y Jimai-22 se activaron enzimas antioxidantes como superóxido dismutasa y catalasa. Estas enzimas ayudan a neutralizar radicales libres y reducen el daño en los tejidos, lo que explica parte de la mayor resistencia observada.
El manejo de suelos salinos no depende únicamente de la genética. También se estudian estrategias agronómicas, enmiendas y fertilización, como la aplicación de yeso en suelos salinos, que puede mejorar el crecimiento radicular y la absorción de nutrientes en determinados sistemas.
Un gen clave en la variedad más resistente
El resultado más destacado apareció en Liangxing-99. El análisis genético mostró que, bajo niveles críticos de sal, esta variedad activó con fuerza un gen regulador llamado ZFP34. Este gen funcionó como un interruptor molecular capaz de coordinar varias respuestas de defensa.
ZFP34 activó genes relacionados con la producción de antioxidantes y también el gen fotosintético RbcS. Esa respuesta coordinada permitió que Liangxing-99 mantuviera crecimiento y actividad fisiológica aun bajo presión salina intensa.
La identificación de marcadores bioquímicos y genéticos en etapas tempranas puede acelerar la selección de trigo para ambientes difíciles. En lugar de esperar varios ciclos de campo, los mejoradores pueden detectar desde plántula qué materiales poseen mejores probabilidades de tolerar suelos salinos.
Una base genética para recuperar tierras salinizadas
Los autores consideran que las variedades élite identificadas, en especial Liangxing-99, pueden servir como base genética para crear nuevas líneas de trigo adaptadas a suelos salinizados. El objetivo es ampliar la producción en áreas que hoy tienen limitaciones severas para el cultivo convencional.
La mejora de suelos salino-alcalinos también es una prioridad para la seguridad alimentaria en China y otros países. Investigaciones recientes han planteado que recuperar esas tierras puede ampliar el uso agrícola y reducir la presión sobre áreas productivas, como se analiza en trabajos sobre suelo salino-alcalino y seguridad alimentaria.
El avance chino muestra cómo la adaptación agrícola al cambio climático combina genética, fisiología vegetal y manejo del suelo. Para el trigo, encontrar variedades capaces de seguir creciendo bajo estrés salino puede ser decisivo en regiones donde la sal avanza sobre tierras fértiles.
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