Agricultura

España refuerza la genética de sus colmenas con abeja negra canaria

Publicado el 27/06/2026 · REDACCION

La entrega de reinas procedentes de La Palma a apicultores de Lanzarote busca conservar una raza autóctona clave para la apicultura y la polinización


Redactor: Luis Ortega
Editor: Eduardo Schmitz

España avanza en la conservación de la abeja negra canaria mediante la entrega de abejas reinas procedentes de La Palma a la Asociación de Apicultores de Lanzarote. La iniciativa busca mejorar la genética de las colmenas, preservar una raza autóctona del archipiélago y fortalecer la actividad apícola en un contexto de creciente preocupación por la salud de los polinizadores.

Los ejemplares fueron entregados por la Granja Agrícola Experimental del Cabildo de Lanzarote, como respuesta a una demanda del sector apícola local. Aunque la actuación se desarrolla en Canarias, su interés va más allá del ámbito insular: forma parte de los esfuerzos por proteger recursos genéticos adaptados a territorios específicos y útiles para la producción agropecuaria.

Una raza autóctona con valor para la apicultura española

La abeja negra canaria es una raza adaptada a las condiciones ambientales del archipiélago. Su conservación resulta importante porque las abejas locales pueden presentar rasgos de adaptación al clima, a la flora disponible y al manejo tradicional de las colmenas.

En apicultura, la genética de las reinas tiene un papel central. De ellas depende buena parte del comportamiento de la colonia, su renovación poblacional, su productividad y su capacidad de adaptación. Por eso, la introducción de reinas seleccionadas permite reforzar colmenas sin perder identidad genética local.

Este tipo de estrategias conecta con otros trabajos orientados a fortalecer la sanidad y resistencia de las colmenas, como los programas para desarrollar abejas resistentes a parásitos.

De La Palma a Lanzarote

Las abejas reinas entregadas proceden de La Palma y fueron destinadas a apicultores de Lanzarote. La operación busca mejorar la calidad genética de las colmenas de la isla y apoyar la conservación de la raza negra canaria dentro del propio archipiélago.

La entrega fue canalizada a través de la Asociación de Apicultores de Lanzarote, que incorporará los ejemplares al trabajo de los apiarios. Para el sector, disponer de reinas de origen conocido permite planificar mejor la reposición de colonias y reducir riesgos asociados a la pérdida de líneas adaptadas.

Conservación genética y producción apícola

La conservación de razas autóctonas no es solo una cuestión patrimonial. En agricultura y ganadería, los recursos genéticos locales pueden aportar resiliencia frente a condiciones ambientales cambiantes, enfermedades y presión productiva.

En el caso de las abejas, esa conservación tiene además una dimensión ecológica. Las colmenas contribuyen a la polinización de cultivos y plantas silvestres, un servicio esencial para la producción alimentaria y para la biodiversidad agrícola.

La importancia de estos servicios ha sido documentada en estudios sobre insectos polinizadores y calidad de hábitats agrícolas.

Reinas seleccionadas para fortalecer colmenas

La mejora genética mediante abejas reinas seleccionadas permite trabajar sobre rasgos de interés para los apicultores: estabilidad de la colonia, comportamiento defensivo, productividad, adaptación al entorno y capacidad sanitaria.

En una colmena, la reina es el eje reproductivo. Su calidad genética condiciona el desarrollo de la población y la continuidad del apiario. Por eso, la entrega de reinas de raza negra canaria representa una herramienta técnica para reforzar el manejo apícola.

La genética de las abejas también es objeto de investigación científica, como muestran estudios sobre cómo un tira y afloja genético puede influir en el destino de una abeja melífera.

Apicultura, polinización y agricultura

La apicultura cumple una función productiva y ambiental. Además de miel y otros productos de la colmena, aporta polinización a cultivos, frutales, huertos y ecosistemas naturales.

En un momento en que los polinizadores enfrentan presión por pérdida de hábitat, enfermedades, parásitos, uso de fitosanitarios y cambios climáticos, proteger razas adaptadas se vuelve una línea estratégica para los países con actividad agropecuaria.

Las medidas de apoyo a los polinizadores también incluyen la mejora de hábitats, la disponibilidad de flores y la creación de corredores ecológicos, como se ha planteado en iniciativas sobre corredores biológicos agrícolas.

Un caso local con lectura nacional

La entrega de abejas reinas en Lanzarote muestra cómo una acción concreta puede formar parte de una política más amplia de conservación genética. España cuenta con territorios agrícolas muy diversos, y esa diversidad exige proteger especies, razas y variedades adaptadas a condiciones locales.

Para Canarias, la abeja negra canaria representa un recurso propio. Para la apicultura española, el caso subraya la importancia de preservar líneas genéticas locales como parte de una estrategia de sostenibilidad, producción y biodiversidad.

Fuente(s) referenciales

La Voz de Lanzarote