Agricultura

La UE aprueba el primer aditivo alimentario para abejas

Publicado el 08/07/2026 · REDACCION

El producto, basado en molibdeno, busca mejorar la supervivencia invernal de las colonias y marca un precedente regulatorio para la nutrición apícola en Europa


Redactor: Luis Ortega
Editor: Eduardo Schmitz

La Unión Europea dio un paso inédito en la regulación de la nutrición animal al respaldar la primera autorización de un aditivo para piensos destinado a insectos, en este caso abejas melíferas. El producto estará orientado a mejorar la tasa de supervivencia de las colonias durante el invierno, una etapa crítica para la apicultura y para la estabilidad de los servicios de polinización agrícola.

La decisión fue apoyada por los Estados miembros de la UE a partir de una evaluación científica de la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria, EFSA, y de una propuesta de la Comisión Europea. La autorización definitiva permitirá que el aditivo pueda llegar al mercado comunitario antes de que termine 2026.

El avance tiene una importancia que va más allá del sector apícola. Las abejas melíferas son esenciales para la polinización de numerosos cultivos y forman parte de la infraestructura biológica que sostiene la producción de alimentos. Por eso, cualquier innovación regulada que ayude a mejorar la supervivencia de las colonias interesa directamente a la agricultura, la ganadería, los ecosistemas y la seguridad alimentaria.

Un aditivo para usar entre temporadas de miel

El aditivo aprobado está compuesto por molibdeno en forma de quelato con EDTA. Su uso estará limitado a abejas melíferas y se administrará entre dos temporadas de producción de miel, no durante el periodo de cosecha. Los apicultores podrán mezclarlo con jarabe de azúcar o pan dulce para reforzar los recursos disponibles de las colonias antes del invierno.

La Comisión Europea indicó que el objetivo es mejorar la supervivencia invernal de las colmenas. Ese detalle es clave: no se trata de un producto diseñado para aumentar la producción de miel de forma directa, sino de una herramienta nutricional y zootécnica orientada a reducir pérdidas en una fase del año en la que muchas colonias pueden debilitarse o desaparecer.

El invierno representa uno de los momentos más exigentes para las abejas. Las colonias deben conservar calor, administrar sus reservas y sostener su organización interna durante semanas o meses de baja actividad exterior. Esa vulnerabilidad ya ha sido observada en investigaciones sobre la supervivencia de las abejas en invierno, donde la nutrición aparece como un factor decisivo.

Qué evaluó la EFSA

La EFSA evaluó la seguridad y la eficacia del aditivo para abejas melíferas y abejorros. El Panel FEEDAP concluyó que el producto MoNa es seguro para ambas especies al nivel máximo recomendado de 8 miligramos por colmena y por alimentación, siempre que se utilice bajo las condiciones establecidas.

La evaluación también concluyó que su uso en nutrición animal es seguro para el consumidor y para el ambiente. Sin embargo, la EFSA advirtió que el producto debe considerarse sensibilizante cutáneo y respiratorio, por lo que la exposición por inhalación o contacto dérmico debe minimizarse durante su manipulación.

En cuanto a la eficacia, el dictamen científico fue prudente. El panel no pudo concluir que el aditivo sea eficaz como aditivo nutricional en abejas melíferas y abejorros, pero sí consideró que la suplementación con MoNa a 8 miligramos por colmena tiene potencial de eficacia como aditivo zootécnico en abejas melíferas. Para abejorros, no pudo establecer una conclusión de eficacia.

Por qué importa para la apicultura europea

La autorización abre una nueva etapa para la apicultura porque introduce oficialmente a los insectos dentro del ámbito de los aditivos para piensos en la UE. Hasta ahora, este tipo de regulación estaba asociada principalmente a especies ganaderas tradicionales, pero la importancia económica y ecológica de los polinizadores ha empujado a revisar el enfoque.

Las abejas melíferas no solo producen miel. También sostienen servicios de polinización en cultivos frutales, hortícolas, oleaginosos y de semillas. Su desempeño como polinizadoras ha sido analizado en trabajos sobre la eficacia de las abejas melíferas, una cuestión central para entender su papel dentro de los sistemas agrícolas.

En los últimos años, la pérdida de colonias ha sido vinculada a múltiples factores: estrés nutricional, enfermedades, parásitos, exposición a plaguicidas, pérdida de hábitat, cambio climático y manejo insuficiente de recursos florales. La aprobación de este aditivo no resuelve por sí sola esos problemas, pero suma una herramienta regulada al manejo sanitario y nutricional de las colmenas.

Molibdeno, nutrición y supervivencia de colonias

El molibdeno es un oligoelemento presente en procesos biológicos de distintos organismos. En el caso de las abejas, la línea de investigación evaluada por la EFSA se relaciona con la posibilidad de apoyar la resiliencia de las colonias durante periodos de estrés, especialmente antes y durante el invierno.

Los estudios citados por la evaluación científica apuntan a que la suplementación con compuestos de molibdeno puede contribuir a reducir la mortalidad invernal en colonias de abejas melíferas. La Comisión Europea, sin embargo, ha planteado la autorización dentro de condiciones específicas de uso, lo que refuerza la idea de que no se trata de una aplicación general e ilimitada.

Para el productor apícola, la diferencia es importante. Un aditivo autorizado no sustituye la buena gestión de la colmena, la disponibilidad de alimento, el control sanitario, la renovación de reinas, la vigilancia de varroa ni la protección frente a contaminantes. Es una herramienta adicional dentro de un manejo integral.

Polinizadores, biodiversidad y agricultura

La Comisión Europea vinculó la votación favorable con la Estrategia de Biodiversidad de la UE para 2030 y con la Iniciativa de Polinizadores de la UE, que buscan revertir el declive de los polinizadores silvestres para 2030. Aunque el aditivo está dirigido a abejas melíferas gestionadas, el contexto político es más amplio: proteger la polinización como servicio ecosistémico y productivo.

La agricultura depende de una red diversa de insectos polinizadores. Las abejas manejadas son una parte importante, pero también existen abejorros, abejas solitarias y otros insectos que cumplen funciones esenciales en cultivos y ecosistemas. La relación entre producción agrícola y hábitats de calidad para polinizadores muestra que la nutrición de colmenas debe acompañarse de paisajes agrícolas más favorables.

En ese sentido, una innovación nutricional para abejas melíferas puede ser útil, pero no debe interpretarse como reemplazo de políticas de biodiversidad. Sin flores disponibles, sin reducción de riesgos por plaguicidas y sin ambientes adecuados, las colmenas seguirán enfrentando presiones acumuladas.

Un precedente regulatorio para nuevos desarrollos

La autorización del primer aditivo para piensos destinado a insectos también puede abrir la puerta a nuevos desarrollos en nutrición apícola. La decisión muestra que la UE está dispuesta a evaluar productos específicos para especies no tradicionales cuando existan datos científicos suficientes sobre seguridad, condiciones de uso y posibles beneficios.

Este precedente puede estimular investigación en suplementos, bioactivos, herramientas nutricionales y tecnologías de manejo orientadas a reducir pérdidas de colonias. También exigirá controles claros para evitar que el mercado apícola se llene de productos sin evidencia suficiente o con promesas superiores a las respaldadas por la evaluación científica.

La salud de las abejas no depende de una sola variable. Estudios sobre protección de abejas frente a pesticidas muestran que muchas prácticas deben ser evaluadas con mayor rigor antes de presentarse como soluciones. La autorización europea del aditivo de molibdeno va precisamente en esa dirección: avanzar solo después de una revisión científica y con condiciones de uso definidas.

Una herramienta más para el invierno apícola

El valor práctico de esta decisión estará en su aplicación real por parte de los apicultores europeos. Si el producto llega al mercado antes de fin de año, deberá integrarse en calendarios de manejo, alimentación suplementaria, preparación de colmenas y control sanitario previo al invierno.

La administración entre temporadas de miel también busca evitar interferencias con la producción comercial. Esa restricción permite separar el objetivo del aditivo —mejorar la supervivencia invernal— de la cosecha de miel, un aspecto sensible para consumidores, productores y autoridades regulatorias.

Para la agricultura, el mensaje de fondo es claro: la protección de las abejas ya no puede tratarse solo como un asunto ambiental o apícola. Es una condición productiva. Cada colonia que sobrevive al invierno puede representar más polinización disponible para la siguiente campaña agrícola, mayor estabilidad en cultivos dependientes de insectos y más resiliencia en territorios rurales.

Fuente(s) referenciales

Diario Veterinario: La UE aprueba el primer aditivo alimentario para abejas melíferas

Comisión Europea: Animal nutrition: EU approves first feed additive for honeybees

EFSA Journal: Safety and efficacy of a feed additive consisting of molybdenum in form of a chelate with EDTA for honeybees and bumblebees



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