Animales y Aves

África oriental refuerza la alerta sanitaria por riesgo de fiebre del Valle del Rift

Publicado el 31/10/2026 ·

La FAO y la IGAD advierten que las lluvias asociadas a El Niño pueden favorecer la transmisión de esta enfermedad entre el ganado entre octubre de 2026 y enero de 2027.


Redacción: Redacción Mundo Agropecuario
Editor: Eduardo Schmitz

La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y la Autoridad Intergubernamental para el Desarrollo (IGAD) emitieron el 30 de octubre de 2026 una alerta sanitaria ante el aumento del riesgo de fiebre del Valle del Rift en África oriental. La advertencia responde a las condiciones meteorológicas asociadas al fenómeno de El Niño, que podrían favorecer la proliferación de mosquitos transmisores de esta enfermedad viral y comprometer la salud de los rebaños.

Las instituciones identifican a Etiopía, Kenia, Somalia, Sudán del Sur, Tanzania y Uganda entre los países con mayor riesgo. También señalan un incremento de las condiciones favorables para la transmisión en Burundi y Ruanda, mientras otras zonas del océano Índico y la península arábiga presentan niveles de riesgo menores, aunque crecientes.

La alerta no significa que se hayan confirmado nuevos brotes en todos estos territorios. Se trata de una evaluación preventiva basada en previsiones meteorológicas, condiciones ambientales y vigilancia epidemiológica, destinada a orientar las actuaciones de los servicios veterinarios antes de que puedan producirse emergencias sanitarias.

Una enfermedad que amenaza a bovinos, ovinos y caprinos

La fiebre del Valle del Rift es una enfermedad viral que afecta a diferentes especies ganaderas, especialmente ovejas, cabras, bovinos, búfalos y camellos. Su transmisión se produce principalmente mediante mosquitos infectados, aunque el desplazamiento de animales portadores también puede contribuir a su propagación geográfica.

Además de sus consecuencias para la producción pecuaria, constituye una zoonosis, ya que las personas pueden infectarse por contacto directo con animales enfermos o materiales de origen animal contaminados.

Esta doble dimensión sanitaria exige coordinación entre los servicios veterinarios, las autoridades de salud pública y los responsables de la vigilancia ambiental.

Las enfermedades transmitidas por vectores representan un desafío recurrente para la ganadería. La importancia de comprender su comportamiento también se observa en investigaciones sobre la actividad de insectos transmisores de enfermedades del ganado durante el invierno, que muestran por qué la vigilancia debe adaptarse a las condiciones ambientales reales.

Las lluvias de El Niño elevan el riesgo de transmisión

El elemento central de la nueva advertencia es la relación entre las precipitaciones intensas, las inundaciones y la reproducción de los mosquitos que pueden transmitir el virus.

Según la evaluación difundida por la FAO, las condiciones actuales de El Niño presentan similitudes con las registradas durante 1997 y 1998, cuando África oriental experimentó una de las mayores epidemias y epizootias de fiebre del Valle del Rift documentadas.

Las previsiones indican que sectores del sur de Etiopía, Kenia y el centro y sur de Somalia podrían recibir precipitaciones particularmente abundantes. Para determinadas áreas se estima una probabilidad superior al 90 % de acumular más de 400 milímetros de lluvia durante el periodo considerado.

Las precipitaciones pueden generar nuevas superficies de agua estancada, favorecer la reproducción de mosquitos y dificultar simultáneamente el acceso de los servicios veterinarios a explotaciones ganaderas aisladas.

El riesgo no depende únicamente de la cantidad de lluvia. También intervienen la distribución de los animales, sus movimientos comerciales o estacionales, la presencia de vectores y la capacidad de detectar rápidamente infecciones.

Tanzania concentra la mayor superficie con condiciones favorables

La herramienta de alerta temprana de la FAO para la fiebre del Valle del Rift identifica actualmente a Tanzania como el país con la mayor superficie clasificada con condiciones adecuadas para la transmisión.

Le siguen Etiopía, Kenia, Sudán del Sur y el sur de Sudán. El sistema también ha detectado nuevas áreas ambientalmente favorables en el sur de Somalia, Ruanda y Burundi.

Las proyecciones para el periodo comprendido entre octubre de 2026 y enero de 2027 indican que estas condiciones podrían extenderse hacia otros territorios, incluido Uganda, si se mantienen las precipitaciones previstas.

La extensión de las zonas favorables no debe interpretarse como una estimación de animales infectados. El sistema identifica condiciones de riesgo, pero no sustituye las pruebas diagnósticas ni confirma por sí mismo la circulación del virus.

Vigilancia veterinaria y preparación de los servicios ganaderos

Ante este escenario, la FAO y la IGAD recomiendan reforzar la vigilancia epidemiológica basada en el riesgo, preparar suministros esenciales y disponer anticipadamente de vacunas cuando corresponda, conforme a las estrategias sanitarias nacionales.

También consideran prioritario mejorar el intercambio de información entre países, especialmente en territorios donde los movimientos de animales atraviesan fronteras y conectan distintas zonas de pastoreo.

La experiencia acumulada en África demuestra que las enfermedades infecciosas pueden afectar profundamente la estabilidad de los sistemas ganaderos. Los esfuerzos de investigación y prevención forman parte de las estrategias científicas destinadas a proteger el ganado africano frente a diferentes amenazas sanitarias.

En las explotaciones rurales, la preparación incluye observar posibles signos de enfermedad, comunicar oportunamente las sospechas a los servicios veterinarios y seguir las medidas oficiales de prevención y control de vectores.

La importancia del manejo ambiental también se refleja en las recomendaciones para reducir la presencia de mosquitos y moscas en instalaciones ganaderas, aunque las medidas concretas deben adaptarse a cada especie transmisora y enfermedad.

Una alerta preventiva para proteger la producción rural

La fiebre del Valle del Rift constituye una amenaza especialmente importante en regiones donde numerosas familias dependen de la cría de animales para obtener alimentos, ingresos y medios de subsistencia.

Un brote puede provocar pérdidas directas de animales y generar dificultades adicionales para la comercialización, los desplazamientos de rebaños y la continuidad de las actividades productivas.

Por ello, las autoridades internacionales insisten en actuar antes de que se produzca una expansión de la enfermedad. La disponibilidad de información meteorológica, la vigilancia veterinaria y la coordinación entre países pueden ayudar a orientar las intervenciones hacia los territorios más expuestos.

La FAO utiliza para estas evaluaciones una plataforma que integra datos satelitales, previsiones climáticas, información epidemiológica y análisis especializados. Su finalidad es identificar áreas de riesgo con hasta tres meses de anticipación y facilitar decisiones preventivas.

La alerta del 30 de octubre establece así una prioridad sanitaria concreta para los próximos meses: fortalecer la capacidad de detección y respuesta en África oriental durante un periodo en el que las condiciones climáticas podrían favorecer la transmisión de la fiebre del Valle del Rift.

Fuente referencial:
FAO e IGAD — Alerta sobre el riesgo de fiebre del Valle del Rift en África oriental, 30 de octubre de 2026