Cultivos

Argentina aumenta un 30,7 % la molienda de maní en 2026

Publicado el 08/10/2026 ·

La industria procesó 213.942 toneladas entre enero y agosto, mientras las exportaciones de maní y derivados crecieron un 22,7 % y generaron 753 millones de dólares


Redacción: Redacción Mundo Agropecuario
Editor: Eduardo Schmitz

La industria del maní en Argentina registró un importante crecimiento durante los primeros ocho meses de 2026. Según los datos publicados el 7 de octubre por la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca del Ministerio de Economía, la molienda nacional alcanzó las 213.942 toneladas entre enero y agosto, un incremento del 30,7 % respecto al mismo período de 2025.

El avance estuvo acompañado por una mayor producción de aceite, pellets y otros derivados, además de un aumento de las exportaciones. Durante el período analizado, Argentina comercializó en el exterior 661.784 toneladas de maní y productos derivados, con ingresos por 753 millones de dólares.

Las cifras muestran una expansión de la actividad agroindustrial vinculada con este cultivo, que tiene una presencia destacada en la provincia de Córdoba y forma parte de las cadenas agrícolas orientadas a los mercados internacionales.

La novedad no se limita al incremento de la cantidad procesada. El crecimiento simultáneo de la molienda y de las exportaciones refleja una mayor actividad en diferentes etapas de la cadena, desde el aprovechamiento industrial del grano hasta la comercialización de sus productos.

La molienda supera las 213.000 toneladas en ocho meses

De acuerdo con el informe oficial, las plantas procesadoras argentinas molieron 213.942 toneladas de maní entre enero y agosto de 2026. El volumen representa un crecimiento interanual del 30,7 %.

La molienda es una actividad industrial que permite transformar la materia prima agrícola en productos destinados a diferentes usos comerciales. En el caso del maní, una parte de esa transformación está orientada a obtener aceite y subproductos sólidos.

El aumento de la actividad procesadora resulta relevante porque permite aprovechar el cultivo más allá de su comercialización como grano, ampliando las alternativas de utilización de la producción.

Sin embargo, el crecimiento de la molienda no debe confundirse con un incremento equivalente de la cosecha nacional. La información difundida por la Secretaría de Agricultura corresponde específicamente al volumen procesado durante los primeros ocho meses del año.

El informe tampoco establece que el aumento se deba exclusivamente a una mayor superficie sembrada, a mejores rendimientos agrícolas o a nuevas inversiones industriales.

La expansión del procesamiento se incorpora a una tendencia de actividad en distintas cadenas oleaginosas argentinas. Durante 2026, Argentina también registró máximos de exportación de aceites de soja y girasol, un antecedente que permite observar la importancia de la transformación industrial de los cultivos en el comercio agropecuario.

Aceite y pellets concentran la producción industrial

La Secretaría de Agricultura detalló que la molienda de maní generó 84.147 toneladas de aceite, 109.011 toneladas de pellets y 12.310 toneladas de otros subproductos agroindustriales durante el período comprendido entre enero y agosto.

Los pellets constituyeron el mayor volumen entre las categorías de productos informadas, seguidos por el aceite de maní.

El aceite obtenido a partir del cultivo tiene aplicaciones alimentarias e industriales, mientras que los subproductos sólidos pueden destinarse a diferentes aprovechamientos según su composición, calidad y las condiciones de comercialización.

En particular, los materiales derivados de la extracción de aceite pueden tener interés para la alimentación animal cuando cumplen los requisitos nutricionales y sanitarios correspondientes.

La posibilidad de obtener varios productos a partir de una misma materia prima contribuye a diversificar las alternativas comerciales de la industria procesadora.

El informe oficial presenta las cantidades producidas, pero no desglosa el valor económico individual del aceite, los pellets y los demás subproductos. Tampoco especifica qué proporción de cada categoría fue destinada al consumo interno o a la exportación.

Las exportaciones crecen un 22,7 % y generan 753 millones de dólares

El desempeño industrial estuvo acompañado por una expansión del comercio exterior. Entre enero y agosto de 2026, Argentina exportó 661.784 toneladas de maní y productos derivados, un volumen un 22,7 % superior al registrado durante los mismos meses de 2025.

El valor total de esas operaciones alcanzó los 753 millones de dólares, de acuerdo con los datos publicados por el Gobierno argentino.

La cifra de exportaciones comprende tanto maní como productos derivados. Por ello, no corresponde interpretarla como un volumen integrado únicamente por aceite o por maní sin procesar.

La evolución del sector forma parte de un escenario en el que el comercio agroindustrial mantiene una participación importante en la economía argentina. Durante el primer semestre, las exportaciones argentinas de granos y derivados industriales superaron los 60,7 millones de toneladas, según un balance publicado anteriormente.

Aunque ambos indicadores corresponden a períodos y conjuntos de productos diferentes, muestran la relevancia de las cadenas agrícolas y de procesamiento dentro de las ventas internacionales del país.

En el caso del maní, la combinación de mayor molienda y crecimiento exportador constituye una señal de dinamismo comercial, sin que los datos disponibles permitan atribuir toda la expansión a una sola causa.

China y Europa figuran entre los principales compradores

El informe de la Secretaría de Agricultura identifica a China, la Unión Europea, Reino Unido, Australia y Chile entre los principales destinos internacionales del maní argentino y sus derivados.

La presencia de compradores en Asia, Europa, Oceanía y América del Sur muestra la distribución geográfica de los mercados atendidos por esta cadena agroindustrial.

La diversificación de destinos puede resultar relevante para un sector exportador, ya que permite participar en mercados con diferentes necesidades de abastecimiento y condiciones comerciales.

No obstante, la información oficial no presenta un desglose de toneladas o ingresos para cada destino. Por tanto, no permite establecer con precisión qué porcentaje de las exportaciones correspondió a China, la Unión Europea o los demás compradores mencionados.

El crecimiento del comercio exterior también exige mantener condiciones adecuadas de calidad, procesamiento y conservación de los productos. En el caso del maní, estos aspectos son especialmente importantes para cumplir los requisitos alimentarios y sanitarios establecidos por los mercados de destino.

La producción primaria sostiene la expansión agroindustrial

Detrás de la molienda y las exportaciones se encuentra una cadena que comienza con el establecimiento del cultivo y continúa con la cosecha, el acondicionamiento, el almacenamiento y el procesamiento de la materia prima.

Argentina cuenta con una trayectoria productiva importante en el cultivo de maní, especialmente en Córdoba, donde se concentran actividades agrícolas e industriales vinculadas con esta oleaginosa.

La calidad de la semilla, las condiciones del suelo, el manejo agronómico y la protección de la cosecha son factores que influyen en la disponibilidad y las características de la materia prima destinada a las plantas procesadoras.

En este ámbito, la investigación agrícola ha desarrollado soluciones específicas para el cultivo. Un ejemplo es el biopolímero creado por investigadores del INTA y la Universidad Nacional de Córdoba para proteger las semillas de maní, diseñado para reducir daños durante la manipulación y favorecer su utilización en la siembra.

Este tipo de investigaciones corresponde a una etapa distinta de la cadena productiva respecto a la molienda industrial, pero demuestra la diversidad de actividades que intervienen en el desarrollo del sector manisero argentino.

Para los agricultores, el desempeño industrial y exportador representa una referencia importante sobre la actividad de los mercados compradores. Sin embargo, las cifras de procesamiento y ventas externas no permiten determinar por sí solas la rentabilidad obtenida por cada productor.

Qué indican las cifras sobre el sector manisero argentino

Los resultados publicados el 7 de octubre muestran dos tendencias verificables: un incremento del 30,7 % en la molienda de maní y un crecimiento del 22,7 % en el volumen exportado durante los primeros ocho meses de 2026.

La industria produjo más de 84.000 toneladas de aceite y superó las 109.000 toneladas de pellets, mientras el conjunto de exportaciones de maní y derivados generó ingresos por 753 millones de dólares.

Estos indicadores permiten dimensionar la actividad alcanzada por la cadena, pero no constituyen todavía un balance definitivo del año. Los resultados correspondientes a septiembre, octubre, noviembre y diciembre deberán incorporarse para conocer el desempeño completo de 2026.

También será necesario observar la evolución de la producción agrícola, los precios internacionales y la demanda de los principales compradores para evaluar las condiciones que sostendrán la actividad en los próximos meses.

Por ahora, el dato central es que Argentina incrementó considerablemente el procesamiento industrial de maní y amplió sus ventas externas durante enero-agosto de 2026, consolidando la importancia económica de una cadena que combina agricultura, transformación industrial y comercio internacional.

Fuente referencial:
Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca de Argentina — La molienda de maní creció un 30,7 % entre enero y agosto, 7 de octubre de 2026