Bovino

Argentina moviliza ganado ante el avance del agua y El Niño

Publicado el 13/08/2026 · REDACCION

Las lluvias extraordinarias reducen el terreno disponible en el norte de Santa Fe, donde algunos productores trasladan sus rodeos o venden animales ante el riesgo de nuevos anegamientos


Redactor: Valentina Ríos
Editor: Eduardo Schmitz

Productores ganaderos del norte de Argentina están trasladando bovinos hacia terrenos más elevados debido al exceso de agua acumulado en el departamento de Vera, en la provincia de Santa Fe. La saturación de los campos, sumada a la posibilidad de nuevas precipitaciones asociadas a El Niño, ha reducido los lugares donde los animales pueden alimentarse y descansar con seguridad.

Vera alberga alrededor de 700.000 bovinos, aunque esa cifra representa el inventario departamental y no la cantidad de animales que serán movilizados. El problema se concentra principalmente en los rodeos situados en los Bajos Submeridionales y las islas, mientras todavía no existe una estimación precisa de las cabezas trasladadas.

Las lluvias superaron el promedio anual en cuatro meses

En Vera y Pintado se acumularon más de 1.100 milímetros de lluvia durante los primeros cuatro meses de 2026, de acuerdo con datos de la Secretaría de Recursos Hídricos de Santa Fe recogidos por LA NACION. La media anual de la zona ronda los 900 milímetros, por lo que el volumen recibido en ese breve periodo saturó los suelos y ralentizó el escurrimiento.

La situación confirma la necesidad de adaptar las explotaciones frente a los excesos hídricos que afectan el manejo ganadero en Santa Fe y Chaco. Cuando los potreros quedan anegados, disminuye la superficie utilizable y aumenta la presión de los animales sobre las zonas que permanecen secas.

Los Bajos Submeridionales abarcan más de cinco millones de hectáreas entre el norte de Santa Fe, el sur del Chaco y el sudeste de Santiago del Estero. Su escasa pendiente dificulta la salida del agua, que puede permanecer durante semanas sobre los campos y limitar el acceso del ganado a pasturas y áreas de descanso.

Campos altos y alquileres ya no cubren la demanda

Ante el avance del agua, algunos productores trasladan la hacienda hacia los denominados domos, las partes más elevadas del terreno. Sin embargo, la capacidad disponible comienza a agotarse y resulta cada vez más difícil encontrar campos para alquilar dentro o fuera del departamento.

Las alternativas dependen de la situación de cada establecimiento. Algunos ganaderos movilizan los animales dentro de su propia explotación; otros los llevan varios kilómetros hacia campos ubicados más al sur. También se registran envíos a recría y ventas parciales de rodeos para reducir la carga sobre las superficies afectadas.

La venta no responde necesariamente a un deterioro inmediato del ganado. Las pasturas se mantienen verdes y el estado general de los animales todavía es bueno, según los testimonios recogidos por el medio argentino. La decisión surge de la falta de terreno firme y de la incertidumbre sobre la duración de las lluvias.

Los caminos rurales complican la salida de los bovinos

El traslado de hacienda enfrenta además un obstáculo logístico. Numerosos caminos rurales del departamento son de tierra y quedan intransitables después de varios días de precipitaciones, lo que retrasa el ingreso de camiones y puede impedir la evacuación oportuna de los animales.

Esta combinación de campos saturados, menor disponibilidad de alquileres y accesos deteriorados obliga a revisar con anticipación la carga animal, las rutas de transporte y las alternativas comerciales. El contexto también incide sobre un sector cuya evolución estructural se analiza en el artículo sobre el potencial productivo de la ganadería argentina.

El Niño amplía la incertidumbre para la producción

La posible consolidación de El Niño durante la segunda mitad de 2026 incrementa la preocupación, pero no permite determinar por sí sola cuánto lloverá en cada establecimiento. Las decisiones deben apoyarse en pronósticos regionales, condiciones del suelo y capacidad de drenaje, como plantea el análisis sobre los riesgos de El Niño para el agro argentino.

El escenario contrasta con los periodos de sequía que anteriormente afectaron a la región. Los productores pasan ahora de administrar la escasez de agua a enfrentar anegamientos que restringen el pastoreo, deterioran los caminos y elevan los costos de movilización.

Aunque los precios de la hacienda permiten realizar ventas en condiciones favorables, desprenderse de vientres y reducir rodeos representa una decisión productiva de largo alcance. El comportamiento del mercado, abordado también en el seguimiento de los márgenes de la ganadería argentina, ofrece una salida económica, pero no elimina el impacto que supone perder animales en explotaciones construidas durante generaciones.

Fuente referencial:
LA NACION



Mundo Agropecuario
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