El corte anticipado con maquinaria adaptada del cultivo de maní recuperó más semillas y podría reducir la labranza, aunque el sistema aún necesita perfeccionamiento
Redactor: Luis Ortega
Editor: Eduardo Schmitz
Investigadores de la Universidad de Australia Occidental evaluaron en Capel, Australia Occidental, un método para cosechar semillas de trébol subterráneo antes de que el cultivo se seque por completo. La alternativa utiliza maquinaria modificada para la recolección de maní y busca reducir las pérdidas, las operaciones sobre el terreno y la dependencia de antiguas cosechadoras por succión.
El trébol subterráneo, Trifolium subterraneum, entierra parcialmente las estructuras que contienen sus semillas. Esta característica protege el material reproductivo frente al pastoreo y permite la regeneración de las praderas, pero también impide emplear las cosechadoras convencionales utilizadas en cultivos cuyas semillas permanecen sobre la superficie.
Una industria dependiente de cosechadoras antiguas
La producción comercial de semillas utiliza principalmente la cosechadora Horwood-Bagshaw, un equipo de succión introducido en la década de 1960 y cuya fabricación terminó a comienzos de los años noventa. Antes de recoger las semillas, los productores deben labrar y rastrillar repetidamente el terreno para desenterrar los frutos.
El proceso convencional requiere una mediana de seis pasadas de labranza y rastrillado antes de la aspiración, mientras que la obtención de semilla limpia puede elevar el total a unas 11 operaciones con maquinaria. Además de aumentar los costos de combustible, trabajo y mantenimiento, este manejo altera la estructura del suelo, elimina residuos protectores y genera grandes cantidades de polvo.
La investigación sobre los efectos de la labranza intensiva sobre el suelo ha mostrado que reducir las perturbaciones puede ayudar a conservar funciones relacionadas con el almacenamiento de agua, el carbono orgánico y la actividad biológica.
El método adapta equipos empleados en cultivos de maní
Los investigadores probaron una excavadora de maní modificada que corta las raíces por debajo del suelo, levanta las plantas y las deposita en hileras con las estructuras que contienen las semillas todavía unidas. El material puede secarse posteriormente en el campo para completar una segunda etapa de recogida y trilla.
El ensayo se realizó sobre un cultivo comercial de trébol subterráneo. Las parcelas fueron cortadas y levantadas el 25 de noviembre y el 1 de diciembre de 2022, mientras que el tratamiento convencional se cosechó con una Horwood-Bagshaw el 14 de febrero de 2023, después de la preparación habitual del terreno.
La maquinaria logró levantar y formar las hileras, pero durante las pruebas se acumularon suelo y malezas en algunos componentes. Los científicos señalaron que serán necesarias modificaciones adicionales del equipo, además de ajustes en el manejo del lote, antes de plantear su utilización comercial.
El corte anticipado recuperó una mayor proporción de semillas
El tratamiento realizado el 25 de noviembre alcanzó una eficiencia de extracción del 100 %, mientras que el corte del 1 de diciembre recuperó el 84,2 % de las semillas disponibles. La cosecha convencional por succión obtuvo el 61,3 %. El rendimiento potencial total no presentó diferencias entre los tratamientos, lo que indica que gran parte de la producción ya estaba formada antes del secado completo de las plantas.
La fecha de recolección, sin embargo, influyó en la calidad. Las semillas obtenidas el 25 de noviembre registraron una germinación del 82,6 %, frente al 98 % de las recogidas el 1 de diciembre y el 97,5 % del sistema Horwood-Bagshaw. Las semillas cortadas anticipadamente también pesaron entre un 12 % y un 17,1 % menos que las cosechadas mediante succión.
La emergencia de las plántulas siguió una tendencia semejante, aunque su peso seco fue mayoritariamente comparable entre los tratamientos. Los resultados muestran que existe una ventana durante la maduración en la que pueden equilibrarse la retención de semillas, la eficiencia de extracción y la capacidad de germinación.
Comprobar la calidad fisiológica después de la recolección continúa siendo fundamental, pues la madurez, la humedad y el secado condicionan la viabilidad. Estas variables también forman parte de las recomendaciones para evaluar la germinación de semillas recién cosechadas.
El trébol subterráneo sostiene praderas y rotaciones
El trébol subterráneo es la leguminosa anual de pastura más sembrada en el sur de Australia. Además de proporcionar forraje nutritivo, establece una relación con bacterias capaces de fijar nitrógeno atmosférico, lo que beneficia a otras especies de la pradera y a los cultivos incorporados posteriormente en la rotación.
El papel agronómico de estas asociaciones se relaciona con el funcionamiento de las bacterias simbióticas de las leguminosas, que forman nódulos en las raíces y transforman el nitrógeno en compuestos aprovechables por las plantas.
Las mezclas de gramíneas y tréboles también pueden mejorar la alimentación ganadera y disminuir la dependencia de fertilizantes nitrogenados. Experiencias con praderas mixtas destinadas al pastoreo de ovejas han documentado ventajas productivas frente a los monocultivos de raigrás.
La segunda etapa mecánica todavía no fue probada
Durante el ensayo, las semillas depositadas en las hileras fueron recogidas manualmente. Por tanto, el estudio comprobó la viabilidad del corte y levantamiento como primera etapa, pero no evaluó todavía una recogida y trilla completamente mecanizadas.
El nuevo sistema permanece en fase experimental y no constituye un reemplazo comercial inmediato de las cosechadoras por succión. Su desarrollo deberá resolver la presencia de suelo y malezas en la maquinaria, determinar el momento óptimo para diferentes variedades y ambientes, y comprobar el desempeño de todo el proceso a escala productiva.
Si esas limitaciones se resuelven, el corte anticipado podría conservar una mayor cantidad de frutos, reducir las pasadas de maquinaria y disminuir la perturbación del terreno. La alternativa ofrecería a la industria australiana otra opción frente al envejecimiento de las cosechadoras Horwood-Bagshaw y a los costos ambientales del método tradicional.
Fuentes referenciales:
Phys.org
AgriFutures Australia
Crop & Pasture Science


