Ganadería

Australia reduce los parásitos ovinos mediante el manejo de pasturas

Publicado el 22/10/2026 ·

Una demostración de campo en Victoria encontró menores recuentos de huevos de parásitos en ovejas cuando los potreros se prepararon previamente con bovinos o mediante una interrupción del pastoreo.


Redacción: Redacción Mundo Agropecuario
Editor: Eduardo Schmitz

Una experiencia ganadera desarrollada en Gelantipy, en el estado australiano de Victoria, ha obtenido resultados favorables en el control de parásitos gastrointestinales de las ovejas mediante cambios en el manejo de los potreros. La demostración, impulsada por Agriculture Victoria y cofinanciada por Meat & Livestock Australia, comprobó que el pastoreo previo con bovinos y la interrupción del uso ovino de determinadas parcelas pueden disminuir la exposición de los rebaños a larvas infecciosas.

Los resultados forman parte del proyecto Enhancing Sheep Worm Control, que se encuentra en su segundo año de ejecución. La iniciativa busca identificar prácticas de manejo que permitan reducir la presión parasitaria durante una etapa especialmente delicada de la producción: el período de parto y las primeras semanas de vida de los corderos.

La principal novedad consiste en los resultados obtenidos durante 2025 y difundidos en la edición de primavera de 2026 del boletín técnico Sheep Notes. La experiencia documentó diferencias medibles entre los animales mantenidos en pasturas utilizadas previamente por ovejas y aquellos introducidos en potreros preparados mediante otras estrategias.

Una demostración con tres modalidades de manejo

El trabajo fue presentado por Ben Blomfield, consultor veterinario, y Keren Walker, de Agriculture Victoria. Los especialistas evaluaron una demostración productiva destinada a estudiar cómo la preparación de las parcelas antes del parto puede modificar la exposición de ovejas y corderos a nematodos gastrointestinales.

El proyecto comparó tres estrategias: el mantenimiento de ovejas en pasturas convencionales, la utilización previa de bovinos y una interrupción del ciclo de pastoreo mediante un cultivo.

El objetivo era disminuir la presencia de larvas infecciosas de tercer estadio, conocidas como L3, que pueden encontrarse en los pastos y ser ingeridas por los animales mientras se alimentan.

Antes de establecer los grupos, los investigadores realizaron controles de huevos de parásitos en las heces. Posteriormente, el 17 de agosto de 2025, las ovejas gestantes recibieron un tratamiento antiparasitario previo al parto y fueron distribuidas entre las tres modalidades de manejo.

Esta preparación permitió observar las diferencias posteriores en la contaminación parasitaria y evaluar el comportamiento de los grupos durante los meses siguientes.

Los recuentos de huevos mostraron diferencias importantes

Los resultados fueron especialmente visibles después del parto. En octubre de 2025, el grupo de control mantenido en pasturas utilizadas por ovejas presentó recuentos medios superiores a 600 huevos de parásitos por gramo de heces.

En noviembre, los valores del grupo de control descendieron hasta situarse ligeramente por debajo de 300 huevos por gramo.

En cambio, los animales de los grupos sometidos a las estrategias alternativas registraron valores inferiores a 300 huevos por gramo durante octubre y menores de 200 en noviembre.

Los responsables de la demostración señalaron que tanto el pastoreo previo con bovinos como la interrupción mediante un cultivo produjeron recuentos significativamente menores que los registrados en el grupo de control.

Entre las dos estrategias, el pastoreo previo con bovinos proporcionó la mayor reducción de la exposición parasitaria en los dos momentos de seguimiento.

Estos resultados son relevantes porque el control de los nematodos gastrointestinales constituye uno de los principales desafíos de los sistemas ovinos basados en pastoreo.

La preocupación por la resistencia de los helmintos a los tratamientos antiparasitarios ha reforzado el interés por métodos complementarios que permitan disminuir la dependencia exclusiva de los medicamentos.

Por qué el pastoreo previo con bovinos puede ayudar

La estrategia de utilizar bovinos antes de introducir ovejas se basa en las diferencias existentes entre los parásitos que afectan a ambas especies ganaderas.

Muchos nematodos gastrointestinales presentan una mayor adaptación a determinados hospedadores. En consecuencia, la utilización de una parcela por animales de otra especie puede modificar las condiciones de transmisión y reducir la acumulación de larvas capaces de infectar posteriormente a las ovejas.

El procedimiento no consiste simplemente en mezclar bovinos y ovinos dentro de un mismo potrero. La demostración australiana examinó la preparación de las parcelas antes de que ingresaran las ovejas gestantes y sus corderos.

La secuencia de utilización del terreno es importante porque las larvas infecciosas pueden permanecer en las pasturas durante períodos variables, dependiendo de la humedad, la temperatura y las características del ambiente.

Al modificar los animales que utilizan una parcela y el momento en que lo hacen, los productores pueden intervenir sobre las oportunidades de transmisión de determinados parásitos.

Sin embargo, Agriculture Victoria advierte que los bovinos no están completamente libres de riesgos parasitarios. Los animales jóvenes pueden albergar el nematodo conocido como gusano del abomaso o Barber’s Pole worm, asociado principalmente con Haemonchus contortus.

Por esta razón, los especialistas recomiendan utilizar bovinos mayores de doce meses cuando se emplee esta estrategia para preparar potreros destinados a ovejas o corderos.

La interrupción del pastoreo también disminuyó la exposición

La segunda estrategia evaluada consistió en introducir una interrupción del uso ovino de la parcela mediante un cultivo, procedimiento denominado crop break en la documentación australiana.

Esta modalidad busca modificar temporalmente las condiciones que permiten mantener la contaminación parasitaria de los potreros.

En la demostración de Gelantipy, la estrategia también produjo una reducción de los recuentos de huevos respecto del grupo de control, aunque el resultado más favorable correspondió al tratamiento con pastoreo previo de bovinos.

La importancia del hallazgo radica en que ofrece alternativas de manejo para establecimientos donde no siempre resulta posible aplicar una misma estrategia.

La disponibilidad de bovinos, las características del terreno, las rotaciones agrícolas y las necesidades alimenticias de los animales pueden condicionar la elección del procedimiento.

Por ello, los investigadores no presentan una solución universal, sino herramientas que pueden integrarse en programas de control parasitario adaptados a cada explotación.

La sanidad de los corderos depende de varios factores

Las infecciones gastrointestinales pueden afectar el crecimiento y la condición de los animales, particularmente cuando coinciden con etapas de elevada demanda nutricional.

Los corderos representan una categoría vulnerable porque su respuesta inmunitaria frente a diferentes parásitos todavía se encuentra en desarrollo.

Investigaciones anteriores han demostrado que determinados problemas sanitarios pueden influir directamente en la productividad ovina. Un estudio realizado en Reino Unido sobre infecciones subclínicas en corderos encontró diferencias de crecimiento asociadas con una infección bacteriana transmitida por garrapatas, especialmente cuando coincidía con mayores cargas de nematodos gastrointestinales.

Aunque se trata de investigaciones distintas, ambas evidencian la importancia de considerar simultáneamente la sanidad animal, el ambiente de pastoreo y las condiciones productivas.

En el caso australiano, el objetivo específico fue reducir la exposición a parásitos mediante la preparación del terreno, no demostrar una ganancia adicional de peso ni cuantificar beneficios económicos.

Los resultados difundidos tampoco permiten afirmar que las estrategias utilizadas eliminen por completo los parásitos del establecimiento.

Menor dependencia de los tratamientos antiparasitarios

Uno de los aspectos centrales del proyecto es su relación con el manejo integrado de parásitos, un enfoque que combina vigilancia sanitaria, tratamientos adecuados y prácticas destinadas a reducir la transmisión.

El uso reiterado de antiparasitarios puede favorecer la selección de poblaciones resistentes cuando los tratamientos se aplican sin criterios técnicos adecuados.

Por esta razón, los especialistas australianos destacan la importancia de incorporar el manejo de pasturas como complemento de los programas veterinarios.

La búsqueda de alternativas también incluye investigaciones sobre compuestos alimenticios y otros recursos capaces de modificar la relación entre los animales y los parásitos. Por ejemplo, estudios realizados en Brasil han examinado el efecto del orujo de uva sobre la hemoncosis ovina, una enfermedad causada por nematodos gastrointestinales.

Sin embargo, los resultados de estas investigaciones corresponden a mecanismos diferentes y no deben interpretarse como tratamientos equivalentes.

La demostración de Gelantipy se concentra específicamente en reducir la contaminación de las pasturas antes de introducir animales susceptibles.

Los investigadores recomiendan combinar estas prácticas con controles de huevos en heces y programas de desparasitación eficaces, establecidos de acuerdo con la situación sanitaria de cada rebaño.

El proyecto continuará evaluando los resultados durante 2026

Agriculture Victoria informó que la demostración continuará durante 2026 para incorporar un segundo año de información y examinar con mayor profundidad los beneficios del pastoreo previo con bovinos y de las interrupciones mediante cultivos.

La ampliación del seguimiento permitirá estudiar si las diferencias observadas se mantienen bajo otras condiciones estacionales y si las estrategias conservan su utilidad a lo largo del tiempo.

La institución considera que la preparación estratégica de los potreros puede desempeñar una función importante en el manejo integrado de parásitos, especialmente cuando se combina con vigilancia sanitaria y tratamientos veterinarios correctamente utilizados.

Para los productores ovinos, los resultados ofrecen una referencia experimental concreta sobre cómo las decisiones de manejo anteriores al parto pueden influir en la exposición parasitaria posterior.

La experiencia también muestra que el control sanitario no depende exclusivamente de intervenir sobre los animales enfermos. La organización de los potreros, la sucesión de especies ganaderas y la planificación del calendario de pastoreo pueden formar parte de una estrategia preventiva.

Los datos disponibles respaldan la utilidad de ambas modalidades en las condiciones de la demostración australiana. Su aplicación en otros establecimientos requerirá considerar el clima, las especies de parásitos presentes, la edad de los animales y las posibilidades de manejo de cada explotación.

Fuente referencial:
Agriculture Victoria — Paddock preparation reduces worm risk in lambing paddocks, primavera de 2026