Una investigación australiana identifica cambios hormonales en la cubierta de la semilla como desencadenantes de la caída prematura del fruto cuando disminuye la disponibilidad de carbohidratos. El hallazgo abre nuevas posibilidades para estabilizar las cosechas.
Redacción: Redacción Mundo Agropecuario
Editor: Karem Díaz S.
Un equipo de investigadores de la Organización de Investigación Científica e Industrial de la Commonwealth (CSIRO), la agencia nacional de ciencia de Australia, ha identificado un mecanismo fisiológico que ayuda a explicar por qué los árboles de aguacate desprenden una gran proporción de sus frutos antes de que alcancen la madurez. El estudio señala que determinados cambios hormonales en la cubierta de la semilla desempeñan un papel decisivo en el inicio de este proceso.
La investigación, desarrollada durante cinco años con el apoyo de Hort Innovation y publicada en 2026 en la revista científica Journal of Experimental Botany, aporta una explicación sobre una de las pérdidas productivas más difíciles de controlar en los huertos comerciales de aguacate.
Los resultados indican que, cuando disminuye la disponibilidad de carbohidratos para el fruto en desarrollo, se producen modificaciones en la regulación hormonal de la cubierta seminal que pueden desencadenar su desprendimiento del árbol.
El descubrimiento permite comprender mejor un fenómeno conocido como abscisión prematura, que afecta la cantidad de fruta finalmente disponible para la cosecha y contribuye a las variaciones de rendimiento entre temporadas.
La caída prematura puede afectar a gran parte de la cosecha
Los árboles de aguacate producen flores y pequeños frutos en cantidades considerablemente superiores a las que finalmente llegan a cosecharse. Durante el desarrollo inicial, una parte importante de esas estructuras se desprende naturalmente.
Sin embargo, cuando la caída alcanza proporciones elevadas, las consecuencias económicas para los agricultores pueden ser importantes.
De acuerdo con Avocados Australia, organización que representa a la industria australiana del aguacate, algunos productores han comunicado pérdidas de hasta el 80 % de los frutos durante el ciclo anual.
Esta cifra corresponde a situaciones comunicadas por agricultores y no significa que todos los huertos pierdan necesariamente esa proporción de su producción.
La caída prematura puede ocurrir incluso cuando los árboles presentan una apariencia saludable. Los frutos pequeños se desprenden durante el verano y terminan en el suelo mucho antes de alcanzar el tamaño comercial.
Para los productores, el problema no se limita a la cantidad de aguacates perdidos. También dificulta prever el volumen de cosecha, organizar la contratación de trabajadores y establecer compromisos de suministro con compradores.
El fenómeno comparte algunas características generales con la caída prematura de los mangos, otro problema de la fruticultura en el que intervienen procesos fisiológicos relacionados con el equilibrio de recursos y las señales hormonales.
No obstante, la investigación australiana sobre aguacates aporta un resultado específico: identifica la participación de la cubierta seminal en la activación del desprendimiento del fruto.
La cubierta de la semilla interviene en la decisión del árbol
El trabajo fue dirigido por el investigador Harley Smith, de CSIRO, y contó con la participación de un equipo científico que estudió los factores fisiológicos y de desarrollo relacionados con la abscisión de los frutos inmaduros.
Los investigadores prestaron especial atención a la cubierta de la semilla, un tejido de origen materno que rodea y protege la semilla durante su formación.
Los resultados mostraron que este tejido no actúa únicamente como una estructura protectora, sino que participa en la regulación de las señales asociadas con la permanencia del fruto en el árbol.
Cuando la disponibilidad de carbohidratos disminuye, se producen cambios hormonales en la cubierta seminal que pueden iniciar el proceso de abscisión.
Este resultado es relevante porque relaciona directamente el estado nutricional del fruto con una respuesta hormonal capaz de determinar si continúa desarrollándose o se desprende.
Los carbohidratos constituyen una fuente fundamental de energía y materiales para el crecimiento de los tejidos vegetales. Su disponibilidad depende, entre otros factores, de la actividad fotosintética y de la distribución de recursos entre las distintas partes de la planta.
En un árbol de aguacate, los frutos jóvenes compiten por esos recursos con hojas, tallos, brotes y otras estructuras en crecimiento.
Cuando el suministro disponible resulta insuficiente para sostener todos los frutos, algunos pueden iniciar procesos fisiológicos que terminan provocando su caída.
La investigación permite precisar cómo esa limitación de recursos se traduce en señales internas de desprendimiento.
Las hormonas vegetales explican parte del mecanismo
Los científicos identificaron dos hormonas especialmente relevantes para comprender el fenómeno: la auxina y el etileno.
La auxina participa en el crecimiento y desarrollo de los órganos vegetales. En los frutos jóvenes, su actividad está relacionada con procesos que favorecen la continuidad del desarrollo.
El etileno, por su parte, interviene en diferentes respuestas fisiológicas, incluida la abscisión, mediante la cual una planta separa hojas, flores o frutos de sus estructuras de sostén.
Los resultados de CSIRO indican que una reducción de la actividad de las auxinas puede contribuir al inicio de la caída prematura, mientras que la señalización del etileno participa en la separación del fruto.
La combinación de estos procesos ayuda a explicar por qué los aguacates pueden desprenderse cuando experimentan una disponibilidad insuficiente de carbohidratos.
La importancia de las hormonas vegetales también se observa en otras etapas de la producción frutícola. En Colombia, por ejemplo, una investigación sobre el manejo de la floración del aguacate Lorena examinó cómo las condiciones hídricas influyen en el comportamiento reproductivo de los árboles.
Aunque ambos trabajos estudian procesos distintos, muestran la importancia de comprender las respuestas fisiológicas del aguacatero para mejorar su manejo productivo.
Los investigadores buscan reducir la pérdida de frutos
Una vez identificado el mecanismo asociado con la abscisión prematura, el equipo australiano avanzó hacia una segunda fase orientada a explorar posibles medidas de manejo.
Los científicos han identificado reguladores del crecimiento vegetal con potencial para disminuir el desprendimiento de frutos jóvenes.
Una de las líneas de investigación consiste en evaluar sustancias capaces de mantener la actividad de las auxinas o reducir la señalización del etileno durante las etapas sensibles del desarrollo.
El objetivo es determinar si estos tratamientos pueden ayudar a conservar una mayor proporción de frutos en el árbol.
Los investigadores también consideran necesario estudiar el equilibrio entre el crecimiento vegetativo y el desarrollo reproductivo.
Los aguacateros pueden destinar una parte considerable de sus recursos a la formación de hojas y brotes. Ese crecimiento compite con los frutos jóvenes por los carbohidratos disponibles.
Por ello, una posible estrategia futura consistiría en combinar reguladores hormonales con tratamientos destinados a moderar el crecimiento vegetativo.
La intención sería reducir la competencia por recursos y favorecer que el árbol mantenga una carga de frutos compatible con su capacidad fisiológica.
Sin embargo, estas estrategias continúan en investigación. Los resultados publicados no constituyen una recomendación general para aplicar reguladores de crecimiento en cualquier plantación.
Antes de establecer tratamientos comerciales será necesario comprobar su eficacia, seguridad, dosis, momento de aplicación y comportamiento bajo distintas condiciones de cultivo.
Un problema especialmente importante en Queensland y Australia Occidental
La investigación tiene una relevancia directa para las regiones productoras de aguacate de Australia, particularmente Queensland y Australia Occidental.
Según John Tyas, director ejecutivo de Avocados Australia, la caída prematura constituye uno de los factores que reducen el rendimiento en esas zonas.
El representante del sector explicó que los productores llevan décadas intentando comprender y controlar el fenómeno. Las investigaciones sobre el problema se remontan, al menos, a finales de la década de 1970.
La identificación de los mecanismos hormonales ofrece una base científica para avanzar hacia herramientas de manejo más específicas.
Sin embargo, la diversidad de ambientes donde se cultiva aguacate en Australia obliga a considerar diferencias de clima, suelo, disponibilidad de agua y comportamiento de las variedades.
Una estrategia que funcione en determinadas condiciones de Queensland no necesariamente tendrá los mismos resultados en Australia Occidental o en otras regiones productoras.
La fisiología reproductiva del aguacate también depende de factores relacionados con la floración. En este ámbito, la identificación del gen SDMYB asociado con los tipos florales A y B ha permitido comprender mejor otro componente del desarrollo reproductivo de la especie.
El trabajo australiano sobre abscisión aborda una etapa posterior: la conservación de los frutos que ya han comenzado a desarrollarse.
La estabilidad de las cosechas también influye en los mercados
El interés por reducir la caída prematura no se limita a aumentar el rendimiento de los huertos. La variabilidad de las cosechas también afecta la planificación comercial y la estabilidad del suministro.
CSIRO señala que la industria australiana produce más de 130.000 toneladas métricas de aguacates al año y representa una actividad económica valorada en aproximadamente 800 millones de dólares australianos.
Cuando una campaña registra pérdidas elevadas de frutos, los productores pueden disponer de menos volumen para comercializar. En otras temporadas, una producción abundante puede presionar los precios y reducir la rentabilidad.
La posibilidad de estabilizar la cantidad de frutos que llegan a cosecha permitiría mejorar la planificación de la producción y ofrecer mayor previsibilidad a compradores y exportadores.
Sin embargo, conservar más frutos no garantiza por sí solo mayores ingresos. La rentabilidad también depende de la calidad, el tamaño comercial, los costos de producción y la demanda del mercado.
En Colombia, la industria del aguacate Hass también ha situado la productividad y la competitividad entre sus prioridades, reflejando la importancia de mejorar los resultados de las explotaciones sin perder de vista las condiciones comerciales.
El avance australiano podría aportar conocimientos útiles para otras regiones productoras, aunque las futuras aplicaciones deberán validarse de acuerdo con las características de cada sistema agrícola.
Un hallazgo científico que todavía necesita validación productiva
La investigación publicada en Journal of Experimental Botany lleva por título Immature fruit abscission is triggered by hormonal changes in the seed coat of avocado y tiene entre sus autores a Amnon Haberman.
El estudio identifica un mecanismo fisiológico relacionado con la caída de frutos inmaduros y proporciona una base para desarrollar posibles tratamientos.
Su principal aportación consiste en mostrar que los cambios hormonales en la cubierta de la semilla, asociados con una menor disponibilidad de carbohidratos, pueden iniciar el desprendimiento del aguacate.
Esta explicación ayuda a comprender por qué árboles aparentemente sanos pueden perder una proporción elevada de frutos durante el desarrollo inicial.
Los investigadores continuarán evaluando reguladores del crecimiento y otras estrategias destinadas a reducir esas pérdidas.
Para los agricultores, el interés práctico reside en la posibilidad de conservar más frutos hasta la cosecha y disminuir la variabilidad anual de los rendimientos.
No obstante, todavía es necesario demostrar que las medidas experimentales producen mejoras consistentes en condiciones comerciales y que sus beneficios económicos justifican los costos de aplicación.
La investigación representa así un avance en la comprensión de un problema productivo de larga duración, mientras continúa el trabajo necesario para convertir ese conocimiento en herramientas de manejo agrícola.
Fuentes referenciales:
Journal of Experimental Botany — Immature fruit abscission is triggered by hormonal changes in the seed coat of avocado, 2026
CSIRO — Research tackling immature fruit drop in avocado trees, 22 de octubre de 2026
CSIRO — Why avocado prices keep changing – and how science could steady them, 16 de julio de 2025


