América Latina y el Caribe enfrenta una creciente dependencia de insumos agrícolas importados en un contexto de alta volatilidad internacional. La FAO impulsa proyectos, cooperación técnica y formación especializada para fortalecer sistemas agroalimentarios más resilientes y sostenibles.
10 de junio de 2026, Santiago, Chile –Frente al aumento de los costos de producción agrícola, la volatilidad de los mercados internacionales y los crecientes impactos del cambio climático sobre la agricultura, la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) está fortaleciendo su trabajo en América Latina y el Caribe para impulsar el uso de bioinsumos como una herramienta estratégica para la resiliencia y sostenibilidad de los sistemas agroalimentarios.
Entre 1990 y 2023, el uso de fertilizantes químicos en el continente americano aumentó más de 200 por ciento. Al mismo tiempo, las recientes tensiones internacionales y las disrupciones en los mercados energéticos y de fertilizantes han evidenciado la fuerte dependencia de la región de insumos importados, exponiendo a los países a shocks externos y a una elevada volatilidad de precios.
Los bioinsumos, como biofertilizantes, biopesticidas y bioestimulantes, permiten reducir la dependencia de insumos convencionales, mejorar la eficiencia en el uso de recursos naturales y fortalecer modelos de producción más sostenibles y compatibles con las crecientes exigencias ambientales de los mercados internacionales.
En este contexto, la FAO y la Escuela Superior de Agricultura Luiz de Queiroz (ESALQ) de la Universidad de São Paulo (USP) lanzaron el curso virtual “Bioinsumos: el aliado natural para una agricultura sostenible”, disponible en español y portugués a través de FAO Campus, como parte de FAO elearning Academy y la Iniciativa “FAO Four Betters Courses”.
El curso se integra a una oferta de más de cien cursos gratuitos del programa regional de capacitación de la FAO. Durante la última década, FAO Campus ha contribuido al fortalecimiento de capacidades de más de medio millón de participantes en América Latina y el Caribe.
La colaboración entre la FAO, la USP y la ESALQ busca acelerar la transferencia de conocimientos, fortalecer capacidades técnicas y contribuir a la formación de profesionales, productores y técnicos capaces de impulsar la adopción responsable y efectiva de bioinsumos en toda la región.
“La colaboración entre la FAO, la Universidade de São Paulo y la Escuela Superior de Agricultura Luiz de Queiroz, refleja ese compromiso compartido. El desarrollo de soluciones innovadoras y su adopción a escala dependen de instituciones capaces de generar conocimiento, formar profesionales y transferir tecnología a quienes la necesitan”, aseguró Rene Orellana Halkyer, Subdirector General y Representante Regional de la FAO para América Latina y el Caribe.
La FAO acompaña actualmente diversas iniciativas en la región que buscan ampliar la adopción de estas tecnologías y fortalecer capacidades nacionales. En cinco países de Centroamérica y el Caribe un proyecto financiado por el Fondo Verde del Clima promueve el uso y producción de fertilizantes orgánicos para aumentar la resiliencia climática en el Corredor Seco Centroamericano.
En Cuba, mediante el proyecto Agropaisajes Sostenibles, financiado por la Unión Europea y el Fondo para el Medio Ambiente Mundial, se fortalecieron entidades científicas y de servicios para impulsar la producción nacional de bioplaguicidas, el manejo integrado de plagas y la conservación de suelos. La iniciativa permitió generar 5.161 toneladas de medios biológicos, beneficiando a más de 60 unidades productivas y 32 fincas demostrativas.
En Venezuela, un proyecto de manejo integrado de paisajes en los Andes venezolanos impulsa cadenas de bioeconomía basadas en prácticas resilientes al clima y el uso sostenible de la biodiversidad. Entre las alternativas promovidas destacan biofertilizantes, biocontroladores y prácticas de manejo agroecológico orientadas a reducir el uso de insumos químicos convencionales y fortalecer la sostenibilidad productiva en territorios de montaña.
En Uruguay, un proyecto financiado por el Fondo para el Medio Ambiente Mundial, fortalece el desarrollo de bioinsumos para promover tecnologías sostenibles en la producción agropecuaria, con un alcance previsto de cerca de 29.000 beneficiarios entre sus acciones locales y regionales.
En Santa Lucía, la FAO apoya el fortalecimiento de las capacidades del Ministerio de Agricultura en la producción local de agentes de control biológico en colaboración con la Universidad Zamorano en Honduras.
La FAO ha observado además un crecimiento acelerado del mercado de bioinsumos en América Latina y el Caribe, impulsado tanto por la necesidad de soluciones más sostenibles como por el interés de los países en fortalecer su autonomía productiva frente a un entorno internacional cada vez más incierto.
Persisten, sin embargo, desafíos importantes relacionados con marcos regulatorios, certificación, control de calidad, financiamiento y acceso de pequeños y medianos productores a estas tecnologías.
Para enfrentar estos desafíos, la FAO impulsa también acciones de fortalecimiento de capacidades, intercambio técnico y cooperación regional.
