Agricultura

Cómo aplicar fertilizantes foliares sin dañar los cultivos

Publicado el 18/08/2026 · REDACCION

La concentración, el horario, la temperatura y la compatibilidad de las mezclas determinan la seguridad y eficacia de la nutrición aplicada directamente sobre las hojas


Redactor: Santiago Duarte
Editor: Karem Díaz S.

La fertilización foliar permite suministrar nutrientes directamente a las hojas cuando la absorción mediante las raíces se encuentra limitada por sequía, temperaturas extremas, salinidad, alteraciones del pH, daños radiculares o deficiencias específicas. Su respuesta puede ser rápida, pero una concentración excesiva o una aplicación realizada bajo condiciones desfavorables puede quemar el follaje y reducir el rendimiento.

El método consiste en pulverizar soluciones diluidas de fertilizantes minerales u organominerales sobre la superficie vegetal. No sustituye la nutrición suministrada por el suelo o la fertirrigación, especialmente cuando el cultivo necesita grandes cantidades de nitrógeno, fósforo y potasio durante su ciclo.

Su mayor utilidad aparece como intervención complementaria para corregir carencias puntuales, aportar micronutrientes en dosis reducidas o sostener temporalmente a las plantas cuando el sistema radicular pierde capacidad de absorción.

Las hojas permiten una respuesta nutricional rápida

Los nutrientes depositados sobre el follaje pueden penetrar mediante la cutícula, los estomas y otras estructuras de la superficie vegetal. La velocidad y la proporción absorbida dependen del elemento, la formulación, la especie cultivada, la edad de la hoja, la humedad ambiental y el tiempo que la solución permanece sin evaporarse.

La fertilización foliar resulta particularmente útil para aplicar micronutrientes como hierro, zinc, manganeso, boro, cobre y molibdeno, requeridos por las plantas en cantidades pequeñas. También se utiliza con magnesio, calcio y determinadas formas de nitrógeno, siempre que la formulación sea compatible con la absorción foliar.

El diagnóstico debe preceder a la pulverización. Síntomas como amarillamiento, necrosis marginal o crecimiento reducido pueden deberse a una deficiencia, pero también a enfermedades, problemas de raíces, exceso de sales, sequía o toxicidad. El análisis del suelo y de los tejidos ayuda a distinguir las causas y evita tratamientos innecesarios.

Esta evaluación se relaciona con el manejo de microelementos que influyen en la calidad y el rendimiento de los cultivos. La presencia de un nutriente en el terreno no garantiza su disponibilidad, ya que el pH, la humedad y las interacciones entre elementos pueden bloquear su absorción.

Una concentración elevada puede quemar el follaje

El principal riesgo de la fertilización foliar es la fitotoxicidad. Cuando la solución contiene demasiadas sales, extrae agua de las células de la superficie y puede producir manchas, bordes secos, pérdida de tejido y caída prematura de las hojas.

No existe una concentración universal adecuada para todos los productos y cultivos. La dosis segura depende de la composición química, la conductividad de la mezcla, la sensibilidad de la especie, la etapa de desarrollo y las condiciones meteorológicas. Por esa razón, deben respetarse la etiqueta y las recomendaciones técnicas de la formulación autorizada.

Aumentar la cantidad de fertilizante no implica elevar proporcionalmente la absorción. Una dosis excesiva puede dejar residuos cristalizados, obstruir estructuras foliares o causar daños antes de que la planta aproveche los nutrientes.

Cuando no existe experiencia previa con una mezcla, conviene realizar una prueba en una superficie limitada y observar la respuesta antes de tratar toda la parcela. Esta precaución es especialmente importante en plántulas, brotes tiernos, cultivos sometidos a estrés y variedades de follaje sensible.

El calor y la radiación aumentan el riesgo de daño

La pulverización debe efectuarse preferentemente temprano por la mañana o al final de la tarde, con temperaturas moderadas, viento débil y sin radiación solar intensa. En esas condiciones, la evaporación es más lenta y la solución dispone de más tiempo para permanecer sobre la hoja.

Aplicar durante las horas más calurosas acelera el secado, concentra las sales sobre el tejido y eleva el riesgo de fitotoxicidad. AgroXXI advierte que, por encima de 25 °C, puede aumentar el efecto tóxico de determinados micronutrientes y recomienda ajustar la concentración según el producto y las condiciones existentes.

La presencia de rocío abundante tampoco es conveniente porque puede diluir la solución y favorecer su escurrimiento. La lluvia poco después del tratamiento reduce la cantidad disponible para la absorción, por lo que debe consultarse el periodo sin precipitaciones requerido por cada formulación.

Las recomendaciones utilizadas en la fertilización foliar de pimientos durante el verano también subrayan la necesidad de evitar la luz solar intensa y emplear una pulverización fina y uniforme.

La calidad de la solución condiciona la aplicación

El fertilizante debe disolverse por completo antes de ingresar al tanque. Los cristales o precipitados pueden bloquear boquillas, generar una distribución desigual y dejar concentraciones localizadas capaces de lesionar el follaje.

Las formulaciones solubles y específicamente autorizadas para aplicación foliar ofrecen mayor seguridad que productos concebidos exclusivamente para incorporarse al suelo. Las formas quelatadas pueden mejorar la estabilidad y disponibilidad de algunos micronutrientes, aunque su comportamiento depende del agente quelante y del pH.

La calidad del agua también modifica el resultado. Una dureza elevada, un pH inadecuado o una concentración importante de sales puede alterar la solubilidad, la estabilidad y la conductividad de la mezcla. Cuando existen dudas, corresponde analizar el agua y seguir las indicaciones técnicas del fabricante.

Preparar primero una solución concentrada en un volumen reducido y añadirla gradualmente al tanque facilita la disolución, pero el orden correcto de incorporación cambia según los productos. El tanque debe mantenerse con agitación suficiente para conservar una mezcla homogénea.

No todas las combinaciones son compatibles

Mezclar fertilizantes entre sí o incorporarlos a fungicidas, insecticidas y reguladores de crecimiento puede ahorrar una pasada, pero también provocar precipitados, cambios de pH, pérdida de eficacia o fitotoxicidad.

Las fuentes de calcio presentan incompatibilidades frecuentes con fosfatos y sulfatos, debido a que pueden formar compuestos insolubles. Por ejemplo, combinar nitrato de calcio con monofosfato de potasio o sulfato de magnesio en una solución concentrada puede generar precipitación.

Antes de mezclar productos debe comprobarse la compatibilidad indicada en las etiquetas y realizar una prueba en un recipiente pequeño con la misma agua que se empleará en el campo. La ausencia de precipitados visibles no garantiza por sí sola la compatibilidad biológica, por lo que también debe evaluarse la respuesta del cultivo.

En cereales, la integración de nutrientes y fitosanitarios requiere especial cuidado. Las orientaciones sobre combinación de fertilizantes foliares y pesticidas en trigo muestran que la etapa fisiológica, las dosis reducidas y la compatibilidad de los componentes condicionan la conveniencia del tratamiento conjunto.

La cobertura debe ser uniforme y sin escurrimiento

El equipo de pulverización debe producir gotas suficientemente finas para distribuir la solución, pero no tan pequeñas que se pierdan fácilmente por deriva o evaporación. La presión, las boquillas, la velocidad de avance y el volumen de agua deben adaptarse a la densidad del cultivo.

La finalidad es humedecer de manera uniforme la superficie foliar sin provocar escurrimiento. Cuando la mezcla se acumula en los bordes, las puntas o las zonas inferiores de la hoja, aumenta la concentración local de sales y el riesgo de necrosis.

La cobertura del envés puede ser importante en algunas especies, pero no debe asumirse que todos los nutrientes ingresan principalmente a través de los estomas. La absorción foliar es un proceso complejo y varía con la anatomía de cada cultivo y las características del producto.

Los coadyuvantes pueden mejorar la humectación, adhesión o penetración, aunque una dosis incorrecta también puede deteriorar la cutícula y elevar la fitotoxicidad. Solo deben utilizarse productos compatibles y autorizados para la mezcla prevista.

La respuesta depende del cultivo y del nutriente

Los resultados obtenidos en una especie o región no deben trasladarse automáticamente a otra explotación. Un estudio realizado en China encontró respuestas favorables a la aplicación foliar de magnesio en arroz, pero las magnitudes variaron entre localidades y dosis.

Las necesidades también cambian a lo largo del desarrollo. Durante el crecimiento vegetativo, la floración, el cuajado y el llenado de granos o frutos, la demanda y la sensibilidad del cultivo son diferentes. El plan debe considerar la extracción esperada, el estado nutricional y el objetivo concreto del tratamiento.

Una aplicación foliar puede corregir con rapidez una deficiencia visible, pero su efecto suele ser temporal. Si el problema se origina en compactación, falta de agua, salinidad, pH desfavorable o deterioro de las raíces, será necesario corregir la causa para recuperar una nutrición sostenida.

Control previo para reducir errores de aplicación

Antes de pulverizar, el productor debe verificar la identidad del problema, la dosis, el estado del cultivo, la previsión meteorológica, la calidad del agua, la compatibilidad de la mezcla y la calibración del equipo. También conviene registrar el lote, la hora, el volumen aplicado y la respuesta observada.

La fertilización foliar funciona mejor como parte de un programa nutricional basado en análisis y seguimiento agronómico. Utilizada con concentraciones adecuadas y bajo condiciones ambientales favorables, permite intervenir con precisión; aplicada sin diagnóstico o durante situaciones de calor y estrés, puede añadir un nuevo daño al que se pretendía corregir.

Fuente referencial:
AgroXXI



Mundo Agropecuario
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.