Agricultura

Guano de gallina y CO2: la apuesta argentina para regenerar suelos agrícolas

Publicado el 18/06/2026 · REDACCION

La startup Caligenia desarrolla un biocarbón con bacterias beneficiosas para transformar residuos avícolas en fertilizantes de nueva generación


Redactor: Santiago Duarte
Editor: Karem Díaz S.

En Argentina, una startup biotecnológica busca convertir un residuo problemático de la producción avícola en una herramienta agrícola con valor ambiental y productivo. La empresa Caligenia trabaja en el desarrollo de un fertilizante elaborado a partir de guano de gallina, un material que normalmente puede generar malos olores, patógenos y contaminantes si no se maneja de forma adecuada.

El proyecto está liderado por el ingeniero industrial Nicolás Barbarosch y combina transformación de residuos, captura de carbono, generación de energía renovable y mejora del suelo. La propuesta se centra en producir un material denominado Bacterchar, una forma de biocarbón agrícola enriquecido con bacterias promotoras del crecimiento vegetal.

De residuo avícola a biocarbón agrícola

Caligenia inició este desarrollo a finales de 2022 con un objetivo concreto: transformar un residuo contaminante en un producto útil para los agricultores y reducir, al mismo tiempo, su impacto climático. El punto de partida fue el guano de gallina, una materia orgánica abundante en granjas avícolas, pero difícil de gestionar cuando se acumula sin tratamiento.

La empresa logró convertir ese residuo en biocarbón, aunque al comienzo encontró un problema técnico importante: el consumo energético del proceso dificultaba su escalabilidad. Para resolverlo, el equipo construyó su propia maquinaria y diseñó un sistema capaz de reutilizar los gases generados durante la elaboración de sus productos.

Ese aprovechamiento permite producir energía renovable dentro del propio proceso y reducir la dependencia de energía externa. La lógica del sistema no se limita a obtener un fertilizante, sino a crear una cadena más eficiente en la que los residuos, los gases y el carbono se integran dentro de una solución agrícola.

Qué es Bacterchar y por qué importa para el suelo

El Bacterchar se obtiene mediante un tratamiento que elimina olores, patógenos y contaminantes del guano, hasta producir un biocarbón con propiedades específicas para el suelo agrícola. Luego, ese material pasa por un proceso biotecnológico en el que se le incorporan bacterias promotoras del crecimiento vegetal.

El resultado es un vehículo que transporta microorganismos beneficiosos hacia el terreno. Esta idea conecta con una línea creciente de investigación agrícola centrada en el papel de los microorganismos del suelo, cuya actividad influye en la fertilidad, la disponibilidad de nutrientes y la salud de las plantas.

El Bacterchar está diseñado para mejorar propiedades físicas y químicas del suelo, aumentar la actividad microbiana y crear condiciones más favorables para el desarrollo de los cultivos. Su estructura puede ayudar a retener agua, mejorar la disponibilidad de nutrientes y corregir determinados problemas de acidez.

Bacterias que acompañan a las raíces

La incorporación de bacterias promotoras del crecimiento vegetal es una de las claves del proyecto. Estos microorganismos pueden colonizar las raíces, fijar nitrógeno atmosférico, solubilizar nutrientes y producir compuestos vinculados con la salud y el crecimiento de las plantas.

El enfoque se relaciona con el avance de los bioestimulantes microbianos, una categoría de soluciones que busca aprovechar bacterias y hongos beneficiosos para mejorar el rendimiento, la resistencia al estrés y el funcionamiento del sistema suelo-planta.

En el caso de Caligenia, el propósito agrícola va más allá de aportar nutrientes. La empresa apunta a la restauración de suelos degradados y al tratamiento de semillas, con la expectativa de mejorar la respuesta de los cultivos frente a condiciones de estrés hídrico o térmico.

Captura de carbono y agricultura regenerativa

El biocarbón tiene interés agrícola porque puede permanecer en el suelo durante largos periodos y contribuir al almacenamiento de carbono. En distintos sistemas productivos, el biochar en agricultura se estudia por su capacidad para mejorar la estructura del terreno, retener humedad y favorecer procesos biológicos asociados a la fertilidad.

En esta propuesta argentina, el componente climático aparece en dos niveles. Por un lado, se transforma un residuo avícola que puede generar impactos ambientales si no se gestiona correctamente. Por otro, se busca almacenar carbono en el suelo mediante un material estable y útil para la producción agrícola.

El desarrollo también coincide con el interés creciente por los fertilizantes orgánicos y el carbono del suelo, una línea de trabajo que relaciona el manejo de enmiendas orgánicas con la salud del terreno y la mitigación climática.

Una plataforma para diagnosticar suelos

Caligenia también desarrolla una plataforma orientada a analizar indicadores físicos, químicos y microbiológicos de los suelos. La finalidad es identificar qué combinación de Bacterchar y microorganismos resulta más adecuada para cada problema agrícola.

Este punto es importante porque no todos los suelos presentan las mismas limitaciones. Un terreno degradado por pérdida de materia orgánica no requiere exactamente la misma estrategia que un suelo con problemas de acidez, baja actividad biológica o dificultad para retener agua.

La información obtenida mediante análisis del suelo permitiría ajustar la solución a cada caso, en lugar de aplicar un producto uniforme sin diagnóstico previo. Ese enfoque puede ser especialmente relevante en sistemas agrícolas que buscan recuperar productividad sin depender únicamente de fertilización mineral convencional.

Validación en granja y horizonte comercial

La tecnología todavía se encuentra en fase de validación dentro de una granja avícola, donde se prueba su funcionamiento en condiciones reales. El reto principal es demostrar que el proceso puede escalarse, mantener resultados consistentes y ser rentable tanto para las granjas como para los agricultores.

La empresa prevé comercializar sus productos a partir de 2027. Además, el proyecto figura entre las 25 startups de tecnologías limpias más destacadas de Hispanoamérica, una señal de interés regional por soluciones que conectan agricultura, residuos, energía y clima.

El desafío no será únicamente técnico. Para que esta solución avance, deberá demostrar que el tratamiento del guano, la producción de biocarbón, la incorporación de bacterias y la aplicación en campo pueden integrarse en una cadena económicamente viable.

Una señal para el manejo futuro de residuos agrícolas

El caso de Caligenia muestra cómo un residuo considerado problemático puede convertirse en un insumo agrícola si se combina ingeniería, biotecnología y diagnóstico del suelo. La propuesta no elimina la necesidad de validar resultados a gran escala, pero abre una vía concreta para transformar desechos avícolas en herramientas para la agricultura regenerativa.

En un contexto de suelos degradados, presión climática y búsqueda de alternativas a modelos de fertilización más dependientes de insumos externos, soluciones como el Bacterchar reflejan una tendencia clara: producir más no solo dependerá de añadir nutrientes, sino de recuperar la vida y la funcionalidad del suelo.

Fuente(s) referenciales

OK Diario. De desecho orgánico a revolución agrícola: un biotecnólogo argentino captura CO2 y crea fertilizantes a partir de heces de gallina.